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Blood Sugar Sex Magik: la obra maestra de Red Hot Chili Peppers

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Blood Sugar Sex Magik

El 24 de septiembre la gran banda californiana publicó su quinto y más exitoso álbum, con la clásica formación de Kiedis, Flea, Frusciante y Smith

Red Hot Chili Peppers
Blood Sugar Sex Magik

Warner Bros. 1991. EE UU

Los años 80 dieron para todo. Lo mejor y lo peor, lo auténtico y lo artificial, lo austero y lo grandilocuente, lo modesto y lo sobreproducido…

Fue una década en la que convivieron los formatos LP y CD, es decir, el clásico disco de vinilo y el naciente disco compacto. El cambio tecnológico también se reflejó en los instrumentos y en las técnicas de grabación. Y, como no, en la estética visual.

En medio de los cambios, la cultura del videoclip y las campañas de mercadeo de las grandes discográficas, subyacía un universo riquísimo de propuestas alejadas del mainstream.

Y así se llegó a la última década del siglo, con los naturales reacomodos y maduración de los cambios.

En 1983 nació en Los Angeles, Red Hot Chili Peppers, una de las bandas capitales del rock. El cantante Anthony Kiedis y el bajista Michael Peter Balzary -mejor conocido como Flea– le dieron vida a un ambicioso concepto que mezclaba funk, punk, rock psicodélico y elementos alternativos.




El guitarrista Hillel Slovak y el baterista Jack Irons (años después en Pearl Jam) completaban aquella inestable primera formación con la que abordaron la trilogía iniciar de álbumes, aunque fueron Jack Sherman (guitarra) y Cliff Martinez (batería) los que grabaron el homónimo primer disco de 1984.

A Red Hot Chili Peppers le costó unos años y varios discos triunfar. Freaky Styley (1985) y The Uplift Mofo Party Plan (1987) fueron trabajos que ayudaron a construir su primera y fiel base de fans.

Fue Mother’s, Milk (1989) el gran disco de transición en el cual se produjo la entrada de Chad Smith en la batería y el guitarrista John Frusciante como gran sustituto de Slovak, quien había muerto por sobredosis el año previo.

La producción había dado un salto cuántico y el disco contó con la participación de varios músicos invitados en metales, cuerdas y coros.

El terreno estaba abonado para que Red Hot Chili Peppers, con la clásica formación Kiedis, Flea, Frusciante y Smith, entrara como un huracán a la nueva década para convertirse en una de los capítulos más representativos de fin de siglo.

Bajo la producción del gran Rick Rubin, la ingeniería de Brendan O’Brien (quien también tocó Mellotron, órgano Hammond y celeste en varios temas), y la dirección de arte del fantástico cineasta, productor, fotógrafo y músico Gus Van Sant, el cuarteto lanzó el 24 de septiembre de 1991 (el mísmo día del lanzamiento de Nevermind de Nirvana) su tour de force, el disco con el cual sobrevolaron el planeta entero con su infeccioso sonido funk-rock.




Este quinto álbum llegaba en un momento álgido para el llamado rock alternativo. El exponencial auge del formato CD llevó a la banda a incluir 17 temas traducidos en 74 minutos de música, con menos cantidad de riffs de inspiración metalera y más acento en las melodías y rasgueos funky cortesía de Frusciante.

Desde su lanzamiento el disco estuvo predestinado a escalar las listas de éxitos y discos más vendidos, apuntalado por varias canciones inmortales que contaron con interesantes videoclips.

El single que antecedió el lanzamiento del LP fue “Give it Away”, probablemente el tema más representativo de la banda, con un coro pegadizo y un ritmo funky infeccioso.

Los otros cuatro singles fueron publicados con posterioridad al disco, y todos contribuyeron a elevar a Blood Sugar Sex Magik hacia los primeros puestos de las listas Billboard y también a potenciar la popularidad de Red Hot Chili Peppers en el mundo entero.

El temazo “Under the Bridge” fue publicado el 10 de marzo de 1992, contrastando con casi todo, siendo uno de los temas más gentiles que hasta ese momento tenía la banda. En él participa Gail Frusciante y varias amigas en los coros.

Dos meses después, el 1 de mayo de 1992, fue lanzado “Suck My Kiss”, en linea directa con el conocido sonido funk-rock de la banda.

Potente bajo, pequeños silencios rítmicos, gran solo de guitarra y la voz ligeramente rapeada, caracterizan a este contagioso tema




El 30 de julio de 1992 el turno fue para “Breaking the Girl”, otro de los temas distintivos de este disco que establecía diferencias con el pasado del grupo, gracias en especial al aporte de Frusciante, que aquí le da protagonismo a la guitarra acústica.

