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The Division Bell: el sentido y hogareño disco de Pink Floyd

Pink Floyd The Division Bell

El 28 de marzo de 1994 fue publicado el álbum 14 en estudio de la pionera banda de rock inglesa, segundo sin el bajista cofundador Roger Waters

Pink Floyd
The Divison Bell

EMI Records. 1994. Inglaterra

 
El 28 de marzo de 1994, Pink Floyd llegaba a su disco en estudio número 14. El álbum, en palabras del baterista Nick Mason, representa una obra hecha en casa, dada la integración de sus miembros: “Una grabación donde la banda toca como una unidad en un mismo lugar”.

The Division Bell fue escrito principalmente por el guitarrista David Gilmour y el teclista Richard Wright† quien desde el álbum The Dark Side of The Moon (1973) no cantaba como voz líder.

En la grabación participa también la novelista Polly Samson, compañera sentimental de Gilmour, quien coescribió buena parte de las letras.

Este excelente disco sería el último álbum en publicar material nuevo y tristemente sería también el último disco de Richard Wright, quien en 2008 falleciera a causa de cáncer pulmonar. Fue, pues, la última vez que Pink Floyd se reunió para grabar un álbum.

Parte de las grabaciones no utilizadas en su momento emergieron en The Endless River (2014), formalmente el último disco en estudio de la banda, pero con material repescado que por su naturaleza sirviño de homenaje póstumo a Wright.




The Divison Bell es una colección de 11 temas cuya temática se apoya en la comunicación como recurso para resolver problemas.

Con dos temas publicados como sencillos, “Talk Back” y “High Hopes”, nuestro celebrado álbum fue grabado entre enero y diciembre de 1993 bajo la producción del reconocido Bob Ezrin (Peter Gabriel, Lou Reed†, Alice Cooper) y David Gilmour, y la ingeniería de audio de Andy Jackson.

Grabado en los estudios Britannia Row y en la casa-bote de David Gilmour, el disco contó con la participación del saxofonista Dick Parry y el bajista Guy Pratt (Madonna, Roxy Music, Tears For Fear)

El disco da inicio con un tema en la onda new-age llamado “Cluster One” que fue escrito por Wright y Gilmour, quienes entrelazan frases espaciales creando visiones oníricas a lo largo de casi seis minutos.

Acto seguido, “What Do You Want From Me”, pieza de un lenguaje más enmarcado en la tradición Pink Floyd, es decir, de plenitud espacial con teclados generadores de amplias atmósferas, una guitarra lineal y levitante con una base rítmica slow-tempo.

Sus versos expresan: “Mientras miras alrededor de esta habitación esta noche / Acomódate en tu asiento y apaga las luces / ¿Quieres mi sangre? ¿Quieres mis lágrimas? / ¿Qué deseas? ¿Qué quieres de mí?

“Poles Apart” es el siguiente tema del repertorio. Escrito por Samson, Gilmour y Nick Laird-Clowes (The Dream Academy), la letra, según ha afirmado Sansom, se refiere a los ex miembros Syd Barrett† (en el primer párrafo) y Roger Waters (en el segundo párrafo, que comienza con “Hey You”, en referencia a la canción de The Wall)




El excelente instrumental titulado “Marooned” es la cuarta composición de este maravilloso álbum. En sus cinco minutos y medio, el guitarrista nos lleva a alturas estratosféricas con un solo realmente memorable.

Luego Pink Floyd nos ofrece “A Great Day For Freedom” en el que David canta: “El día que cayó el muro / Tiraron los candados al suelo / Y con vasos altos / Levantamos un grito porque la libertad había llegado…

Los versos de Sanson son acompañados por el piano acústico y un buen solo de David Gilmour. En ellos se habla de lo que significó inicialmente la caída del muro de Berlín y la sensación agridulce que vino poco después.

Algunos han interpretado que trata sobre la libertad que siguió luego de la salida del grupo de Roger Waters, principal cerebro detrás de The Wall, lo que ha sido desmentido por Gilmour: “Estoy muy feliz de que la gente interprete The Division Bell como quiera. Pero tal vez se deba hacer una nota de precaución porque se puede leer demasiado en ello. ‘Un gran día para la libertad’, por ejemplo, no tiene nada que ver con Roger o su ‘muro’. Simplemente no es así. ¿Que más puedo decir?

Richard Wright no participa en este tema y Jon Carin, quien toca el piano y el sintetizador Prophet-5, ha dicho que fue una pieza que quedó descartada del disco anterior, A Momentary Lapse of Reason




El set sigue con “Wearing The Inside Out”, el único tema no compuesto por el guitarrista. La pieza es obra de Wright y el músico experimental Anthony Moore (Henry Cow, Slapp Happy), quien escribiño la letra: “De la mañana a la noche permanecí fuera de la vista / No reconocí que me había convertido / No más que vivo, apenas sobreviviría / En una palabra, invadido…

Dick Parry nos deja escuchar un delicado solo de saxo. El músico es recordado por su participación en el citado álbum icónico del prisma.

En “Take It Back”, con música compuesta por Gilmour junto al productor Bob Ezrin y letra compartida entre David, Polly y Laird-Clowes, canta el guitarrista y compositor: “Su amor llueve sobre mí tan fácil como la brisa / Escucho su respiración, suena como las olas del mar / Estaba pensando en ella ardiendo de rabia y deseo / Estábamos girando hacia la oscuridad, la tierra estaba en llamas / Ella podría recuperarlo, podría recuperarlo algún día…

El single escaló hasta el número 23 de las listas británicas, siendo el cuarto en alcanzar un puesto tan alto, superada por “Another Brick in the Wall” -número 1 en 1979- y los dos primeros temas lanzados en la era Barrett, “See Emily Play” y “Arnold Layne”, que se ubicaron el el Top 20 antes del lanzamiento del álbum debut, The Piper at the Gates of Dawn (1967)

La movida pieza es seguida de “Coming Back To Life”, canción compuesta enteramente por Gilmour, donde teclados y guitarras guían el camino.

A través de versos que en parte expresan: “¿Dónde estabas cuando estaba quemado y destrozado? / Mientras los días pasaban desde mi ventana mirando / ¿Y dónde estabas cuando estaba herido y estaba indefenso? / Porque las cosas que dices y las cosas que haces me rodean / Mientras te ahorcabas en las palabras de otra persona / Morir por creer en lo que escuchaste / Estaba mirando directamente al sol brillante…




Sigue la interesante pieza “Keep Talking” en la que Gilmour canta, pero en la cual también escuchamos la voz computarizas y sampleada de Stephen Hawkins† y el notable apoyo de un gran coro de voces femeninas compuesto por Sam Brown, Durga McBroom, Carol Kenyon, Jackie Sheridan y Rebecca Leigh-White.

El guitarrista hace uso del talk-box, un dispositivo muy usado por el guitarrista y compositor Peter Frampton.

En el penúltimo tema, “Lost For Words”, Samson expresa con sarcasmo parte de la asfixiante relación entre David y Roger.

Cierra el repertorio la excelente composición de Samson-Gilmour, “High Hopes”, un tema equilibrado con un excelso solo de guitarra que en sus versos expresa: “Más allá del horizonte del lugar donde vivíamos cuando éramos jóvenes / En un mundo de imanes y milagros / Nuestros pensamientos se desviaron constantemente y sin límites / El repique de la campana de división había comenzado…

Esta joya discográfica, cuyo titulo hace referencia al parlamento inglés, incluye la participación de once músicos, algunos de los cuales ya mencionados.

Disfrutemos esta excelente placa discográfica llena de detalles por descubrir aún 30 años después.

Leonardo Bigott


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