El 5 de marzo de 1965 fue publicado el segundo disco de la banda inglesa, un de sentimientos encontrados por una producción con altibajos
The Kinks
Kinda Kinks
Pye Records. 1965. Inglaterra
¡Girl, you really got me now…! ¿La recuerdan? Aquella pegadiza canción incluida en el primer disco, Kinks (1964), que muchos conocieron cuando la versionara Van Halen en la voz de David Lee Roth en su debut de 1978.
Tras aquel exitoso debut, Ray Davis y sus muchachos entraron a los estudios Pye y IBC de Londres para grabar doce temas en los meses de agosto y diciembre de 1964 y febrero de 1965. Este disco trajo cierta insatisfacción entre los miembros del grupo, pero el tiempo parece haber hecho las paces con esta joya musical.
Producido por Shel Tamy† (The Who, The Kinks), los hermanos Davies son acompañados por la base rítmica de Pete Ouaife y Mick Avory bajista y baterista, pero a ellos han añadido las voces de Rasa Davies y la batería de Bobby Graham además de las voces de algunas fans del grupo. Todos bajo la ingeniería de Bob Auger.
Este repertorio de cortas canciones que en ningún caso llegan a alcanzar los tres minutos, inicia con “Look For My Baby”, tema que relata una historia de amor en la cual el futuro consorte advierte que ella nunca encontrará a alguien como él, busque donde busque.
Seguidamente, “Got My Feet on the Ground” nos cuenta de un personaje que se siente seguro y firme ante la vida, especialmente en las relaciones. Esta canción es seguida de “Nothin’ in the World Can Stop Me Worrying ’Bout That Girl”, en la cual Ray sigue en el tema amoroso, pero me atrevo a expresar que, a estas alturas, logra dominarlo a tal punto de transmitir lo mismo, pero siempre de un modo diverso.
En cada tema el lenguaje de la banda ronda el pop, el R&B y el rock ‘n’ roll. Tal vez sean todos ingredientes mágicos de esta movida ola que aún “sacude al mundo”.
“Naggin’ Woman” es el único tema extemporáneo del disco y suena en la línea bluesera de The Rolling Stones. Compuesto por Jimmy Anderson y Jerry West, The Kinks toma esta expresión que alude al tipo de persona insistente y fastidiosa para incorporarlo en sus versos.
Los dos temas finales del lado A son “Wonder Where My Baby Is Tonight” y el sencillo “Tired of Waiting for You”, uno de los temas de clásico sonido Ray Davis
El lado B abre con el clásico “Dancing In The Street” de William Stevenson y Marvin Gaye†. Este tema ha sido interpretado por varios artistas desde que se oyó por primera vez en 1964 por Martha & The Vandellas.
La pieza viene en el LP de la citada artista y su grupo publicado en 1965 llamado Dance Party. En este contexto, la pieza es una exaltación al arte de bailar.
La siguiente composición es “Don’t Ever Change” donde The Kinks toca una despedida entre dos personas que se quieren.
El grupo hace una interpretación rocanrolera en “Come On Now” -que invita a bailar- y luego aparecen los matices folk en “So Long”.
La pegadiza “You Shouldn’t Be Sad” y la melancólica “Something Better Beginnig” cierran el repertorio.
Los versos finales nos dicen: “Cada paso que di contigo trajo algo más cerca de mi mente ¿Es este el comienzo de otro desamor / O algo mejor que comienza / Algo mejor que comienza / Algo mejor que comienza”
El año 1963 marcó un inicio que cesó en 1997. El legado de The Kinks permanece como una de las grandes joyas de los 60 (y 70), no merecidamente conocido. Con 24 álbumes de estudio y decenas de canciones emblemáticas, más compilados y discos en vivo, la banda londinense ha influido en miríadas de bandas desde entonces
Viajemos a esos días…
Leonardo Bigott
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Música de The Kinks en Estados Unidos



