01El cantautor y músico venezolano ofreció un concierto particular en el conocido recinto del Parque del Este, en Caracas
Isaac Sasson
Recital Planetario / Razones para cantar
Planetario Humbolt, Caracas
(Septiembre 27, 2025)
Esta fue su segunda presentación dentro del ciclo “Razones para cantar”, un evento que él mismo organiza. El equipo de Ladosis asistió a la cita, y el artista accedió a conversar para ofrecer más información acerca del propósito de su proyecto
Y la oscuridad se hizo en el Planetario Humboldt. Miles de estrellas se aglomeraron y se alinearon para formar constelaciones, entre ellas la de Sagitario. Su forma de centauro arquero la hace especial, pero su historia, según la mitología griega, es aún más atractiva. Mientras se siguen proyectando estos luminosos elementos de la naturaleza, suena una música casi ceremonial.
Cuatro, guitarra, armónica, bombo, piano y violín fueron todo lo necesario para hacer retumbar el recinto, pequeño pero acogedor. El organizador y líder de esa velada fue el músico y compositor Isaac Sasson, conocido por su propuesta de canción de autor con base en la música tradicional venezolana y latinoamericana.
“Este concierto es en el marco de unos eventos que se llaman ‘Razones para cantar’, donde busco sostener esas precisas razones que me hacen seguir con este alocado sueño de hacer música y hacer país, y juntarnos en estos lugares así, llenos de familia, afecto. Aquí hay muchísima gente que conozco y que no, pero sé que nos está uniendo lo más importante, por lo menos para mí, que es la vida y la música”. Estas fueron palabras de Sasson para presentar el ciclo de conciertos.
Sasson: creador que busca sus raíces
Isaac Sasson tiene una trayectoria considerable. Estudió música en la academia Ars Nova y con profesores particulares, es multiinstrumentista, compositor, cantante, arreglista, docente, productor y gestor cultural. Ha publicado dos discos: Memorias del canto campesino y Canciones de Isaac Sasson.
También ha colaborado en otros magníficos proyectos como Domingo en Llamas, Colérico Espín y Recordatorio, y y actualmente se encuentra preparando su tercer registro. Su labor como organizador de eventos se evidencia en su proyecto itinerante “Razones para cantar”.
El músico comentó acerca de la faceta pedagógica de su propuesta lo siguiente:
“Este proyecto empecé a organizarlo hace como un año. El primer evento fue el 23 de agosto de este año. Una de las cosas que lo diferencia de otros conciertos son, simplemente, los lugares no convencionales, que sean para todo público y que sean en horas moderadas y que podamos hacer un encuentro de honra hacia la música. No es que los otros conciertos no lo hagan, pero quizás son festivales con mucho ruido. Este es un espacio especial para compartir y aprender”.
“Creo que la parte didáctica es también importante, se liga mucho a la parte de la vida, a la parte natural, a hablar de la naturaleza, de personas con discapacidad. Creo que son acercamientos que he tenido. Son cosas que estoy sosteniendo y que estoy procurando mostrar”.
La música es el motivo
Si hay algo que distingue a “Razones para cantar” de otros planes similares en el país, son los lugares poco convencionales como un planetario, por ejemplo. Se trata de un espacio que no está diseñado para conciertos, y a Sasson se le ocurrió la idea de organizar una reunión en ese lugar circular con un enorme proyector central.
Aunque la función del Humboldt es educativa y científica, ese día, el sábado 27 de septiembre, cerca de las 6:30 pm, se transformó en un lugar musical, donde cada espectador vivió su propia experiencia sensorial al ver constelaciones y escuchar música.
Sasson hizo la introducción de uno de los conciertos más atípicos de Caracas con las siguientes palabras:
“En esta función especial estaremos trabajando con el señor Altair Hernández, conferencista del Humboldt. En el piano tenemos a Pedro Piña y en el violín a Gustavo García. Ya les explicarán de qué se trata este proyector gigante y cómo funciona. Lo primero es presentar un cielo abierto, mostrando lo que pasa más o menos a esta hora, cuando empieza a oscurecer, y las estrellas en el firmamento. Después, empezaremos a hablar de la constelación de Sagitario, representada por Quirón, ese ser mitológico mitad caballo, mitad hombre que, al parecer, posee toda la sabiduría del universo, pero se le considera un sanador herido”.
Y siguió: “Esa canción que vamos a interpretar durante casi toda la función, la cual estará extendida, se la compuse a mi hermano, que es Sagitario y que está por aquí. ¿Dónde está Alberto?”.
Tras los aplausos del público, Sasson concluyó: “Y bueno, muchas gracias. Que pase lo que tenga que pasar, va a ser hermoso. ¡Bienvenidos al recital en el planetario!”.
