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Bananamour: el disco de Kevin Ayers teñido de soul

Kevin Ayers Bananamour

En mayo de 1973 fue publicado el cuarto álbum en solitario del influyente músico de la escena canterburiana, cofundador de Soft Machine

Kevin Ayers
Bananamour

Harvest Records. 1973. Inglaterra

 
Kevin Ayers es recordado por muchos como el guitarrista reconvertido a bajista, cantante y piedra angular de la formación original de Soft Machine, una de las bandas emblemáticas del movimiento Canterbury, fenómeno que aglutinó a una casta de genios que produjeron una música que encontró en la experimentación su razón de existir.

La carrera solista de Ayers inició en 1969 y cesó con su fallecimiento el 18 de febrero de 2013 a los 68 años de edad.

Originario de Kent, la obra discográfica de Kevin Ayers se fundamentó en una música con claros elementos del rock psicodélico, el progrock y la provocadora fórmula que resulta de la fusión del rock y el jazz, en momentos más accesible que otros.

Este excelso y ecléctico bajista, guitarrista, cantante y productor, trabajó con célebres músicos entre los cuales cito a Elton John, Andy Summers (The Police), Mike Oldfield, Brian Eno, Nico y Syd Barrett(Pink Floyd).

Este cuarto disco en solitario encontraba a Ayers en formato trío con el bajista y vocalista Archie Legget y el baterista Eddie Sparrow. A lo largo de nueve temas, el genial inglés nos presenta a íconos de la experimentación que incluyen a Steve Hillage, Mike Ratledge y Robert Wyatt, estos dos últimos compañeros de Kevin en la superlativa Soft Machine junto a Daevid Allen.




Nuestro celebrado disco fue grabado bajo la producción de Kevin Ayers y Andrew King, con John Kurlander a cargo de la audio ingeniería. Bob Lawrie fue el encargado de crear la imagen que es nuestro primer contacto con Bananamour.

“Don’t Let It Get You Down” abre el repertorio. En este tema, el autor nos recuerda que a pesar de los malos momentos debemos mantener el buen ánimo.

Kevin empleó las voces de Barry St. John, Liza Strike y Doris Troy, además de una sección de vientos conformada por los saxofonistas Howie Casey y Lyle Jenkins, tenor y barítono respectivamente, y el trompetista Dave Caswell. Ello ya marcaba ciertas diferencias con los trabajos anteriores.

Este buen comienzo grabado en Abbey Road Studios posee un sencillo planteamiento musical que tiene en la trompeta uno de sus elementos más atractivos junto a las voces.

Seguidamente escuchamos uno de los temas con menos riesgos del repertorio pero muy atractivo, en el que Kevin inicia con una guitarra acústica rasgada.

Es “Shouting In A Bucket Blues”, en la que Steve Hillage nos ofrece un solo de guitarra mientras Kevin sentencia “canto a aquellos que no ven una salida”

La depresiva composición anterior es seguida de “When Your Parents Go to Sleep”, una excelente balada donde destacan los vientos.

En el lado lírico el cantautor, a través de la voz líder de Archie Legget, nos dice en un lenguaje teñido de blues y soul sureño a lo Otis Redding: Te acuestas durmiendo todo tibio / Estoy aquí esperando en la tormenta / Esperando que llegue el momento en que pueda entrar / Y hacerte el amor dulcemente hasta que tenga que irme otra vez”.




“Interview” es el cuarto surco del lado A. Kevin ha llamado a Mike Ratledge para que toque el órgano, pero además el tema se adentra en la experimentación sónica y unos versos que en parte nos dicen: Me han llamado depresivo / Sí, puedes escribir eso / Y por un poco de dinero soy extremadamente divertido ante el público / Los hago reír y gritar / Y cuando han reído por un buen rato / El portero los deja salir adiós, adiós)”

El pianista Ronnie Price toma parte de esta súper psicodélica aventura. Los 43 segundos restantes son sonidos aleatorios que ponen fin a la primera parte.

“Decadence” abre el segundo lado. Es la canción más extensa del disco. A lo largo de poco más de ocho minutos Kevin nos canta: “Mírala ahí afuera en exhibición / Bailando a su manera dormida / Mientras todas sus visiones comienzan a jugar / En los carámbanos de nuestra decadencia / Flores marchitas en su cabello / Ella está sufriendo de desgaste / Ella yace en cascadas de sueños / Y nunca cuestiona lo que significa”

Ayers emplea la reiteración como recurso en su guitarra y entorno a ella una serie de efectos y sonidos.

Seguidamente, escuchamos “Oh! Wot A Dream”, tema tributo al genial Syd Barrett, una de las influencias que Ayers siempre reconoció, quien además era su amigo. Es acompañado solo por Eddie Sparrow en la percusión.

En “Hymn”, el trío tiene el tema más melodioso del disco. En sus cuatro minutos y medio, Kevin Ayers nos dice, acompañado del piano con algunas florituras: “Todos tratamos de cambiar el mundo / Pero el cambio tiene que venir de nosotros mismos / Tantos consejos ignorados Tantos ahogados y consumiéndose.

El gran Robert Wyatt armoniza con su voz esta pieza.




Finalmente, “Beware of The Dog”, se lleva el minuto y medio restante con la participación de una pequeña orquesta y arreglos de David Bedford.

Price improvisa algunas notas hacía el final.

Recordemos una vez más la genialidad musical de Kevin Ayers, en un momento en el cual daba un cierto giro a su sonido.

Leonardo Bigott


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