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White Light From the Mouth of Infinity: las profundidades de Swans

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Swans White Light From the Mouth of Infinity

En junio de 1991 la brutal banda neoyorquina comenzó con gran pie los años 90 con un séptimo álbum que establecía las pautas del nuevo sonido

Swans
White Light From the Mouth of Infinity

Young Gods. 1991. EE UU

La entrada de la banda liderada por Michael Gira a una nueva década no podía ser más avasalladora.

La banda había pasado en cosa de unos pocos años de producir varios discos abrasivos (Filth, 1983; Cop, 1984; Greed, 1986; Holy Money, 1986) y presentaciones absolutamente incendiarias y salvajes, a un disco como The Burning World (1989) con mucha presencia de sonoridades acústicas.

El eslabón había sido el fabuloso Children of God (1987), disco en el cual comenzó a tener un papel protagónico Jarboe, la teclista y vocalista que pareció convertirse en el equilibrio para Gira.

Esa relación trajo consigo el proyecto paralelo Skin que produjo las joyas Blood, Women, Roses (1987) y Shame, Humility, Revenge (1988), rebautizado World of Skin para el álbum Ten Songs for Another World (1990).




La puerta había quedado abierta para una paleta sonora más amplia en la que cabía el folk y el blues de tintes oscuros e inquietantes, con un mejor balance entre lo eléctrico y acústico.

Así, tras la traumática experienca con el sello UNI, subsidiaria de MCA, que publicó The Burning World, Michael Gira fundó el sello propio Young Gods Records, con la misión primaria de editar la música de Swans -aunque con el tiempo le dio cabida a otros proyectos relacionados.

White Light From the Mouth of Infinity no pudo ser un mejor inicio para YGR. En tiempos en el que el formato CD era ya dominante, el disco se extendió hasta los 70 minutos, con un total 12 temas, todos superando los 5 minutos de duración.

La llamativa ilustración de Deryk Thomas nos da la bienvenida con una potencia visual tremenda. La inocencia de un conejo ataviado con un uniforme escolar rojo y negro, parado sobre la forma de un corazón, empuñando una zanahoria a modo de cuchillo, es cuando menos inquietante.

El núcleo central de la banda estaba conformado en aquel momento por Michael Gira (voz, guitarra acústica, teclados, efectos, samples y producción), Jarboe (voz, teclados y arreglos orquestales), Christoph Hahn (guitarras acústica y eléctrica), Clinton Steele (guitarras acústica y eléctrica), el inseparable Norman Westberg (guitarra eléctrica), Jenny Wade (bajo) y Anton Fier (batería, programación de batería), con la participación de Nicky Skopelitis (guitarras acústica y eléctrica, baglama, bouzouki, banjo), Hahn Rowe (violín), Vincent Signorelli (percusión) y Steve Burgh (mandolina, guitarra de 12 cuerdas).

En la ingeniería de grabación estuvo el inefable J.G. Thirlwell (Foetus), con la ayuda de Bryce Goggin y Steve McAllister.




Esa formación, por tanto, incluía a varios músicos ligados a la vanguardia musical como el caso de Fier, miembro en diferentes momentos de The Lounge Lizards, The Feelies, Pere Ubu y The Golden Palominos; Skopelitis, también parte de The Golden Palominos y de bandas como Material con Bill Laswell, entre otros proyectos; Rowe, miembro del fantástico aunque efímero grupo Hugo Largo.

El balbuceo de un bebé da inicio a “Better Than You”, ternura que es rota intempestivamente por la entrada de la muralla sónica, dando comienzo a la experiencia espiritual.

Desde este comienzo es posible avizorar el balance entre los latigazos de dolor y las caricias de placer, entre los ritmos desatados y la sutileza de las cuerdas acústicas, que produce la música de Swans

Power and Sacrifice” surge desde el fondo y la batería tribal se hace cargo de la conducción, con Gira cantando: “El sol es un ojo ácido / Estamos corroídos de placer por dentro / Hay un agujero en tu fina piel blanca /Ahora nunca volveremos a estar limpios / Nuestras manos son dos garras rotas / Raspamos el suelo durante horas / Enterré este sonido en el suelo / Para ganar el control de este sentimiento (Amnesia)”

En “You Know Nothing”, emerge por primera vez la balada folk apocalíptica, con la voz de Gira en primer plano y los angelicales coros de Jarboe: “Y nada está escrito en el libro, la realidad la haces tú / Y cada mentira que persigues, eventualmente se vuelve verdad / Y me dijeron que tus ojos brillarían, y alumbrarían hacia el espacio / Y el infinito consumiría este lugar ordinario / No sabes nada, no sabes nada en absoluto / ¿Cómo puedes saber, nunca sabrás nada en absoluto? / Nunca lo sabrás, nunca sabrás nada en absoluto / No sabes nada, no sabes nada en absoluto”

En “Song For Dead TimeJarboe asume por primera vez el rol vocal principal. El resultado es de inquietante belleza, con una instrumentación acústica en línea con lo que Sol Invictus, Death In June y Current 93 realizaban para la época, pero con arreglos más preciosistas.

