Inicio Archivo discografico English Settlement: el gran pináculo del sonido new wave de XTC

English Settlement: el gran pináculo del sonido new wave de XTC

2260
XTC

El 12 de febrero de 1981 se editó el quinto álbum de la distintiva banda inglesa, un ecléctico doble álbum tras el cual no tocaron más en vivo

XTC
English Settlement

Virgin. 1982. Inglaterra

El quinto disco del para entonces cuarteto inglés, fue un auténtico punto de inflexión en su carrera, lanzado la semana del 12 de febrero de 1982. Tras cinco años de giras y una propuesta llena de energía punk, su paleta sonora se amplió con elementos africanos y jamaiquinos.

Pero, el más importante acontecimiento ocurrió justo comenzando la gira cuando Andy Partridge (guitarra, voz y principal compositor) sufrió un colapso en Paris en la primera canción del show y dos semanas después el definitivo ocurrió durante la presentación en San Diego, California, el 3 de abril de 1982.

Apenas nueve conciertos se hicieron del “English Settlement Tour” y nunca más XTC se montó en una tarima, a pesar de editar siete discos más y dos como The Dukes of Stratosfear.

Luego de la extensa gira del disco anterior, Black Sea (1980), que llevó a la banda incluso a tocar en El Poliedro de Caracas en abril de 1981, el grupo quedó exhausto, muy especialmente el nervioso Partridge.

El proceso de composición de nuevo material empezó durante aquel tour, produciendo un puñado de canciones variadas y ricas en matices. Colin Moulding (bajo, voz principal, teclados), Dave Gregory (guitarras eléctricas y acústicas, teclados, coros), Terry Chambers (batería, percusión, coros) y Partridge (guitarras eléctricas y acústicas, teclados, saxo, voz principal), estaban en un momento álgido, aún en medio de la era post punk pero ya apuntando por otros derroteros.

Sin embargo, la dirección a la que apuntaban con este disco, quedó truncada con la decisión de no tocar más en vivo. Chambers abandonó XTC y el trío restante se dedicó a la creación en los estudios, tal como hizo The Beatles en 1966 en la época de Revolver. A partir del siguiente disco, Mummer (1983), el sonido se orientó hacia un pop más estilizado y melódico, con elementos de la psicodelia beatleliana.

English Settlement es el más extenso de los discos del grupo de Swindom, un doble LP que probablemente podríamos considerar como el “álbum blanco” de XTC por su variedad y al mismo tiempo coherencia, así como temáticas socio políticas e históricas de Gran Bretaña.

No hay una canción que sobre, todas poseen su encanto y peso específico. Veinte canciones es una cantidad respetable, entre ellas cuatro composiciones de Moulding, una proporción que siempre se mantuvo y contribuyó a lograr una combinación perfecta entre las composiciones de ambos fundadores.

Desde el inicio con “Runaways”, hasta el maravilloso cierre con “Snowman”, el disco se pasea por un amplio abanico estilístico, con un sonido más elaborado y expansivo en el cual las guitarras acústicas tienen bastante protagonismo.

Ball and Chain” y “Senses Working Overtime” fueron los dos primeros singles extraídos, y representan dos momentos diferentes, el primero saltarín en plan new wave y el segundo envolvente y acústico.

Jason and the Argonauts” es otro tema midtempo de aroma acústico que antecede al tercer single, “No Thugs in Our House”, probablemente el que muestra mejor la naturaleza cambiante de Partridge, de lo agresivo a lo sutil.

Las novedades en el sonido se notan en “Yacht Dance”, con guitarras acústicas y un redoblante en afinación aguda. “All of a Sudden (It’s too Late)” por su parte, podría ser el adelanto de lo que vendría en los siguientes discos, pero aún con batería acústica. “Melt the Guns” recibe las influencias jamaiquinas y africanas, aunque no tan marcadamente como “It’s Nearly Africa”, que incluso podría haber sido parte del repertorio de Peter Gabriel.

Entre ellas, “Leisure”, uno de los puentes con el disco anterior. En “Knuckle Down” mantienen el sonido que comenzó en Drums and Wires (1979) cuando el versátil Dave Gregory se unió al grupo.

El cuarto y último lado del LP contiene cuatro temas que mantienen el interés en alto y contribuyen a que los casi 75 minutos que dura el álbum se hagan cortos. “Fly On The Wall” es una de las contribuciones de Moulding más particulares gracias al sintetizador.

Down in The Cockpit” es de las que se quedan en la mente gracias al coro de Partridge “woo-o-o-o-woó” y una maravillosa guitarra jazzeada. El tema “English Roundabout” tiene un cierto aire a The Police, el grupo que gobernaba en paralelo.

El cierre con “Snowman”, con su ritmo sincopado, es perfecto.

La contribución de Hugh Pagdham como productor, ingeniero, mezclador y corista fue, sin duda, decisiva. El arte de Ken Ansell, inspirado en la increíble figura prehistórica del Caballo Blanco de Uffington completa la obra y logra hacer muy reconocible la portada.

Este disco sigue y seguirá sonando absolutamente actual y adictivo.

Juan Carlos Ballesta