Inicio Sin categoría Waiting For The Sun: The Doors en la cúspide

Waiting For The Sun: The Doors en la cúspide

The Doors Waiting for the Sun b

El 3 de julio de 1968 fue publicado el tercer disco del cuarteto californiano, gran aporte a la furia psicodélica del momento y único en llegar al tope

The Doors
Waiting For The Sun

Elektra. 1968. EE.UU.

 
Controversial e influyente, son adjetivos que bien describen a este cuarteto de la costa oeste estadounidense conformado por el teclista Ray Manzarek†, el guitarrista Robby Krieger, el baterista John Densmore y la bien articulada voz del carismático Jim Morrison†.

Fundada en 1965 en Los Angeles, California, este recordado cuarteto surgió durante el agite psicodélico a mediados de los años 60 en la localidad de Venice Beach en julio del mencionado año.

Un encuentro fortuito entre Ray y  Jim sentaría las bases del grupo, cuya música es una mezcla de blues, rock ácido y psicodélico, lleno de una lírica en ocasiones fantasmal que para el momento que nos ocupa contó con tres bajistas adicionales, Leroy Vinnegar, Douglas Lubhan y Kerry Magness en los temas “Spanish Caravan”, los dos primeros, y en “Unknown Soldier” el tercero.

Bajo la producción de Paul A. Rothchild y la audio ingeniería de Bruce Botnick –la misma dupla probadamente exitosa en los dos primeros discos de 1967, The Doors y Strange Days– el cuarteto nos ofrece seis temas en la primera parte del vinilo y cinco en la segunda. Los temas fueron grabados entre Sunset SoundTTG Studios de Hollywood, California, entre enero y mayo de 1968.




Nuestro contacto visual es una foto de la banda tomada por Paul Ferrara, con diseño de William S. Harvey

La pegadiza “Hello, I Love You” abre el repertorio con las teclas de Ray Manzarek. Esta sencilla canción de amor fue el segundo tema de dos lanzados como “singles” y no fue del agrado de los fans mas radicales por considerarla demasiado “comercial”.

La canción estuvo envuelta en controversia debido al parecido del riff de guitarra con “All Day and All of the Night” de The Kinks. Robby Krieger siempre lo ha negado, pero Manzarek y Morrison si reconocieron el parecido e incluso la inspiración. Ray Davis, por su parte, nunca demandó.

Hola, te amo, ¿no me dirás tu nombre? // Hola, te amo, déjame entrar en tu juego // Hola, te amo, ¿no me dirás tu nombre? // Hola, te amo, déjame entrar en tu juego”, nos canta Jim

YouTube player

Luego sigue “Love Street”, un melodioso tema con un sencillo solo de piano donde el enigmático cantante nos dice: “Ella vive en Love Street / Permanece mucho tiempo en / Love Street ella tiene casa y jardín me gustaría ver que pasa…

Acto seguido, el cuarteto nos interpreta “Not To Touch The Earth”, una clara composición llena de lisérgicas imágenes que es un segmento de un tema extenso interpretado en conciertos, titulado “Celebration Of The Lizard”.

No tocar la tierra para no ver el sol / No queda nada por hacer, pero / Corre corre corre / Corramos Corramos / Casa sobre la colina la luna yace quieta sombras de los árboles / Testigo de la brisa salvaje / Vamos bebe corre conmigo Corramos…




En “Summer’s Almost Gone”, Ray Manzarek y Robby Krieger comparten sus talentos con un poco de blues, antes de “Wintertime Love”, una breve pieza de casi dos minutos de tintes barrocos y cadencioso ritmo que recuerda a un vals

Concluye la primera parte con el primer “single”, “The Unknown Soldier”, composición que fácilmente puede interpretarse como una visión de Morrison sobre la Guerra de Vietnam.

El tema representa también la cuarta canción de The Doors en entrar en los Top 40. Es además una clara oportunidad para experimentar.

“Spanish Caravan” abre la segunda parte con Robby demostrando sus influencias españolas, tomando como referencia parte del emblemático tema “Asturias” de Issac Albéniz.

Jim nos canta: “Llévame, caravana, llévame lejos / Llévame a Portugal, llévame a España Andalucía con campos llenos de grano tengo que verte una y otra vez / Llévame, caravana española / Sí, sé que puedes…

Posteriormente, The Doors parece sumergirnos en un trance voodoo en “Wild Love”, donde voces y palmadas parecen hacer el conjuro antes de “We Could Be So Good Together”, una rítmica pieza con un buen solo de Robby en la que Jim nos canta: “Podríamos estar tan bien juntos / Sí, tan bien juntos / Podríamos estar tan bien juntos / Sí, podríamos, sé que podríamos decirte mentiras / Te digo mentiras malvadas decirte mentiras decirte mentiras perversas…




The Doors nos lleva al final con dos buenos temas. “Yes, The River Knows” y “Five To One”. 

El primero con un tinte de jazz en la guitarra y el piano en el que Jim nos cuenta: Flujo de caída libre, flujo de río / Y así sigue y sigue / Respira bajo el agua hasta el final / Flujo de caída libre, flujo de río / Y así sigue y sigue / Respira bajo el agua hasta el final / Sí, el río sabe… 

El álbum culmina con la más roquera y abrasiva “Five To One”, cuyos versos en parte van: “Cinco a uno, nena / Uno en cinco Nadie aquí sale vivo, ahora / Consigue el tuyo, nena conseguiré el mío / Lo lograré, nena, si lo intentamos…

Krieger nos deja una grata sensación.

Para el coleccionista incurable hay dos relanzamientos celebrando los 40 y 50 aniversarios que incluyen varios temas extras y cinco canciones grabadas en Live at Falkoner Centeret, Copenhagen 17/09/68.

Vayamos a aquel efervescente momento en el que apareció este esencial tercer álbum de Las Puertas.

Leonardo Bigott


¿Interesado en comprar éste u otro disco de The Doors, o merchandising? Como un Afiliado de Amazon, recibimos una comisión  por compras realizadas. Gracias