“One Deep River” es la canción que da título al álbum más reciente de Mark Knopfler, One Deep River (2024). ¿De qué río habla Knopfler en esta canción? ¿Es el mismo al que se refiere Sting en The Soul Cages (1991)?
No siendo un habitante de Inglaterra (para quien el río aludido -pero no nombrado- pudiera ser fácil de identificar), me ha llevado a hacer la investigación.
“…You are one deep river, old friend / One deep river, amen…”
(…Eres un río profundo, viejo amigo / Un río profundo, amén…)
Daniel Méndez
Comienzo con una curiosidad. He venido a saber que el rìo de Knopfler es el mismo río al que se refiere Sting en “All this Time” (Soul Cages, 1991):
“I looked out across the river today / Saw a city in the fog / And an old church tower where the seagulls play (…)” “…All this time, the river flowed / Endlessly to the sea…”
“(Hoy miré al otro lado del río / Vi una ciudad en la niebla / Y un viejo campanario donde juegan las gaviotas (…)” “…Todo este tiempo, el río fluyó / Interminablemente hacia el mar…)”
Es también el mismo río que el emperador romano Adriano debió cruzar hace unos 1900 años, cuando fue a inaugurar las obras de construcción de su Muro, el así llamado Muro de Adriano, que mandó a erigir en los confines del Norte de Inglaterra para marcar los límites del imperio y contener el paso de los bárbaros.
La ocasión la recuerda Marguerite Yourcenar, la gran escritora belga, en su afamado libro “Memorias de Adriano”: “…Fui a la isla de Bretaña… Mi intención era construir un muro que separara a los romanos de los bárbaros. Me han acusado de descuidar la expansión del Imperio; yo solo le estaba dando su forma final…”
Sting, por cierto, que es oriundo de aquellas tierras norteñas atravesadas por el río (nació en Wallsend, el pueblo desde donde parte el Muro de Adriano, en el Condado de Northumberland), también hace referencia en “All This Time” a la herencia dejada allí por los romanos:
“…Teachers told the Romans built this place / They built a wall and a temple and an edge of the empire garrison town. / They lived and they died / They prayed to their gods, but the stone gods did not make a sound / And their empire crumbles ‘till all that was left / Were the stones the workmen found…”
(…Los maestros decían que los romanos construyeron este lugar / Construyeron una muralla, un templo y una ciudad guarnición en el límite del imperio. / Vivieron y murieron / Rezaron a sus dioses, pero los dioses de piedra no emitieron un sonido / Y su imperio se desmoronó hasta que todo fue dejado / Fueron las piedras que encontraron los trabajadores…”)
https://youtu.be/4LdUme7QZLY?si=AzeoyR7UCMCFhZBh
¿De qué río habla entonces Mark Knopfler en la canción? Hoy en día no cuesta demasiado descifrar estos misterios. Es el río que está justo al sur del Muro de Adriano, en algunos puntos apenas a pocos metros y en otros a unos cuantos kilómetros.
Su recorrido cubre unos 100 kilómetros, va de oeste a este, pasa por los actuales condados de Cumbria, Northumberland y Tyne and Wear, y va a desembocar en el Mar del Norte. Es un río muy querido por los “geordies”, los ingleses que habitan aquellas tierras del norte. Un río emblemático.
Knopfler y Sting no son los únicos que le han cantado. Muchos otros le han compuesto poemas y canciones a través de los siglos.
Una de ellas es “Waters of Tyne”, una canción de ya se cantaba hace más de 200 años y que pertenece a la tradición folklórica de la región. Se han hecho muchísimas versiones de esta canción, en la que una mujer se lamenta de que su amado está al otro lado del río, y clama por un barquero que pueda cruzarla para encontrarse con él:
“…I cannot get to my love if I would dee / For the waters of Tyne run between him and me / And here I must stand with a tear in my ‘ee / Both sighing and sickly, my true love to see…”
(“…No puedo llegar a mi amor aunque quisiera / Porque las aguas del Tyne corren entre él y yo / Y aquí debo estar con una lágrima en los ojos / Suspirando y con nauseas, para ver a mi verdadero amor…)
Entre muchas versiones que existen de esta pieza, hay una que hizo el grupo folklórico The Unthanks, originario también del Condado de Tyne and Wear, un grupo que me resulta familiar gracias a una imprevista y bellísima versión que hicieron una vez de una canción de King Crimson, “Starless”

