El canadiense Dan Bejar visitó España para presentar parte de su nuevo material y repasar su grandioso y copioso repertorio
Destroyer (+ Eleanor Friedberger)
Concierto en Teatro Magno, Madrid
Dan’s Boogie Tour
(Noviembre 24, 2025)
Lo del canadiense Dan Bejar es realmente monumental. Catorce álbumes bajo su principal vitrina, Destroyer, y participaciones en media docena de discos con The New Pornographers, o en proyectos efímeros como Swan Lake o Hello, Blue Roses -junto a su mujer, la artista visual Sydney Hermant– en un período de casi 30 años que comenzó en 1996 lo distinguen como uno de los más prolíficos artistas de su generación dentro del amplio terreno del indie pop.
Cada nuevo disco es una bienvenida adición a su catálogo y el más reciente, Dan’s Boogie, representa otro puñado de fantásticas canciones, buena parte de las cuales pudimos disfrutar en una dimensión distinta, con Bejar acompañado de una banda de altos quilates, formación con la que tiene ya bastantes años trabajando: John Collins (bajo, sintes), Nicolas Bragg (guitarra eléctrica), Ted Bois (teclados), David Carswell (guitarra, teclados, coros), JP Carter (trompeta) y Joshua Wells (batería, coros).

La noche había sido inaugurada por la neoyorquina Eleanor Friedberger, quien junto a su hermano Matthew dio vida en la primera década de este siglo a la maravillosa agrupación The Fiery Furnaces, y cuya carrera solista ha arrojado cuatro discos, el último de 2018.
Acompañada de guitarra y teclados/secuencias -que fue alternado según la canción- Eleanor ofreció un show íntimo, con la cercanía que ya le habíamos conocido en su show de 2018 en la Sala Costello (leer crónica aquí), justo cuando lanzaba Rebound.
Desde entonces no ha habido nuevo material, aunque esta vez lució mas segura que en aquella oportunidad, desgranando un repertorio muy adecuado que fue bien recibido por los presentes.
Entre las canciones que interpretó estuvieron “My Mistakes”, “He didn’t Mention His Mother”, “Make Me a Song”, “Your Word”, “I’ll Never Be Happy Again”, “Stare at the Sun”, “My Own World” y dos de Fiery Furnaces, “Keep me in the Dark” y “Far Away”.
Eleanor volvería a escena durante el concierto de Destroyer, compartiendo con Bejar en tres canciones.


El concierto de Destroyer comenzó con la potente “The Same Thing as Nothing at All” de Dan’s Boogie, aun con el volumen de la voz de Bejar algo bajo en la mezcla, lo cual fue corregido rápidamente para “It Just Doesn’t Happen”, primera de dos del fantastico disco editado en plena pandemia, Have We Met (2020).
Entre tantas canciones que componen la discografía de Destroyer es realmente complicado confeccionar un setlist que coja de uno y de otro momento, y en ese sentido nos pareció un acierto haber podido escuchar temas de siete de los álbumes, recogiendo un período que va de 2006 a 2025, con temas intensos, ruideros y también luminosos.
La maravillosa “Times Square” de Poison Season (2015) -con gran solo de trompeta- y la ochentera “Tinseltown Swimming in Blood” -con ese bajo de herencia Peter Hook– del indispensable Ken (2017), equilibraron la intensidad.
Entonces salió Eleanor Friedberger para interpretar junto a Dan, “Bologna”, uno de los temas más sosegados y hedonistas del nuevo disco, y luego la cadenciosa “Hell”, con sabor sesentero y una trompeta exquisita. Eleanor bajó al público al final del tema.
Con su voz medio siniestra medio melódica, a medio camino entre Edward Ka-Spel (The Legendary Pink Dots) y Robyn Hitchcock, Dan dio comienzo a “Sun Meet Snow”, otra de la nueva cosecha, para desembocar en la infaltable “Kaputt”, que da nombre a uno de sus álbumes indispensables, lanzado en 2011. El dialogo entre trompeta y guitarra: memorable.

“Cue Synthesizer” sonó funky e infecciosa, con fenomenal base rítmica y soberbios latigazos de guitarras. Fue seguida por “Looters’ Foolies”, la oteada mas lejana al horizonte pasado que hicieron en todo el concierto, del disco Destroyer’s Rubies (2006). Sonó nostálgica, en especial por la trompeta y el coro en el tramo final.
Otras dos revisiones al nuevo disco fueron la estupenda “Cataract Time”, tema que contiene referencias -sin acreditar- a Penguin Cafe Orchestra (“Air À Danser), y enseguida la desatada “Hydroplaning Off the Edge of the World” en la que Dan se convierte en cronista.
La despedida en falso ocurrió con “Suicide Demo for Kara Walker” que incluyó un hipnótico segmento en modo drone music durante el cual Bejar se sentó.

Regresaron a escena para tocar tres temas adicionales. El primero fue “Sun in the Sky”, con Eleanor Friedberger de nuevo haciendo una muy buena intervención. Siguieron con “June”, única revisión del anterior disco Labyrinthitis (2022), que resultó en una adaptación bastante funky y desatada, con Dan casi predicando.

El cierre fue con “Chinatown”, otra de las emblemáticas de Kaputt (2011), un momentazo ideal para despedirse.
Dan Bejar ha logrado conformar una banda sin fisuras, en la cual cada músico tiene un peso específico notable, con balanceados aportes de cada uno en el resultado final. Dan, con su aspecto desgarbado y un tanto lacónico, supo ganarse a un público evidentemente familiarizado con su propuesta. No apetecía que se terminara el concierto, pero a decir verdad, fue una ofrenda redonda.
Juan Carlos Ballesta
¿Interesado en comprar éste u otro disco de Destroyer, o merchandising? Como un Afiliado de Amazon, recibimos una comisión por compras realizadas. Gracias
Música de Destroyer en Estados Unidos



