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Rigoberta Bandini: el factor sorpresa y el triunfo de la imperfección calculada en Noches del Botánico

Rigoberta Bandini en Noches del Botánico 2026
Foto: Fer González / Noches del Botánico

La artista catalana inauguró el ciclo madrileño con tres fechas de sold out, consolidando un directo que desafía las convenciones del pop de masas a golpe de sororidad, electrónica noventera y honestidad brutal

Rigoberta Bandini
Concierto en Real Jardín Botánico Alfonso XIII, Universidad Complutense, Madrid
Noches del Botánico

(Junio 5, 2026)

Abordar la cobertura de un concierto de Rigoberta Bandini exige despojarse de los prejuicios del purismo melómano. Paula Ribó no busca la infalibilidad técnica, sino la catarsis colectiva.

Lo demostró en la inauguración de las Noches del Botánico en Madrid, un entorno que, frente al temido maratón que cualquier mayor de 40 años visualiza al pensar en un festival, se consolida como la antítesis perfecta: un oasis de frescura, inmerso en la naturaleza de la Complutense y con una gestión impecable que predispone al disfrute desde el primer minuto.

El ciclo de conciertos veraniego de Madrid cumple 10 años y su crecimiento es notable. Por tanto, Bandini tuvo la responsabilidad de inaugurar esta edición de especial significado

Rompiendo códigos: de la pachanga al éxtasis colectivo

​El directo de Bandini destaca por su naturaleza camaleónica y una inteligentísima gestión de la nostalgia noventera. En una transición que resulta asombrosamente orgánica, el show es capaz de transitar de la electrónica al costumbrismo pop, apoyándose en la calidez de la canción de autor.

Pero el verdadero valor de su propuesta radica en su capacidad para descolocar al espectador a través del plot twist. Uno de los momentos álgidos de la noche llegó de la forma más inesperada: los primeros compases de una melodía desconcertaron a los asistentes.

Tardamos unos segundos en identificar el código, viendo cómo se sumaban cada vez más voces en una comunión extraña hasta que estalló el unísono: era un cover de “Mayonesa” popularizado hace 25 años por el proyecto uruguayo Chocolate.

Lo que sobre el papel podría parecer un sacrilegio para los sectores más rígidos de la crítica, en su directo se convierte en una genialidad de la cultura pop, uniendo el perreo con la sensibilidad acústica y difuminando la barrera entre el escenario y la pista.




Bandini estuvo acompañada por un elenco de bailarinas/coristas (Marta Trujillo, Berta Gratacòs y Yasmina Azlor) que dinamizan los temas más electrónicos y festivos, con su prima Belén Barenys («Memé») como co-protagonista del directo, además de Alex Marques en el bajo, Andrea Puig Doria en la guitarra, Gloria Maurel en la batería y Esteban Navarro, su pareja, como pianista, teclista y co-compositor de éxitos como “Ay mamá”.

Rigoberta Bandini en Noches del Botánico 2026
Foto: Fer González / Noches del Botánico

Corporalidad, sororidad y el giro de guión de la noche

Esa misma capacidad para romper la bidimensionalidad del star-system tradicional se traslada a la puesta en escena. Bandini no lidera desde el rol de diva omnipresente escoltada por coristas; plantea un manifiesto de sororidad donde una piña de creadoras comparte protagonismo, humor e ingenio.

El calado político y artístico de su mensaje sobre los cuerpos reales tuvo su punto culminante tras un cambio de vestuario. Lejos de la estética normativa y estilizada que el circuito comercial suele exigir, Ribó reapareció con un diseño que marcaba sus curvas sin complejos.

En un alarde de la ironía autoconsciente que vertebra su obra, bromeó primero sobre su propia silueta atribuyendo la tripita a «las birras», para después desvelar el giro de guion definitivo: su segundo embarazo.

El anuncio, lejos de desviar la atención de lo estrictamente musical, resignificó el show. Al soltar que no estaba sola haciendo el show, canciones como “Ay Mamá” o “In Spain We Call It Soledad” mutaron instantáneamente en directo, adquiriendo una lectura colectiva sobre la vulnerabilidad, la maternidad y la fuerza femenina.

Buena parte del setlist, como es lógico, abordó el contenido de su reciente disco Jesucrista Superstar (2025), con “JAJAJA”, “C.X.T (Club Xavalas Tristes)”, “Simpática pero problemática”, “Pamela Anderson”, “Aprenderás”, “Amore Amore Amore”, “Kaiman” y la magnífica “Busco un centro de gravedad permanente”, ubicada adecuadamente al cierre del encore.

Rigoberta Bandini en Noches del Botánico 2026
Foto: Fer González / Noches del Botánico




Rigoberta Bandini no es un caso típico dentro del universo pop. Luego de su paso por el trío femenino The Mamzelles, en 2020 irrumpió como cantautora con su ahora conocido nombre artístico ya en sus treinta, con una seguidilla de éxitos -infaltables en el concierto- como “Fiesta”, “Too Many Drugs”, “In Spain We Call it Soledad” o “Perra”, que desembocaron en su álbum debut, La Emperatriz (2022).

Hubo espacio también para momentos especiales como “Cançó de primavera”, la versión de “El Amor” de Massiel, momentos para las vocalistas (“Todas tienen ganas de jaleo” y “Julio Iglesias”) y el estreno de “Chicle mal enganchado”.

Solo se echó en falta “Así bailaba”, la necesaria actualización que hicieron Rigoberta y Amaia de “Los días de la semana” (popularmente conocido como Así planchaba así, así), cambiando la terrible letra machista de Los Payasos de la Tele en los años 70. Sin una de las partes, quizá es inviable incluirla en el setlist.

Tres noches agotadas desde hace meses, lo dicen todo. Rigoberta Bandini es una artista genuina.

Carla Montero S.

Fer González (Fotos)

Rigoberta Bandini en Noches del Botánico 2026
Foto: Fer González / Noches del Botánico