Luego, el astrónomo del planetario, Altair Hernández, tomó la palabra para aportar datos históricos acerca del recinto, del proyector, la representación circular de la capital en las paredes y otros temas de interés. Tal como el artista había descrito, así sucedió. El público se mantenía expectante, quizás tratando de imaginar lo que vería.
“¿Quiénes de ustedes vienen por primera vez al planetario? Quiero presentar al protagonista de todas nuestras funciones: esa máquina extraña que ustedes ven ahí, en el centro de la sala, iluminada con esas luces, es nuestro proyector Zeiss Mark III. Fue fabricado en la antigua Alemania occidental y cuenta con más de 25.000 piezas, de las cuales 200 son proyectores que nos ayudan a representar de la manera más fiel el cielo desde cualquier parte del mundo. Es una verdadera máquina del tiempo con la cual podemos representar los cielos 12.500 años en el pasado y 12.500 años en el futuro, completando lo que se conoce como un ciclo de apreciación de la Tierra”. Fue la explicación ofrecida por Hernández.
Es importante destacar que el planetario, diseñado por el arquitecto Carlos Guinand Sandoz, data de 1961 y a finales de los años 70 albergó el famoso espectáculo de rayos laser “Laserium”, con la música electrónica cósmica de Tangerine Dream, Jean Michel Jarre, Vangelis, entre otros.
Una vez que la sala estuvo oscura, el astrónomo pasó a hablar sobre las imágenes de constelaciones reflejadas en la cúpula, hasta llegar a la de Sagitario. Mencionó sus estrellas Kaus australes, Kaus meridionalis y Kaus boreales, que parecen formar un arco de flecha apuntando a Escorpión.
El astrónomo continuó: “Esto se debe a que, según la mitología griega, Quirón fue puesto allí por Zeus debido a que el centauro, al ser inmortal, se dejó picar por una hidra. Este animal mitológico tenía un veneno tan potente que lo hacía sufrir un dolor constante, pero que, al mismo tiempo, le suministraba todo el conocimiento del universo, permitiéndole ser el centauro más sabio y el líder de todos los centauros”.
“Ante tanto dolor sufrido por este centauro, Zeus, en su misericordia, decidió dejarlo reposar en el cielo con la convicción de que vigilara al Escorpión, el cual representaba un peligro para todos. Así, Quirón se quedó en el cielo, y a continuación vamos a escuchar a Isaac y a los muchachos con la música que le dedicaron al centauro Quirón”.
Mientras oscurece la música va en ascenso, buscando tocar el cielo. Las estrellas giran lentamente al compás de La danza del Quirón.
“Pero también rozo suave y dulce
como brisa
canto como flauta y me convierto en melodía.
Una temporada siendo alguien
Que no soy, soy aquí el centauro,
Sagitario, soy Quirón”

Vienen más encuentros
Sasson aseguró que aún no ha grabado el tema -en el disco se llamará sólo “Quirón”-, compuesto hace un año. Se trata de una pieza de unos seis minutos, pero para el planetario hizo arreglos especiales y por eso la extendió a unos diecisiete o veinte minutos.
Finalmente, los asistentes querían una última canción, y Sasson, Piedra y García pudieron complacerlos con “Imagen de una tonada”. La velada duró cerca de unos cuarenta y cinco minutos que se hicieron eternos como el universo.
Esta fue la segunda muestra de “Razones para cantar”, puesto que la primera fue en Jardín Caracas. La intención es organizar otros encuentros.
Respecto a la elección del Planetario Humboldt, Sasson señaló:
“Creo que el Parque del Este nos ha dado mucho, creo que el planetario también nos ha dado mucho. Yo crecí allí con mis hermanos. Mi mamá nos llevaba, luego íbamos solos, jugábamos, hacíamos burbujas. Creo que es rememorar que todos los caraqueños también vivimos eso, y bueno, últimamente había sentido que sería bueno verlo lleno de niños, de amigos, de familias, y ¿por qué no compartir música?”
“Además, es un lugar increíble para hacer música, viendo las estrellas, sintiendo todo lo que se siente y en plena oscuridad, como un en vivo de verdad. Hoy en día que casi no se puede. Aparte de eso, a mí me gusta buscarme adentro y toda la parte de la escena también es hermosa. Esa oscuridad que se genera en ese recinto no es fácil de conseguir ni con los ojos cerrados. Fue bonito ensayar bastante con los ojos cerrados para terminar tocando con los ojos abiertos y entregando esas ganas, el cariño y la honra de ver a tanta gente llenándolo”.



