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30 años de The Good Son, el fantástico disco bisagra de Nick Cave

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Nick Cave

El 17 de abril de 1990 fue publicado el sexto disco del cantautor australiano y su inseparable banda, grabado durante su período en Brasil

Nick Cave and The Bad Seeds
The  Good Son

Mute Records. 1990. Australia

 

Para el momento de la publicación el 17 de abril de 1990 de The Good Son, muchas cosas habían ocurrido en la aún corta historia de Nick Cave junto a su banda The Bad Seeds, nacida en 1984.

Los primeros meses post- The Birthday Party, Cave los pasó a caballo entre Londres (adonde la banda se había mudado) y su nativa Melbourne.  Tras una primera gira australiana, y ya de vuelta a Londres, la primera encarnación de The Bad Seeds con cierta estabilidad, produjo el debut From Here To Eternity (1984).

Eran ellos, los australianos Nick Cave, Mick Harvey, Hugo Race, el alemán Blixa Bargeld (Einstürzende Neubauten), y el inglés Barry Adamson (Magazine).

Una intensa segunda etapa comenzó en 1985 cuando deciden mudarse a Berlín (occidental), etapa a la que se sumó el baterista suizo Thomas Wydler (Die Haut), a la postre el más antiguo de todos los músicos que aún se mantiene con los Bad Seeds.

Tres discos, The Firstborn Is Dead (1985), Kicking Against the Pricks (1986) y Your Funeral… My Trial (1986), exploraron la música norteamericana, hasta llegar al monumental y descarnado Tender Prey (1988), que reflejó todos los demonios que orbitaban en la vida de Nick y sus compinches.

Colaboraciones con el cineasta alemán Wim Wenders en Wings of Desire (1987), y la primera novela de Cave, And the Ass Saw the Angel (1989), forman parte especial de aquella etapa pre caída del Muro de Berlín.

Rehabilitación y mudanza a Brasil

Luego de terminar el tour de Tender Prey, Cave pasó un tiempo en Nueva York en un tratamiento de rehabilitación contra su abuso de años con diversas drogas. Eso se tradujo inmediatamente en sus composiciones, y de la crudeza de años previos, pasó a componer baladas de carácter melancólico y lánguido, y en ocasiones románticas.

El cambio en el estado de ánimo no se debió solo a la rehabilitación, sino a su nueva relación afectiva con la periodista brasileña Viviane Carneiro que lo llevó a mudarse a São Paulo, lo cual quedó reflejado en este disco.  Allí permaneció por casi dos años.

El álbum se grabó en octubre de 1989 en los Estudios Cardan de la ciudad brasileña con Victor Van Vugt como ingeniero. Luego fue mezclado por Flood y Gareth Jones en Tritonus Tonstudio de Berlín.

La foto de portada fue tomada por la fotógrafa Eileen Polk durante la filmación del videoclip de “The Ship Song”, canción lanzada como single antecediendo al disco.

El insospechado lirismo de The Good Son

Foi Na Cruz”, con inspiración en un himno protestante brasileño del mismo nombre (Ocurrió en La Cruz) inicia de manera sorprendente el disco. Con ella quedaba claro la influencia que el nuevo entorno ejercía en Cave. Una canción verdaderamente conmovedora que explora el tema religioso, de una manera u otra, siempre presente en su obra.

Los arreglos de cuerdas realizados por el polivalente Mick Harvey contribuyen al estado de ánimo.

La maravillosa “The Good Son”, basada en la canción tradicional afro-americana “Another Man Done Gone”, incrementa el nivel de intensidad sin perder el lirismo de la pieza anterior. El órgano Hammond, interpretado por el propio Cave, de nuevo las cuerdas y los coros espirituales de Harvey y Bargeld, dominan el tema

Sorrow’s Child” es una balada con aroma góspel-blues que funciona como preámbulo ideal para los temas que siguen, piedras angulares del álbum. Son ellos “The Weeping Song” y “The Ship Song”, que concervaron los nombres que recibían cuando aún no tomaban plena forma.

La primera, habitual desde entonces en los setlist de muchísimos conciertos, mostraba a Nick y Blixa compartiendo el rol vocal, cuyo coro dice: “Esta es una canción llorosa / Una canción para llorar / Mientras todos los hombres y mujeres duermen / Esta es una canción llorosa / Pero no lloraré mucho…”

The Ship Song”, publicada como single precediendo al disco, es una poética canción de amor, declarada en 2001 por Australasian Performing Right Association (APRA) como una de las mejores 30 canciones australianas de todos los tiempos.

Parte de su letra dice: Ven y navega con tus barcos a mi alrededor / Y quema tus puentes / Hacemos un poco de historia nena / Cada vez que vienes / Suelta tus perros sobre mí / Y deja que tu cabello cuelgue / Eres un pequeño misterio para mi / Cada vez que llamas!

En la dramática “The Hammer Song”, Harvey se alza con el protagonismo con el notable vibráfono, todas las guitarras y unos fabulosos arreglos de cuerdas.

“Me lancé al río / Y las aguas me rodearon / Y luego cayó el martillo / Señor, el martillo bajó /No hizo ningún sonido / Y dije: «Por favor, por favor, llévame de vuelta a mi tierra natal » / Señor, el martillo bajó”

Para ese momento, “Lament” era sin duda uno de los temas más sosegados y delicados de Cave, muy en línea con lo que haría siete años más tarde en The Boatman’s Call.

The Witness Song”, basada en el góspel tradicional “Who Will be a Witness?”, representa el vínculo con la etapa previa. Catártica, inquietante…

Lucy”, una especie de vals con aroma a Leonard Cohen, que termina como un polvoriento blues, cierra magistralmente The Good Son, un álbum que debe ser considerado como una bisagra en la historia de Nick Cave and The Bad Seeds y que sigue siendo, 30 años después, uno de los mejores.

Juan Carlos Ballesta