Inicio Archivo discografico Chicago III: el resultado de una infatigable búsqueda

Chicago III: el resultado de una infatigable búsqueda

317
Chicago III álbum

El 11 de enero de 1971 la longeva superbanda de Illinois publicaba su tercer álbum doble consecutivo titulado apropiadamente Chicago III

Chicago
Chicago III

Columbia. 1971. EE UU 

 
No son muchas las bandas de rock que emergieron a finales de los 60 que se aventuraron a incluir una sección de metales en su concepto musical y que aún se mantienen activas con un sonido fresco y ajustado a los tiempos.

Desde 1967, esa ha sido la experiencia Chicago, una explosiva mezcla de rock y jazz que ha dejado un envidiable legado que aún sigue cautivándonos. Tras el exitoso debut con su epónimo disco, Chicago Transit Authority, parecía tener un futuro auspicioso con una seguidilla de álbumes llenos de una música cargada de mucha energía y de retadoras composiciones que se ensombrecieron con la trágica muerte del superlativo guitarrista y compositor Terry Kath en 1978.

Pese a ello, Chicago no se dejó amilanar y continuó produciendo exitosas canciones en las décadas siguientes pero bajo un enfoque más comercial.

Celebramos con beneplácito un momento histórico llamado Chicago III en el que Robert Lamm (teclas y voz), Terry Kath (guitarras y voz), Peter Cetera (bajo y voz), James Pankow (trombón), Lee Loughnane (trompeta), Walter Parazaider (saxo, flauta) y Danny Seraphine (batería, percusión), dejaban brotar su creatividad con sobrada fluidez.

Después de todo, ¿cuántas bandas lograron producir tres álbumes dobles en sus incipientes días? La respuesta pareciera ser, a primera vista, ninguna. Y es que es muy meritorio para una banda de rock, expandir sus ideas adentrándose a los predios del jazz, el R&B, la música clásica y el pop, pero al mismo tiempo plasmar crónica social, románticas baladas y movidas composiciones, permaneciendo en el tiempo como una robusta y provocativa propuesta, sobre todo por los distintivos arreglos interpretados por Loughnane, Parazaider y Pankow.

Chicago III es la secuela del exitoso Chicago II y la antesala del esencial Chicago at Carnegie Hall, álbum cuádruple grabado en vivo y en directo en el prestigioso recinto neoyorquino, que además incluía un llamativo afiche del grupo, un deleite para los fans de entonces.

El álbum de la “bandera andrajosa” fue producido por James William Guercio para Columbia Records y grabado en los meses de junio, julio, noviembre y diciembre de 1970. El septeto nos ofrecía entonces poco más de setenta y un minutos de una música sin paralelo.

El repertorio de Chicago III inicia con “Sing a Mean Tune Kid” compuesta por Robert Lamm y que en parte dice: “Canta una mala canción, chico, y bótala, no dejes que tu madre te vea llorar, toca una mala canción, chico, todos están tristes y la gente nunca sabrá que estás mintiendo, que aterradora canción, chico…”

Al conteo de cuatro con un toque de funk, la banda nos va sorprendiendo con entusiasmo. La sección rítmica de Peter Cetera al bajo y la batería de Danny Seraphine nos va embelesando con su dinámica interpretación.

¡Y que decir de los metales! el alma del grupo junto a la guitarra de Terry Kath quien nos ofrece un excitante solo y las sutilezas de Bob Lamm antes de abrirle espacio a “Loneliness Is Just A Word”, también escrita por Lamm con un mayor acento en el jazz.

La contrastante pieza nos dice en parte: “No sabes lo malo que ha sido desde que te fuiste, déjame decirte cuan mal ha sido, desde que te fuiste, la gente habla pero no escucha…”

Las teclas de Lamm, las voces y los metales le otorgan un punto positivo a esta canción.

Luego surge “What Else Can I Say” de Peter Cetera. “¿A dónde me llevas? No puedo seguirte hasta allá, ¿qué tienes en mente? Sabes que no me importa”.

El guitarrista Terry Kath cierra el primer lado del disco 1 con su tema “I Dont Want Your Money”, en el cual Lamm nos dice en versos libres: “No quiero tu dinero, no significa nada, no necesito ropa fina o un anillo de diamante, no tengo por que ir con estilo en tu limosina, no quiero problemas, impuestos o el Tío Sam…”

La pieza inicia con el conteo de cuatro y un áspero sonido. Metales y guitarra son la columna vertebral de este tema.