El mellotron aporta cierto aroma psicodélico. De los favoritos, sin duda

El rotundo éxito del disco alargó la onda expansiva hasta 1993. Casi año y medio después, en febrero de 1993, vio la luz el quinto single, “If You Have to Ask”, el único de los cinco que no contó con videoclip.

Fue otra escogencia adecuada, la cual completó el puñado de singles muy diferentes entre si. En este, Kiedis se desdobla vocalmente entre la narrativa y coros en falsete, con un bajo que lo arropa todo.

Frusciante también tiene su momento con un solo brutal que en algo recuerda a Adrian Belew.

Los otros doce temas se pasean por todos los recovecos que han definido el sonido de Red Hot Chili Peppers, pero en este caso con un sentido del equilibrio notable.

The Power of Equality” inicia el álbum con uno de los manifiestos de rabioso funk rock distintivos.

Funky Monks” es uno de nuestros favoritos. El ritmo cadencioso pero sólido, es la base sobre la que Kiedis desarrolla su discurso, con coros en falsete, y una incendiaria intervención de Frusciante en el tramo final




Otro sorprendente giro es “I Could Have Lied”, emotiva balada de aroma acústico en la que los arpegios de guitarra se entrelazan con los latigazos eléctricos.

En el pegadizo funky “Mellowship Slinky in B Major”, se luce Flea, mientras Kiedis hace un trabajo triple con su voz: rapea, canta con dulzura, y a ratos en un timbre cercano al de Les Claypool (Primus)

The Righteous & The Wicked” es una clase magistral de Frusciante, tanto con la guitarra funky como con la distorsión. Un gran trabajo vocal de todos caracteriza el tema.

La pieza que da título al disco es otro punto álgido. Un riff melódico la conduce, mientras Smith repite un beat de medio tiempo sobre el que Kiedis declama y rapea.

Sin duda es uno de los que invita a mover el torso y la cabeza

Naked in the Rain” es una vitrina para Flea y Smith y la verdad es el tipo de temas que todo baterista y bajista quisiera tocar. Catártica y adictiva rítmicamente.

Si Red Hot Chili Peppers hubiera nacido en la era disco music, es muy probable que hubiera podido establecerse con temas como “Apache Rose Peacock”, como la alternativa venenosa a Chic y KC and The Sunshine Band.




Y en un plan más acelerado alineado con sus comienzos, el grupo escupe “The Greeting Song”, apropiado tema para memorables pogos al borde del escenario.

Y en la misma línea continua “My Lovely Man”, con guitarra, bajo y batería entretejiendo una telaraña de la que es imposible escapar

Y cuando ya creíamos que Red Hot Chili Peppers nos había entregado todo el catálogo de canciones posibles para atraparnos, faltaba “Sir Psycho Sexy”, el tema más largo poco más de ocho minutos.

Un bajo con efecto -seguramente inspirado en Bill Laswell– voces a medio camino entre Frank Zappa y Sly and the Family Stone, una guitarra a lo James Brown y una batería certera, hacen de este tema una especie de resumen de todo lo anterior.

A modo de outro, el grupo nos despide con “They’re Red Hot”, una especie de ponzoñosa revisión boogie del tema de Robert Johnson.

El disco fue grabado en la mansión donde alguna vez vivió el mago y escapista Harry Houdini, en la cual permanecieron un mes completo, aunque Smith nunca estuvo a gusto y decidió alojarse en otro lugar y acudir cada día.

Frusciante en cambio fue todo lo contrario y en plan irónico comentaba que los fantasmas que habitaban en ella eran muy amigables y aportaban buenas vibraciones.

Frusciante, Kiedis y Flea se ubicaron en salones distintos, por lo cual cuando alguno grababa el resto ocupaba su tiempo en otras actividades. Kiedis tuvo tiempo suficiente para perfeccionar sus textos, en los cuales abordó temas sobre sexo, igualdad, prejuicios y las angustias y auto mutilaciones provocadas por su adicción a la heroína y a la cocaína.

Algunos jammings sirvieron para dejar fluir ideas que se convirtieron en base de varias canciones

El proceso fue documentado en el filme “Funky Monks” por el cuñado de Flea, Gavin Bowden.

De la camada de discos publicada en 1991, Blood Sugar Sex Magik, califica entre los auténticamente necesarios.

Juan Carlos Ballesta


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