También Sting le puso voz, no podía ser de otra manera, a una versión de la canción que fue incluida en su disco The Bridge de 2021. Y tiene otra más, a dúo, con el cantautor Jimmy Nail (más sobre él, luego), recogida en el disco From Tyne to Tweed` – The Northumbria Anthology.

Como va quedando claro, este río está lleno de historias, y homenajes no le han faltado. Va otro ejemplo. En este caso de una canción que lamenta la decadencia de una actividad comercial que giraba alrededor del río y que en una época tuvo una pujanza extraordinaria.
La canción es “Swan Hunter”, de la banda Big Big Train, que figura en el álbum English Electric Part 2. “Tears enough to fill the Tyne” (Suficientes lágrimas para llenar el Tyne), se lamenta la voz de David Longdon en el estribillo.
Swan Hunter, situada a las orillas del Tyne, fue una de las principales compañías dedicadas a la construcción de grandes navíos que fueron creadas a finales del siglo 19 y tuvieron su época de oro a comienzos del siglo 20. La canción es sobre los recuerdos de infancia de un niño cuyo padre trabajó en Neptune Yard, uno de los astilleros que al cabo de los años fueron clausurados y desaparecieron, un proceso que tardó varias décadas y culminó hace pocos años.

El mismo tema del cierre de los astilleros sirvió de inspiración para el musical (y posterior álbum) de Sting llamado The Last Ship, donde en una de las canciones, «The Last Ship (reprise)”, el inglés evoca la partida desde las aguas del Tyne del último navío construido en los astilleros (“…for they’re launching a boat on the Tyne at high tide…”), un evento que no necesariamente tuvo lugar de la manera como se describe en la canción, pero que está imaginado allí por Sting para simbolizar el fin de toda una era.
La versión en vivo con Jimmy Nail como invitado es fantástica

Los homenajes musicales a este rìo han llegado de todas partes, del folk, del rock, del pop, incluso del prog. Ya cité la canción de Big Big Train. Pero hace más de 50 años, en 1969, una banda pionera del rock progresivo ya había dedicado toda una suite al río, o mejor decir a sus puentes, y eso vino de la mano de Keith Emerson, no cuando estaba en Emerson, Lake & Palmer sino en su banda anterior, The Nice.
La suite se titula “Five Bridges”, y fue compuesta a solicitud del Festival de las Artes de Newcastle upon Tyne, de donde era (es) uno de los miembros de la banda, Lee Jackson, el bajista, quien compuso y canta una letra donde alude, entre otros, al tema del significado de cruzar el rìo para los que se van en un sentido o en otro (“…For some go north and some go south/But each one seems to cry…”) (…Porque algunos van al norte y otros al sur/ Pero cada uno parece llorar…)

Siguiendo con Sting, que nació en el seno de una familia de la clase trabajadora y, como apuntamos arriba, pasó su infancia y adolescencia en las cercanías de los astilleros de Wallsend, recordemos el excelente disco que dedicó a la memoria de su padre, The Soul Cages (1991), donde aparece “All This Time”, la canción que mencionamos al principio.
De ese disco y su conexión con el paisaje donde creció, Sting dijo una vez: “…El río Tyne recorre esta región como un espíritu silencioso y constante. Es un símbolo de continuidad… corre por mis venas, tan seguramente como corre por el paisaje de mis sueños…”
Lo cual me trae al centro de estas minucias, que es la canción que cierra el disco más reciente de Mark Knopfler, que no es otra que “One Deep River”, hermosa canción que lleva la marca de fábrica knopfleriana, ese pulso o latido melancòlico que es caracterìstico de algunas de sus canciones, y que no paro de escuchar desde que el disco apareció.

