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El contagioso desparpajo de María Peláe

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María Peláe Circo Price
Foto: Óscar Ribas Torres

La versátil artista malagueña triunfó con su contagiosa propuesta híbrida ante el participativo público presente en el Circo Price de Madrid

María Peláe
Concierto en Circo Price, Madrid
Invervest 2021

(Enero 27, 2021)

Aunque muchas veces parece que dentro de ciertos géneros musicales todo es previsible y no hay lugar para inventar algo distinto, lo cierto es que siempre hay espacio para renovar ciertos códigos. Eso está reservado para los más aventurados.

La malagueña residente en Madrid, María Peláe, es uno de esos casos. Ella se mueve en terrenos conocidos, tiene sus inspiraciones en iconos de la cultura popular, pero lo hace de manera diferente, imaginativa, y con un desparpajo que le brota a borbotones.

Peláe es un poco de todo. Ella canta y rapea en una especie de freestyle flamenco, toca guitarra, baila, anima, cuenta anécdotas y chistes…Se pierde a veces en sus propias palabras, pero eso añade espontaneidad.

Es una show woman que bien puede manejar a placer las audiencias del Club de la Comedia como la de un concierto con audiencias grandes o reducidas.

Su carácter extrovertido, alegre y divertido, sus ademanes, movimientos y expresiones (“¿como estás familia?”) son como un compendio de influencias que pasan por Lola Flores (a quien homenajeó con “Cómo me las maravillaría yo”), Martirio, Celia Cruz, Bebe, Mala Rodríguez, Rocío Jurado, Chiquito de la Calzada…

María Peláe Circo Price
Foto: Óscar Ribas Torres
María Peláe Circo Price
Foto: Óscar Ribas Torres

Como siempre ocurre con artistas versátiles y con avasalladora personalidad -y que además son como esponjas-, es necesario disfrutar sobre un escenario de su obra al completo, lo que en el caso de Peláe adquiere un carácter bastante más orgánico. Salió primero ataviada con un ceñido pantalón negro con faralaos, un top negro y una chaquetilla de cierta estética vaquera, y luego con un llamativo vestido de amplia abertura central sobre la que bromeó por complicarle aún mas su accionar (“si se me ve algo, me avisáis”, dijo).

La acompaña una fantástica banda con guitarra, trompeta, saxo, programaciones y batería, en la que debe destacarse el aporte de Antonio Bravo en la batería y cajón, quien es el responsable junto a Daniel Alanís en secuencias/programaciones, del músculo y personalidad del sonido en directo.

María Peláe Circo Price
Foto: Óscar Ribas Torres

El repertorio se apoya principalmente en su único disco publicado en 2017 y la serie de exitosos temas que ha ido editando en fila india en tiempos recientes, que parece ser suficientemente sólido como para soportar un show de hora y media sin decaer.

Aunque la tentación primaria es arrinconar a la malagueña dentro del ámbito del reguetón, a decir verdad es una etiqueta limitada y poco descriptiva de lo que en realidad aborda con su propuesta. Cierto que rítmicamente hay elementos notables del reguetón, pero no de la manera tradicional en la que un productor ensambla las pistas rítmicas y ella pone la voz.

Peláe mezcla técnicas del freestyle en el hip hop, dancehall, la vieja escuela de los toasters jamaiquinos quienes contaban historias cotidianas sobre una base musical al tiempo que animaban al público, y por supuesto el flamenco. Lo hace a una velocidad de vértigo, aunque en directo, desde cierta distancia, no siempre se entiende todo lo que dice.

María Peláe Circo Price
Foto: Óscar Ribas Torres
María Peláe Circo Price
Foto: Óscar Ribas Torres

A lo largo del show fue soltando su artillería: “La Niña” -con la que abrió fuego-, “Y quien no”, “La confesión”, “Tablas”, “No me mires así”, “En casa de herrero”, “La Quería” (con Riki Rivera en voz y guitarra), “Si se escucha, entra”, entre otros

Musicalmente, la propuesta es un híbrido de ritmos arreguetonados, inflexiones aflamencadas y copla, absorbiendo elementos de la música de los balcanes y latinoamericana (por allí se cuelan la orquesta venezolana Dimensión Latina y Oscar D’ León con “Llorarás”, la cubana Celia Cruz con “La negra tiene un tumbao” y “Burundanga”, y también la argentina Nathy Peluso).

También hubo un atractivo segmento acústico, con cajón, guitarra española, flauta (Marta Mansilla), palmas y baile (Rubén Puertas), en las que se dejó a un lado el carácter híbrido para adentrarse en sus raíces.

La antropóloga María Peláe tiene un amplio horizonte. Apenas empieza y ya destaca abiertamente dentro del competido universo que bebe tanto de la música urbana como del flamenco.

Juan Carlos Ballesta (texto)

Óscar Ribas Torres (fotos)