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Sonic Flower Groove: gentil comienzo de Primal Scream

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Primal Scream

El 5 de octubre de 1987 la banda escocesa liderada por el cantante Bobby Gillespie publicó su álbum debut, aún en la búsqueda de identidad

Primal Scream

Sonic Flower Groove

Elevation Records. 1987. Escocia

 

Del universo pop de Glasgow, Escocia, destacan los siempre mutantes Primal Scream. Con sus constantes guiños a The Rolling Stones y lujosas alineaciones cambiantes, la banda ha sabido mantener una carrera que se acerca a las cuatro décadas donde ha pasado por psicodelia, indie pop, electrónica, shoegaze y rock and roll, en ocasiones desdibujando los límites entre cada género que exploran.

Luego de una breve incursión en una banda punk local en 1978, Bobby Gillespie comienza en 1982 un dueto junto a Jim Beattie con referencias como The Velvet Underground y The Byrds que poco después de formado y con una grabación fallida, entran en una pausa mientras Bobby asume el rol de baterista en The Jesus And Mary Chain cuando le aceptan entrar a la banda para tocar los dos únicos ritmos de batería que podía hacer.

Mientras la notoriedad de esta banda crecía debido a su debut discográfico Psychocandy de 1985 y por sus caóticas presentaciones como la infame en la Politécnica del Norte de Londres, Gillespie reconecta con su ex compañero de banda de punk, el guitarrista Andrew Innes que estaba viviendo en la capital inglesa.

Innes se mantuvo muy atento sobre el proyecto de su amigo mientras él enlistaba a un amigo de la infancia, Rob Young como bajista así como a Stuart May en guitarra, Tom McGurk en batería y Martin St. John en pandereta para retomar Primal Scream al volver a su natal Glasgow.

Firman con el sello Creation Records de otro amigo de la infancia, el autodenominado presidente del pop Alan McGee, lanzando un par de sencillos: “All Fall Down” y “Crystal Crescent/Velocity Girl”, ganando cierta relevancia gracias a la inclusión de la última canción en el importantísimo compilado C86 de NME. Esto generó roces con los hermanos Reid de The Jesus And Mary Chain que empujan finalmente a Bobby a dedicarse exclusivamente a su banda como vocalista.

Luego de girar a lo largo de 1986, un frustrado Gillespie con la calidad de las presentaciones en vivo prescinde de McGurk y May para invitar a Innes a participar en la grabación de su primer larga duración usando algunos músicos de sesión como el baterista Dave Morgan, el pianista Martin Duffy y el violista Francis Sweeney, además de Beattie en guitarra de doce cuerdas (apodado Jim Navajo) y Young en bajo.

Comienzan a grabar bajo la tutela de Stephen Street en Gales para reiniciar el trabajo en Londres, esta vez con Mayo Thompson, ex integrante de la banda americana psicodélica Red Crayola. Lanzado a través de la subsidiaria de los sellos Warner y Creation, Elevation Records, el 5 de octubre de 1987, Sonic Flower Groove costó unas cien mil libras esterlinas y es el único LP de la agrupación en el que Jim participa.

Gentle Tuesday”, lanzado como sencillo en junio del mismo año, da inicio al disco con su entrañable riff de guitarra y letra que sin duda transporta al verano del amor. “Treasure Trip” levanta un poco el ánimo porque a pesar de la uniformidad sonora a lo largo de este debut, hay variaciones anímicas como en esta canción que habla sobre la amistad y suena una distorsionada guitarra. “May The Sun Shine Bright For You” es un vals lleno de buenos deseos mientras que “Sonic Sister Love” es una inocente declaración de amor puro.

Las misteriosas metáforas de la rockera “Silent Spring” preceden al segundo sencillo de este álbum lanzado en septiembre de 1987, “Imperial”, con su introducción que genera una interesante expectativa. En esta última hay juegos vocales llamativos hacia el final de la canción mientras las guitarras entretejen un manto ligeramente tenso con la viola.

Love You” y “Leaves” podrían ser las canciones que más le rinden homenaje a Jim McGuinn de The Byrds por sus guitarras arpegiadas, aunque la primera recuerde a uno de los primeros sencillos de la carrera solista de Morrissey, “Everyday Is Like Sunday” de 1988, por sus arreglos de cuerdas. El disco concluye con “Aftermath”, otra pieza del amor más dulce y “We Go Down Slowly Rising” que eleva el sentimiento a niveles sublimes con su orquestación.

Lamentablemente el disco fue muy mal recibido por la crítica donde muchos apuntaban la similitud con “Turn, Turn, Turn”, obra insigne de The Byrds. Esto genera incomodidades en la banda y Jim Beattie renuncia a la vez que se aventura con Spirea X, su proyecto personal. El trío Gillespie, Innes y Young, ahora guitarrista, reclutan a dos miembros de la banda de la cantante alemana Nico y como ellos lo describen “descubren el rock and roll”.

Su siguiente disco titulado Primal Scream tampoco generó buenas reseñas y continuó alienando a sus fanáticos hasta que conocen al DJ Andy Weatherall en una fiesta rave y este les ofrece hacerles un remix de la pieza soul “I’m Losing More Than I’ll Ever Have”. El resto es historia: una seguidilla de éxitos les sobrevino con el ecléctico Screamadelica (1991) y posteriormente con el pastiche funk/ blues rock Give Out But Don’t Give Up (1994).

Continuaron experimentando con diversos géneros musicales mientras una variedad de músicos de la escena independiente británica colaboraba con la banda como el bajista Mani de The Stone Roses, Kevin Shields y Debbie Googe de My Bloody Valentine así como el regreso de Martin Duffy como miembro fijo, quien previamente había sido tecladista de Felt.

Actualmente como quinteto, Primal Scream mantiene su sonido actualizado demostrándolo con sus lanzamientos más recientes More Light de 2013 y Chaosmosis de 2016.

Hace 30 años no era posible prever todo lo que ocurriría después con Primal Scream, por lo que Sonic Flower Groove funciona como una gentil pero interesante carta de presentación.

IL Gimón