El 10 de junio de 1979, la superlativa banda italiana rebautizada Orme publicaba una de las obras más excelsas de su catálogo
Orme
Florian
Philips Records. 1979. Italia
Desde 1966, con un alto en el camino entre 1982 y 1986, Le Orme ha permanecido como una de las agrupaciones más influyentes del progrock italiano.
La banda se formó en 1966 en Marghera, Venecia, por iniciativa del cantante y guitarrista Aldo Tagliapietra, el baterista Marino Rebeschini, el bajista Claudio Galieti y el guitarrista líder Nino Smeraldi.
La formación clásica fue completada por Michi Dei Rossi en la batería y Tony Pagliuca en teclados, quienes ya para el disco debut Ad Gloriam (1969) eran parte estable del grupo, aunque todavía como quinteto. A partir de Collage (1970), Le Orme pasaría a ser un trío, ya sin Galieti y Smeraldi, con Tagliapietra asumiendo el bajo y guitarra acústica.
Los emblemáticos discos Uomo Di Pezza (1972), Felona e Sorona (1973) y Contrappunti (1974) fueron grabados como trío. El proceso de internacionalización llevó a contratar un guitarrista, aunque Smogmagica (1975) resultó en un paso demasiado comercial, volviendo a la forma con Verita Nascoste (1976) y Storia o Leggenda (1977), con el guitarrista Germano Serafin plenamente incorporado.
Le Orme tiene como credencial esencial ser una de las pocas agrupaciones italianas en haber atraído a audiencias más allá de sus fronteras, lo que representa un alcance importante en Estados Unidos y Europa. Tal como hizo Premiata Fornería Marconi acudiendo a Pete Sinfield, para Felona e Sorona, el grupo acudió a Peter Hammill para escribir las letras en inglés, quien ya era muy popular en Italia con Van Der Graaf Generator, con la que Le Orme habia salido de gira.
Sus primarias experiencias musicales la encontraban en predios de la onda psicodélica y beat que agitaba a la muchachada ávida de experiencias lisérgicas por aquellos días revoltosos del verano del amor, pero ya desde Collage, el sonido se orientó hacia el rock progresivo con el órgano y los sintetizadores en plan protagónico.
El disco que nos ocupa representa un punto importante en la carrera de la banda, ya que los músicos, contrario a lo que para entonces ocurría con la mayoría de grupos prog que intentaban adaptarse a los tiempos, decidieron adoptar un sonido acústico, explorando el folk mediterráneo y la música de cámara. Para ello prescindieron del artículo «Le» para rebautizarse Orme
Así, Aldo Tagliapietra canta e interpreta no solo la guitarra clásica sino también el cello; Germano Serafin la mandola, violín, guitarra acústica y bouzouki, un instrumento de cuerdas que está emparentado con el laúd y goza de popularidad en Grecia; Antonio Pagliuca el piano, armónium y clavicordio; y Michi Dei Rossi la marimba, vibráfono, glockenspiel y percusión.
El vinilo de siete canciones abre con el tema que da nombre al disco. La composición nos conmueve por el virtuosismo en la ejecución del cello, violín y marimba que se entrelazan para dibujar una melodía tan dulce como dramática en lo que pudiéramos llamar un cuarteto de cámara contemporáneo.
El siguiente tema lleva por título “Jaffa” y en él Aldo nos canta: “Agua más fría brotó de la nada / El sol se escondió, el pan cayó del cielo / Y la calma volvió entre el pueblo / Otro misterio se suma a mis ‘¿por qué?’ / Hoy el sueño está enterrado en la arena caliente…”
El pizzicato del cello es un lindo detalle y el clavicordio un viaje al barroco con un pianoforte que acentúa y evoca épocas más cercanas y un aire un tanto triste.
“Il Mago” es el tercer tema del set. Aldo nos cuenta, con cierto efecto vocal, sobre un mago con el que se encontró en el camino y del cual nos dice: “Conocí a un mago que sabe curar cualquier dolencia / Puede salvarte del mal de ojo y ahuyentar la envidia / Espía los planetas del cielo y gestiona tu futuro / Encierre el mal de amores con recetas probadas / Siempre servicial, te invita a su banquete…”
La pieza nos atrae, no sólo por sus versos sino por la historia.
Luego, en “Pietro Il Pescatore” escuchamos un relato sobre un pescador. Así, Le Orme da fin a la parte 1.
Una hermosa melodía en el piano y el violín abre la parte 2 del repertorio. La historia lleva por título “Calipso” y en parte nos dice: “Porque reconozco tu canción y el diseño de tu telar / A ti te dirijo este pensamiento mío, dulce Calipso / No soy una deidad austera, sino sólo un hombre que sigue el camino / Iluminado por tu inmensa estatua…”
El piano reitera un breve motivo que recuerda al oceanógrafo francés Jacques Cousteau† cuyo barco llevaba por nombre el de este hermoso tema.
Acto seguido es la pieza “Fine Di Un Viaggio” donde Le Orme nos dice: “El largo viaje que has hecho ha terminado aquí / De tu sueño ahora tendrás que despertar / Te dejo a tu suerte, ya no te necesito / Mi barco ha invertido su rumbo…”
El tema final, «El Gran Senser«, tiene un extenso intro que nos cautiva por sus diversos timbres y la clara experimentación que Le Orme exhibe a lo largo de los siete minutos. Es una obra a modo de suite. Este viaje, sus personajes e historias es, sin temor a equivocarme, uno de los momentos encumbrados de la banda, siendo el disco una toma de riesgo notable al alejarse de todo lo anteriormente desarrollado
Demos marcha atrás y revivamos estos exquisitos relatos de Le Orme, que tuvieron continuidad en Piccola Rapsodia Dell’Ape (1980), antes de asumir un formato más convencional y ochentero en Venerdi (1982)
Leonardo Bigott
¿Interesado en comprar éste u otro disco de Le Orme, o merchandising? Como un Afiliado de Amazon, recibimos una comisión por compras realizadas. Gracias
Música de Le Orme en Estados Unidos