Todo el lado B del disco 1 lo ocupa “Travel Suite”, obra en la que Chicago despliega seis temas, algunos cantados y otros instrumentales, a lo largo de unos 22 minutos que inician con “Flight 602” de Lamm -en una onda cercana a CSNY-, seguida de “Motorboat to Mars” un solo instrumental de Danny Seraphin.

Luego surge el conocido tema “Free” de Lamm, al cual sigue “Free Country” de Walter, Terry y Robert, para desembocar en “At Sunrise y la pegadiza “Happy ‘Cause I’m Going Home, ambas de Robert Lamm.

La extensa suite inicia con un aire country y la guitarra acústica de Kath. Seraphine nos deleita luego con un buen solo de batería sin acompañamiento alguno para después escuchar cantar a Kath uno de los dos sencillos del doble álbum en “Free”.

El piano es parte protagónica junto a la flauta de la más experimental “Free Country.” Chicago luego nos ofrece un idílico instante en “At The Sunrise” con unos metales matizando la melodía. Un poco de improvisación y mayor dinámica para cerrar esta extensa composición.

El tercer lado o primero del disco 2 contiene tres piezas que incluye otra suerte de suite en “An Hour In The Shower.”

Mother” es el momento perfecto para que Pankow, Parazaider y Loughnane destilen sus talentos, aunque la pieza esta escrita por Robert Lamm. El set sigue con el segundo sencillo y mi momento más esperado en “Lowdown”, donde Peter Cetera en breves estrofas nos dice: “Oh, mi vida pasa, el país donde crecí se ha hecho pedazos y ha muerto… Oh no, el amor ya no está, la fría brisa se llevó el sol que solía calentar mi cabello”

Kath, el compositor de toda la segunda mencionada suite, inicia con su acústica los primeros segundos de “A Hard Risin’ Morning Without Breakfast”, tras la cual escuchamos las más movidas “Off To Work” y “Fallin’ Out” con un abrupto cambio en “Dreamin’ Home” para luego sacudirnos con “Morning Blues Again”

El lado B del disco 2 (último lado), lo conforman seis temas bajo el nombre de “Elegy” que abre con un recitativo en la voz de Robert Lamm de un texto de Kendrew Lascelles (†), escritor y actor surafricano nacido en Inglaterra y conocido por su interés sobre aspectos sociales.

Lamm nos atrapa con estas palabras que en parte van: “Cuando todas las sonrisas mueren en pena, y las lágrimas se hayan tornado inundación, cuando todas las guerras hayan encontrado una causa en la sabiduría humana y en la sangre, ¿crees que llorarán en la tristeza, qué parpadearán los ojos, maldecirán la locura? ¿Piensas que incluso pensarán aún cuando todos los sistemas galácticos suspiren a un gélido alto en el espacio? ¿Crees que quedará algo de la belleza de la raza humana? ¿Crees que habrá algún vestigio o un sollozo o una lágrima cósmica? ¿Crees que un pensamiento más elevado le importará que el maldito hombre estuvo aquí?

El resto de los temas, todos instrumentales y claramente hechos para metales, fueron compuestos por James Pankow.

Son ellos: “Canon”, la hermosa “Once Upon A Time” de melodiosa flauta, la caótica “Progress” (compuesta junto al productor), “The Approaching Storm” con sus pinceladas funk/jazz, la participación de Lamm en el órgano y los solos de Parazaider, Kath y Pankow, y la culminante “Man vs. Man: The End” donde Danny Seraphine hace de las suyas.

Hay razones suficientes para considerar este disco entre los más completos de la gloriosa era Kath, guitarrista siempre admirado por el omnipotente Jimi Hendrix y un verdadero clásico del rock a la Chicago.

Vayamos entonces a enero de 1971 para deleitarnos sin interrupciones con esta joya discográfica llamada Chicago III.

Leonardo Bigott


¿Interesado en comprar éste u otro disco de Chicago, o merchandising? Como un Afiliado de Amazon, recibimos una comisión  por compras realizadas. Gracias

Productos de Chicago en España

Productos de Chicago en Estados Unidos