En junio de 1968 se publicó el álbum debut de la extinta banda inglesa liderada por Mick Farren†, una lisérgica y osada mezcla de géneros
The Deviants
PTOOFF!
Undergound Impresarios / Sire. 1968. Inglaterra
PTOOFF! un interesante hito discográfico que para el momento de su lanzamiento incitó a un crítico inglés a describirlo como “una ráfaga irresistiblemente itinerante de psico-blues conflictivo y choque en cuclillas; el sonido de caries y llamaradas fétidas”.
Sea como fuere que eso signifique, es el punto de partida de un grupo originariamente conocido como The Social Deviants que surgió en plena locura psicodélica a mediados de los 60 y que se mantuvo por tres años, para eventualmente transformarse en el instrumento creativo de Mick Farren con el punto final en 2013 con el fallecimiento de éste.
A lo largo de la historia, The Deviants ha tenido como protagonistas a casi una veintena de músicos, con Mick Farren como única constante en el grupo. Algunos de ellos: Larry Wallis† (Mötorhead), Rick Parnell† (Atomic Rooster) y Wayne Kramer, reconocido músico compositor para films y TV estadounidense.
En este debutante álbum toman parte Sid Bishop en la guitarra y el sitar; Cord Rees en el bajo y la guitarra española; Russell Hunter en la batería y coros; y Duncan Sanderson, Stephen Sparks y Jennifer Ashworth en coros y murmullos; John Hammond en la guitarra acústica y, liderando el grupo, Mick Farren en voz y teclas.
Este osado disco inicia con la frase “El álbum de The Deviants” seguida de los aplausos de los miembros del grupo quienes ceden los siguientes seis minutos a la primera composición, “I’m Coming Home”, un tema que está lleno de guitarra distorsionada con una base rítmica fija al estilo de aquel clásico que en parte dice: “back to the same old place, sweet home Chicago”.
Bishop, Hunter y Farren nos cantan sobre un carnal deseo, tal vez durante un lisérgico trance.
Acto seguido, hace presencia la guitarra acústica acompañando la hermosa composición de Rees, Farren y Hammond, “Child of the Sky”, para decirnos: “Ella camina entre los dientes de la ciudad donde sus formas de neón son cálidas / A través de todos los ángeles que ríen, y aún así ella sufre daño / Pero mira, quieto y esperando, nunca lo verás llorar / Porque el huérfano de la tierra es el hijo del cielo…”
“Charlie” es el cuarto surco del vinilo, un sencillo blues de Bishop y Farren con un buen solo que al final del tema nos deja con “Nothing Man” para cerrar el lado A del disco con un aventurado viaje lleno de rítmicas sonoridades que incluyen los susurros de los mencionados músicos al inicio de la reseña.
El título es repetido varias veces junto con otras palabras antes de cerrar la primera parte. Sorprende la naturalidad con la que surgen estos vocablos donde la voz es otro instrumento más.
La rítmica “Garbage” nos presenta la armónica para darle un poco de feelin’ a lo Chicago blues y decirnos: “La basura te hace sentir tan bien / Hacerte sentir como crees que deberías / La basura puede hacerte sentir tan grande / Pon dos autos en tu garaje / La basura puede hacerte sentir tan bien / La basura puede hacerte sentir tan bien…”
La dilatada batería de Hunter y el bajo de Rees son el hilo conductor de esta pieza que en ciertos momentos recuerda un poco al Sgt Pepper’s de los Fab 4.
“Bun” es la hermosa melodía que ha compuesto Cord Ress, un instrumental de dos minutos cuarenta segundos que le abre paso al cerrador “Deviation Street”, el tema más extenso del álbum.
A lo largo de sus nueve minutos, la pieza devela una clara experimentación sonora de principio a fin. Esta obra de Farren, nos lleva desde Harry Belafonte† hasta Jimi Hendrix†, pasando por Ravi Shankar† y cualquier sonido de la época entre uno y otro, incluyendo algunos bélicos momentos e histéricas y desenfrenadas audiencias.
La obra esta llena de sorpresas que no debo exhibir porque les borraría el encanto.
El álbum fue lanzado en 1967 a través del sello del grupo Underground Impresarios, logrando vender unas 8000 copias vía correo dentro del Reino Unido. Una primera edición en junio de 1968 y una segunda en mayo del año siguiente, fueron publicadas por Decca Records.
Producido por Jonathan Weber, el disco fue grabado en Sound Techniques, Londres.
Viajemos entonces a junio de 1968 para escuchar este alucinante disco.
Leonardo Bigott



