Inicio Archivo discografico Communiqué: el cristalino segundo álbum de Dire Straits

Communiqué: el cristalino segundo álbum de Dire Straits

934
Dire Straits

La legendaria banda dirigida por el guitarrista, cantante y compositor Mark Knopfler, editó su estupendo segundo álbum en junio de 1979

Dire Straits
Comnuniqué

Vertigo/Warner. 1979. Inglaterra

Luego de una exitosa primera entrega con su homónimo álbum, contagioso nombre que traduce ‘estar en aprietos’, Dire Straits cautivó a los alemanes, suecos y neo zelandeses con éste disco que logró posicionarse en el primer lugar en esos países. Los hermanos Knopfler, con Mark como líder compositor, cantante y guitarrista, y David como segunda guitarra, tenían el camino abierto para ofrecer de modo convincente que ya eran una de las más sólidas bandas de rock del planeta.

La seguidilla de álbumes que seguiría con Making Movies (1980), Love Over Gold (1982), el sensacional doble LP en directo Alchemy (1984) y Brothers in Arms (1985), convertirían a la banda en una de las más exitosas de la historia del rock con más de 100 millones de discos vendidos.

Mark era uno de los nuevos “guitar heroes”. Esta vez con un repertorio de nueve temas, la banda procuraba pavimentar con mayor fuerza su ideal musical, aunque con opiniones encontradas. La atractiva portada diseñada por la agencia Grant Advertising UK se convirtió en la portada del año en la entrega de los premios New Musical Express, el prestigioso semanario musical inglés. Un sobre con una ensoñadora imagen despertaba nuestro interés por descubrir a este millonario disco.

El repertorio inicia con un intro de guitarra de Mark en “Once Upon a Time in the West” (Érase una vez el oeste), un coqueteo con el  reggae y la siempre angular guitarra de Mark Knopfler quien nos canta: “Algunas personas se ríen al romper el límite de velocidad, asustando por minutos  a los peatones…”

La sinuosa rítmica cautiva nuestra atención que nos deja en espera de una más nostálgica “News” (Noticias), donde Mark relata: “Se queda con su arma, y sigue el camino a como venga, el brillo de sus zapatos revelan su vergüenza, tal vez sea un juego ¿sabes?, esta quemando la hierba, toma un vaso y lo bebe con estilo, atraviesa el piso, abre la puerta y olfatea la calle”.

La letra es un breve episodio que relata la muerte de un ciudadano cuyo insignificante deceso no le hace hecho noticioso. Termina la primera tríada con “Where Do You Think You’re Going?” (A dónde crees que vas): “A dónde crees que vas, no ves que esta oscuro afuera, a dónde crees que vas, ¿no te importa mi orgullo? A dónde crees que vas, creo que no sabes, no tienes modo de saberlo, no tienes a donde ir”.

En cada uno de los temas se aprecia el peculiar estilo vocal de Mark, una mezcla entre lo taciturno y lo ligeramente aletargado, con ciertas reminiscencias a Bob Dylan.

En “Communiqué” (Comunicado), el tema que cierra el lado A, Mark nos canta: “Quieren una frase por amor a Jesús, es como hablarle a un muro, él está incomunicado, sin comentario, él no dice nada…” Destacan en el tema el piano de Barry Becker (B. Bear), el sólido bajo de John Illsley y un moderado solo de Mark.

El lado B lo abre la exitosa “Lady Writer”, en la cual Mark hace un solo reminiscente al que hiciera en “Sultans of Swing”, en el álbum predecesor. El guitarrista nos cuenta: “La escritora en la TV habla de la Vírgen María, me recordó a ti, con expectativas, la escritora en la TV, tenía otra cualidad, como solías verte y como nunca leíste un libro.”

Es seguida por “Angel of Mercy” (El ángel de la piedad), en la cual la letra pareciera estar plasmada en la imagen de la portada. El tema encubre muy bien el tono sexual que aborda en versos como “Angel de la piedad, ángel dichoso, dame mi recompensa en el Cielo esta noche”.

En esta segunda entrega, el cuarteto conformado por el bajista y vocalista John Illsley, el baterista Pick Withers, la guitarra rítmica de David Knopfler y el genial Mark, logra un efectivo balance instrumental. El álbum fue producido por Jerry Wexler, famoso periodista convertido a productor quien entre tantas cosas buenas pasó a la historia por acuñar el término “rhythm and blues” y socio del emblemático sello Atlantic Records.

Beckett destaca con su piano nuevamente en “Portobello Belle”, de aroma folk y la primera de la última tríada, donde Mark con cierta crudeza nos canta: “Ella cree que es ruda, no es una rosa inglesa, pero el ciego ha visto suficiente y sabe, sí y él hace una canción sobre una chica irlandesa, ah! Pero te tengo una, Portobello Belle….”

Luego los Dire Straits nos relatan una triste y amarga historia en “Single Handed Sailor”, en la cual Mark destaca con un buen solo que extiende hasta el final. La última pieza es “Follow Me Home” (Sígueme a casa). Inicia con una percusión que va emergiendo desde el fondo.

En tiempo lento-moderado en modo blues, este tema es autobiográfico. Cuenta Mark, es una historia común a cualquier turista que dormita en una playa. Destaca, además de la guitarra, la sección rítmica de John y Pick. Con su característica poesía, Knopfler nos dice: “Bien, el sacerdote, él clama, vírgenes que ascienden al cielo esta noche, todo el día, he pasado el tiempo solo, y cuando sonó la campana de la iglesia, estuve fuera de la torre en un ocaso”.

 La canción se desvanece con el piano de Barry Beckett, quien además co-produjo el álbum, contando con la ingeniería de Jack Nuber.

Otro hecho que destaca la importancia de nuestro disco cumpleañero, además de haber logrado certificado de oro y platino por ventas alcanzadas, es haber logrado no sólo el primer lugar en Alemania sino también en Suecia y Nueva Zelanda, lo cual significó un mayor alcance y el crecimiento de su popularidad. Nada mal para un segundo álbum con reacciones encontradas entre los medios especializados.

En sus casi dos décadas de vida Dire Straits, pese a ser una de las bandas con mayores ventas, se mantiene como una banda algo subestimada  por los medios a lo largo de todos estos años. En 1995 Mark Knopfler optó por seguir como solista produciendo trabajos importantes para películas y otros como su más reciente álbum Down To The Road Wherever.

Knopfler, quien frecuentemente coquetea con el country (recordar el proyecto The Notting Hillbilies, por ejemplo), ha compartido con grandes de la música como Eric Clapton, Elton John, Phil Collins, B.B. King, Chris Botti, Phil Lynott, Randy Newman y muchos más, posicionándose entre los treinta guitarristas más importantes del rock.

Después de 40 años, Communiqué, suena aún prístino y atractivo.

Leonardo Bigott



¿Interesado en comprar éste u otro disco de Dire Straits, o merchandising? Como un Afiliado de Amazon, recibimos una comisión por compras realizadas. Gracias

Productos de Dire Straits en España

Productos de Dire Straits en Estados Unidos