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U.K. y el soberbio primer capítulo de un breve sueño

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u.k.

En marzo de 1978 vio la luz el fenomenal álbum debut de lo que sin duda fue una de las últimas super bandas de la era dorada del progrock

U.K.

U.K. (debut)

E.G. 1978. Inglaterra

 

¡Brutal! Fue probablemente el resonante adjetivo que nosotros, aquellos chicos entre los 15 y los 25 años de edad, nos dijimos al escuchar las primeras notas del bajo grosso de John Wetton (†) en unísono con la eruptiva batería de Bill Bruford, el inequívoco virtuoso guitarrista de inusuales acordes Allan Holdsworth (†) y finalmente las teclas de Eddie Jobson. Tras cada uno de ellos habían las más altas credenciales: King Crimson, Yes, The New Tony Williams Lifetime, Soft Machine, Gong, Frank Zappa, Curved Air, Roxy Music

Corría marzo de 1978 y ese año Steve Hackett nos daba su Please Don’t Touch, Jethro Tull Heavy Horses, Happy The Man Crafty Hands y National Health Of Queues and Cures, varias de las obras destacables del rock progresivo tardío, ya en medio de la efervescencia punk. Inimaginable la fuerza y el poder de un super grupo que no pudo superarse después de este icónico álbum que aún hoy sigue provocando emociones.

El lente de la cámara de Martin Durrant nos introduce al cuarteto sobre una exposición predominantemente negra, resaltando en color a cada integrante. La sección rítmica Wetton-Bruford es el detonante que captura nuestros oídos dando inicio a este supremo álbum de ocho temas.

A modo de suite las tres primeras composiciones conforman una sola historia. “In The Dead of Night”, “By The Light of Day” y “Presto Vivace and Reprise”. A los 38 minutos y la portentosa voz de Wetton canta, “¿eres uno de los míos que puede dormir con un ojo abierto?, sicótico agonizante de solitarias horas para elegir, en busca de la luz ante el más mínimo ruido del suelo, salta el corazón al toque de la puerta con las palmas de las manos transpirando, al fin de la noche. Rico y poderoso… al fin de la noche”.

El rítmico tema se entrelaza con las teclas de  Jobson y la densa percusión de Bruford. Hacia el minuto tres Allan nos deleita con uno de los más grandes solos del género. El hombre del ‘uncommon chord’ con magistral elegancia desgrana su virtuosismo con sobrada perfección.

Hacia el 4’30” Wetton entra con la voz. Un minuto más tarde nos encontramos con las frases de Jobson iniciando “By The Light of Day” (A la luz del día) y Wetton cantando, “negras nubes que mueven el cielo gris hacia el trueno….

El espacial episodio crea un interesante contraste con la dinámica inicial de esta tríada que no dudo en afirmar es la más recordada. A modo de lamento y con una sencilla rítmica Wetton va desgranando la letra hasta 2’59”. La influencia de King Crimson se nos revela con sutileza.

Jobson emplea algunos acordes que van cargando la ya densa atmósfera. Distante escuchamos como Bruford va emergiendo del fondo hasta que “Presto Vivace and Reprise” estalla y es el momento para que Wetton y Jobson liberen una energía contenida que nos lleva de retorno al primer tema. La tríada es el punto más alto de nuestro celebrado álbum.

El lado A del LP sigue con “Thirty Years” (Treinta años). “Una vida persiguiendo a los arcoíris que abandonaron a tu chica como sombras del sol…” Holdsworth en la guitarra acústica es un privilegio.

Acompañado por el violín de Jobson y la siempre corpulenta voz de Wetton en modo nostalgia, este tema demuestra la versatilidad del lenguaje musical de U.K. en este su homónimo álbum. Holdsworth destaca por una sonoridad que nos acerca desde los 3’30” a una fusión con el jazz.

Bruford participa acá como coescritor y su impronta es muy equilibrada, característica que es constante a lo largo de todo el álbum.

Alaska”, “Time to Kill”, “Nevermore” y “Mental Medication” conforman el lado B de este increíble álbum cuya ingeniería estuvo bajo las manos de Stephen Tayler quien ha trabajado en obras de Kate Bush, Peter Gabriel y Rush, entre otros.

La primera es un atmosférico instrumental donde destaca Jobson. La composición es una especie de retazos unidos cuya intención pareciera recrear la gélida zona del globo terráqueo. Refleja desolación al tiempo que misterio y súbitamente el resto de la banda se une a la alarmante descarga.

La melodía construida a partir de acordes nos atrae por sus alteraciones e incidencias electrónicas. La pieza se funde con “Time to Kill”. Allan emplea un acento más roquero que contrasta con el piano de Jobson.

Eddie ejecuta un atractivo solo pleno de espacio. La sección rítmica también destaca acá alternando con las inusitadas líneas de Allan y Eddie. “Cansado de vacaciones solitarias porque nunca me alejo de aquí…”

La hermosa “Nevermore” con Holdsworth en la acústica, una vez más, es acompañada por las ambientaciones de Eddie Jobson. Los claros trazos de jazz, incluso en la voz de Wetton, añaden particular atractivo a este tema de ocho minutos. “Luces ámbar dorados vasos de cerveza y noches nubladas…”.

Esta composición de Allan, Eddie y John es otro punto alto de este excelente LP. Hacia el minuto cinco los sonidos incidentales van dibujando un ambiente cargado de cierto misterio.

La voz de Wetton lleva entorno breves frases de Bruford y Allan nos ofrece otro atractivo solo con el que culmina la pieza.

Mental Medication” (Medicación mental) cierra el álbum. En esta pieza escrita por Eddie, Bill y Allan, la voz de Wetton nos cuenta: “Medicación mental, conversación de dulce música, acá tocada para toda la creación, mágica melodía”. Allan Holdsworth con puntuado modo va acompañando a Wetton.

A poco más de dos minutos los instrumentos se presentan en un modo aparentemente aleatorio. Hay acá un solo de Allan que, acompañado de Wetton y Bruford, nos envuelve y distrae a la vez por la acelerada dinámica.

Luego es el violín de Jobson. En el entramado melódico se revela cierta influencia de Mahavishnu Orchestra siendo U.K. más accesible pero tan atractivo como aquella.

Danger Money y Night After Night Live ambos de 1979, serían los otros dos álbumes de esta banda cuya ruptura fue el resultado de dos visiones antagónicas: por un lado Bill Bruford y Allan Holdsworth con una visión distante de lo comercial y un mayor énfasis en el jazz fusión; y John Wetton y Eddie Jobson con ideas más accesibles y tendientes al rock.

Terry Bozzio haría un importante aporte al cuarteto transformado en trío pero la grandiosidad de nuestro disco cumpleañero eclipsó en buena parte a los otros dos discos.

U.K. sigue siendo un influyente álbum entre músicos y melómanos por igual.

Leonardo Bigott