En febrero de 1975 fue publicada la arriesgada colaboración entre dos veneradas bandas de la vanguardia británica
Slapp Happy with Henry Cow
Desperate Straights
Virgin Records. 1975. Inglaterra
En ese predio a veces inhóspito e incomprendido de la vanguardia, la banda británica Slapp Happy decidió que su segundo disco sería muy atractivo si aunaba las fascinantes ideas musicales de la recordada agrupación de la “Canterbury Scene”, Henry Cow.
Eso significaba que la combinación sería una música llena de sorpresas rítmicas, melódicas y armónicas, resultado del brote instintivo y la espontaneidad de ambas entidades.
Con ello en mente, las dos bandas entraron a los estudios de grabación Nova Sound y The Manor en Inglaterra para hilvanar una fascinante historia sónica de 13 temas desplegados en 36 minutos bajo la producción de las propias bandas y de Simon Heyworth.
De atmosfera nostálgica, la obra posee una variedad de elementos en formato “cabaret”, es decir teatro, baile, música y otros elementos presentados en restaurantes, pubs, bares, y otros recintos atractivos para tal fin, incluso dejando espacio para el avant-rock y el art pop.
Para esta grabación se unieron Dagmar Krause (voz y teclado), Peter Blegvad (voz y guitarra) y Anthony Moore (piano) -colectivamente conocidos como Slapp Happy– y Henry Cow, cuarteto formado por Tim Hodgkinson (piano y clarinete), Fred Frith (guitarra y violín), John Greaves (bajo y piano) y la batería de Chris Cutler.
Cinco músicos de viento y un percusionista se sumaron al total de participantes de esta velada. Vale decir: el flautista Geoff Leigh, Mongezi Feza y Nick Evans en la trompeta y el trombón, respectivamente, Mont Campbell en el corno francés, y Lindsay Cooper en el fagot y oboe. Además, Pierre Moerlen en la marimba
Vale citar que la casi totalidad de la obra la conforman temas que rara vez alcanzan los tres minutos. La voz que estás por escuchar es un claro ejemplo de la vanguardia de aquellos días.
El primer surco del disco es “Some Questions About Hats” de Moore y Begvlad, en cuyas letras nos dicen: “¿Se pueden usar sombreros extraños / ¿Se pueden usar sombreros con mal tiempo? / ¿Se pueden usar sombreros con plumas? / Concentrarse en los sombreros iracundos / Irradiar desde los sombreros / Cuando se esté satisfecho, deshacerse de los sombreros”
“The Owl”, la segunda pieza, da mayor énfasis a la percusión, al menos inicialmente y luego los vientos.
“A Worm Is At Work” es el tercer tema del disco y fue compuesto por Moore y Blegvad. La expresión es una metáfora sobre las menudencias de la vida: ““Hablando de un tema sin valor / Un mito molesto sobre el nacimiento de la guerra / Y en cuanto a esos «sombreros», son un aburrimiento / Ya no son divertidos / ¿Me atrevo a preguntarme para qué sirven? / Un gusano está trabajando en el núcleo”
Luego, en “Bad Alchemy”, nos dice Krause : “Sueño con Hermafrodita y me siento toda la noche / Nuestras miradas en el horizonte de un cuenco tambaleante”.
Acto seguido es el tema “Europa” donde Krause exhibe una vez más su peculiar voz. La percusión está en manos de Pierre Moerlen quien demuestra control total en la marimba.
El repertorio de esta joya continua con el tema título, una pieza instrumental donde destaca el piano en slow-mid tempo.
Finaliza el lado A con una de las piezas más melódicas del disco, «Riding Tigers»
Luego, una hilarante imagen viene a la mente con el título “Apes In Capes”, esta es la versión de 1975, pero en 2010 The Pop Ups publicó la suya.
Acto seguido, escuchamos “Strayed”, de cierto aire exótico y algo de aroma a Lou Reed, donde Peter se hace del micrófono para cantarnos: “Todos mis ayeres desmembrados, medio recordados / Rayos amargos que nieva / Interfieren con mi claro estar aquí hoy / Lamento decirlo / Creo que me he desviado”
Seguidamente, el grupo interpreta “Giants” con la sección de vientos y versos que nos dicen: “Ella dice que ha conocido momentos en los que un mundo exterior brillante y variado aparece ‘puntos de tiempo’ en los que la percepción influida de algo repentino se aclara consciente del tiempo, se dirige a su habitación en lo alto de las escaleras”
Luego, el grupo, inspirado en Hendel, ejecuta un fragmento del Mesías.
Los últimos diez minutos y medio se reparten entre “In The Sickbay” y “Caucasian Lullaby”, siendo el tema final el más extenso del disco.
En el primero, Krause es acompañada por el piano eléctrico que ella misma ejecuta. La voz de Dagmar nos lleva por momentos a tierras fantásticas para luego iniciar el tema final con la sección de vientos.
En “Arrullo Caucásico” los vientos marcan la pauta final. De aire misterioso, la pieza se desarrolla en forma instrumental procurando mantener el equilibrio entre el piano, los demás instrumentos y fundamentalmente el elemento espacio que deja pequeños segmentos, pero dejando intermitencia en algunas frases en staccato.
Lo más interesante, resulta ser en buena parte, que no se trata de una pasión que va cuesta abajo sin control sino más bien de unos sonidos que se extienden, se estrechan, se acompañan, se buscan y huyen a la vez y frecuentemente tienen como eje a la voz de Dagmar Krause acompañada por diversos instrumentos.
En mayo de 1975 fue publicado In Praise of Learning de Henry Cow, que fue la consecuencia o la continuidad de Desperate Straights.
Demos un viaje de 50 años al pasado para revivir y comprender que la música es más que la combinación de sonido y silencio.
Leonardo Bigott