Destaca Nicky Skopelitis con el banjo y el bouzouki




En contraste, “Will We Survive” es uno de los más devastadores temas del disco, con la voz de Gira en la zona más dramática cantando con nihilista poesía: “Beberé la luz de la luna de tus manos / Nadaré en un océano lleno de dolor / No, amante, por favor no te vayas / Podemos crucificar mañana / Deja que la luz del sol alimente el aire / Deja que llene nuestros pulmones de mentiras / Seremos memorizados por las sombras / Pero nuestra soledad sobrevivirá”

Entre la rítmica apabullante hay resquicios para la mandolina y guitarras acústicas.

Love Will Save You” es -si cabe- uno de los temas centrales del disco. Su intensidad es conmovedora y al mismo tiempo devastadora. Es una especie de folk blues oscuro con guitarras arpegiadas y un ritmo repetitivo.

Pero, lo medular es la voz de Gira pronunciando: “ El amor te salvará cuando el océano se parta en dos / El amor te salvará cuando el viento frío te atraviese / El amor te salvará cuando el veneno se coma el preciado aire / Y el amor te salvará de la serpiente que se arrastra por ahí / Pero a mi no me salvará

El amor te salvará del mal y la codicia de los hombres ignorantes / Y el amor te salvará de la culpa que sientes cuando traicionas a tu único amigo / El amor te salvará de ti mismo cuando pierdas el control / Y el amor te salvará de todas las mentiras que tu amante te dijo / Pero a mi no me salvará”

Y si creíamos que ya habíamos sido sacudidos lo suficiente, llega “Failure” y nos termina de desarmar con su confesional y cruda letra sobre el fracaso y la depresión, a ritmo de balada siniestra.

Cuando llega la última estrofa, Gira nos sacude: “Algunas personas viven en el infierno / Muchos bastardos tienen éxito / Pero yo no he aprendido nada

Ni siquiera puedo sangrar elegantemente / Y expulsar la sangre venenosa del fracaso”

Con “Song for the Sun” vuelve la dinámica rítmica, con la mandolina dejando respirar a la canción y un violín que se cuela.

Otro tema esencial es “Miracle of Love”, un atractivo folk blues de lento desarrollo y que presenta una de las vocalizaciones de Gira más sensibles.

Al minuto cuatro se produce una especie de explosión instrumental como el de un géiser que se mantiene hasta el final sin tregua y cada vez con mayor intensidad.

Vuelve Jarboe con su voz a medio camino entre la sensualidad y el misterio en “When She Breathes”, tema conducido por un expresivo piano

Why Are We Live?”, con un largo pasaje instrumental inicial, desemboca en la única estrofa: “Ahora no soy un hombre y no siento amor / Y no veo nada bajando de arriba / Pero este mundo gira lentamente y veo una luz / Levantándose desde detrás del horizonte hacia el claro cielo negro / Pero no te veo en mi línea de visión / De hecho, no puedo recordar por qué estamos vivos”.




Termina el álbum con “The Most Unfortunate Lie”; un cierre de alto impacto emocional.

Banjo, mandolina, guitarras, teclados y batería sirven de soporte para una de las letras más removedoras de Gira: “Estuvieron aquí antes que yo / Y se llevaron lejos la posibilidad / Y sin ningún control ni libertad / Los elementos se dispusieron de esta manera

Y entonces mi mente es devorada lentamente / Por las ideas a las que se suscribe / Y al final, me quedo sin nada / Excepto el recuerdo de creer mis propias mentiras / Y donde estás ahora, mi mentira mas desafortunada”

Luz blanca desde la boca del infinito” es un título que desde el primer momento incita la curiosidad y pone la mente a volar. Al final de las doce canciones, queda claro que se trata de esa vital y existencial dicotomía entre la luz y la oscuridad, entre las certezas y lo desconocido, entre la esperanza y la desesperanza…

Es la propuesta inigualable de Swans que en este disco consolidó un sonido que ha influido a lo largo de las décadas a infinidad de músicos.

Juan Carlos Ballesta


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