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50 años del primer paso solo de Paul McCartney

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McCartney

El 17 de abril de 1970 fue publicado el álbum debut de Paul McCartney, un trabajo austero y artesanal, primer paso de una larga y prolífica carrera

Paul McCartney
McCartney

Apple Records. 1970. Inglaterra

Apenas una semana después de la publicación de un comunicado de prensa en el que anunciaba formalmente su separación de The Beatles (suponiendo que aún el grupo existía), Paul McCartney publicaba su primer LP el 17 de abril de 1970.

Era, para ese momento, el segundo disco solista de un beatle que se publicaba en 1970 tras Sentimental Journey de Ringo Starr, aunque en realidad era Paul el último de los cuatro en editar un disco fuera del cuarteto ya que George Harrison y John Lennon habían lanzado varios experimentos.

El año 1969 había creado en Paul sentimientos dicotómicos. Tras haberlo comenzado con las sesiones inconclusas de Get Back (luego rebautizado Let it Be), el concierto en la azotea de Apple Records, las ilusiones renacieron con el proceso de Abbey Road.

Sin embargo, la proposición del productor George Martin de acometer al siguiente disco el cuarteto acompañados de orquesta, fue desechada por Lennon, quien en septiembre había comentado su decisión de separarse.

McCartney entró en un período incierto, algo deprimido y confundido por la certeza del fin de The Beatles, por cuya subsistencia había luchado más que ninguno. Durante dos meses se recluyó en su casa de campo en Escocia.

Su matrimonio con la fotógrafa Linda Eastman fue un revulsivo. Ella lo sacó del limbo y lo animó a seguir componiendo. No por casualidad el gran tema del debut fue “Maybe I’m Amazed”, un agradecimiento a la que se convertiría en el gran amor de su vida, cómplice musical y madre de sus tres primeras hijas. La recién nacida Mary aparece en los brazos de Paul en la foto de contraportada tomada por Linda

De forma secreta, McCartney comenzó a grabar en su casa del distrito de St John’s Wood de Londres con equipamiento que había adquirido en tiempos recientes, registrado con un grabador de cuatro pistas, sin mesa de mezclas ni indicadores de niveles.

A diferencia de los grandes recursos de que disponía con los Beatles, Paul optó por un proceso más artesanal, tocando todos los instrumentos: guitarras eléctricas y acústicas, bajo, teclados, batería y percusión. Solo hubo apoyo vocal de Linda.

En diciembre de 1969, Paul comenzó las grabaciones que se extendieron hasta febrero y solo interrumpidas por la sesión el 3 de enero en Abbey Road junto a Harrison y Starr para grabar “I Me Mine” y pulir “Let it Be”, ya sin Lennon.

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Los gentiles 45 segundos de “The Lovely Rita”, sientan el precedente. Fue incluida tal cual fue grabada para probar los equipos, solo con guitarra acústica.

That Would Be Something”, con la característica percusión vocal para reforzar la batería, es uno de los puntos álgidos. Fue una de las que recibió tratamiento profesional al ser mezclada en Abbey Road.

La instrumental “Valentine Day”, como las dos anteriores, fue compuesta durante el retiro en Escocia, y sin duda es una de las que refleja mejor el carácter lo-fi del disco. Da paso a la exquisita “Every Night”, la cual nació durante las sesiones de Get Back.

La interesante “Hot As Sun / Glasses”, dos piezas en una, suena inacabada pero eso es justo lo que la hace atractiva.

La delicada “Junk” fue compuesta por Paul durante el viaje de los Beatles a India en 1968 y fue uno de los temas excluidos del homónimo doble álbum blanco, The Beatles.

El lado A lo completa “Man We Was Lonely”, el último tema grabado para el disco y en el cual la voz de Linda destaca como en ningún otro.

El lado B arranca con “Oo You”, un atractivo blues rock que Paul canta a placer, mientras desgrana sus amplias habilidades como instrumentista. A ella le sigue “Momma Miss America”, un tema instrumental con pinceladas psicodélicas en el que Paul parece disfrutar como baterista.

Teddy Boy” es el otro tema ensayado con los Beatles que Paul rescató para este álbum, sin muchos adornos. Es clásico sonido melódico de Paul desarrollado con Wings a lo largo de varios discos.

Singalone Junk” es una hedonista versión instrumental de “Junk” con la adición del Mellotron emulando cuerdas. Es el perfecto preámbulo de “Maybe I’m Amazed”, el gran tema del disco y uno de los grandes clásicos de McCartney.

El cierre del disco corresponde a “Kreen Akrore”, sin duda el más experimental de todos y que en esencia parece el esqueleto de una canción.

McCartney recibió críticas negativas por su simpleza, aunque toda la polémica y la publicación de Let it Be arrastraron el disco hacia los primeros discos.

El tiempo lo ha reivindicado. Era Paul en estado puro, sin artificios ni ayudas externas. Y así lo dijo Neil Young cuando en 1989 anunció la inclusión de McCartney en el Rock and Roll Hall of Fame.

Juan Carlos Ballesta