Ya Knopfler había hecho una canción dedicada al río. Se llama “Big River”, pero no es de él, es de otro artista llamado Jimmy Nail (de su álbum The Nail File, 1992), el mismo que mencionè arriba que hizo una versión a dùo con Sting de “The Waters of Tyne”.
Esta sí va a manera de lamento por las glorias perdidas del río, cuando era el escenario de una intensa actividad comercial, la que giraba alrededor del transporte de carbón y de los astilleros, y el telón de fondo de miles de vidas que palpitaron por varias generaciones en las cercanías del río. Esta es una canción conmovedora, advierto, es tan buena que haberla descubierto ya justifica y es una suerte de premio a esta pesquisa, a estas conexiones que se me ha antojado hacer gracias a “One Deep River”.
Knopfler fue invitado a colaborar aquí, y su presencia a lo largo de la canción, con ese tono de la guitarra que le es único, es nítida e inconfundible.


Y hay todavía otras canciones propias donde Knopfler ya había estado tanteando los fantasmas que le despiertan los recuerdos de haber crecido en aquellos parajes del Norte de Inglaterra.
Si desean seguir hurgando en esta veta de su creación, aquí va otro par de canciones que vale la pena recordar: “Fare thee well Northumberland”, sobre alguien que se está despidiendo de su tierra (“I hate to leave my river Tyne”) (“Odio dejar mi río Tyne”), y “Down to the Waterline” de Dire Straits, sobre recuerdos de amor adolescente en los aledaños del río, a la sombra de los grandes buques de carga (“you remember , we used to run and hide in the shadow of the cargos I take you one time”) (“¿Recuerdas? Solíamos correr y escondernos a la sombra de los cargamentos. Te llevé una vez”)


En “One Deep River”, Knopfler vuelve al rìo pero de una manera diferente. Ese “Deep River”, que no está identificado en la canción, pero que de tanto escucharla tuve que afanarme para descubrir de qué río se trataba, y de paso averiguar todo lo que llevo escrito aquí, no es otro que el Tyne, ya se sabe, pero lo que Knopfler evoca en su canción no es tanto el pasado histórico o comercial del río para contrastarlo con el presente, sino el significado del río como ritual de paso para quienes, siendo de aquellas tierras del norte, siempre supieron que un día tenían que cruzarlo, dejando el Norte atrás, para buscarse la vida y el destino en otra parte.
Hablando sobre el puente sobre el río Tyne, le dice Mark Knopfler a su entrevistador Markus Brandstetter: “…Este puente es un símbolo perfecto de mi vida. Sabes, cuando creces en una ciudad como Newcastle upon Tyne, en algún momento vas a dejar esa ciudad e ir a Londres. Tienes que salir de la ciudad para volver, y tienes que volver para salir de la ciudad nuevamente. Ese viaje siempre está ahí, nunca está demasiado lejos. Siempre está en el fondo de tu mente. Cada vez que vuelves, te sientas en el tren y ves ese río. Afortunadamente, ahora puedo permitirme los boletos de tren. Cuando regreso a Newcastle, siempre voy al final del último vagón y miro el río desde el puente. Todavía significa mucho para mí…”
Así que allí está. “One Deep River”. Es una canción sobre el río, es una canción sobre el significado de cruzar esos puentes que pasan sobre el río, y es una canción sobre la vida y la muerte:
“The wild geese are flying into the west / And your soul is heading to its rest / But your light will keep on burning like that evening star / And your song will keep returning wherever you are”
(“Los gansos salvajes vuelan hacia el oeste / Y tu alma se dirige a su descanso / Pero tu luz seguirá ardiendo como esa estrella vespertina / Y tu canción seguirá regresando dondequiera que estés”)



