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40 años de Defector: el gran cuarto disco de Steve Hackett

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Defector

En junio de 1980 fue publicado el exitoso cuarto disco como solista del guitarrista inglés, para entonces con su paso por Genesis todavía reciente.

Steve Hackett
Defector

Charisma. 1980. Inglaterra

Tras lograr un éxito importante con sus tres primeros discos: Voyage of the Acolyte (1975), Please Don’t Touch (1978) y Spectral Mornings (1979), Hackett nos seguía manteniendo en vilo con su, entonces, nuevo álbum Defector, todavía fresco su paso por Genesis.

El disco, que aún se mantiene como el más relevante en términos de popularidad, afianzaba el estilo del guitarrista inglés, frases espaciadas y llenas de atmósferas fantasmales y una voz tan profunda como espectral.

Con su Gibson Les Paul, Hackett nos llevaba por un viaje de ilusiones románticas que ya en este álbum se diluían en temas más profundos inspirados en la política. Grabado en los Wessex Sound Studios de Londres, Defector representa el cierre de un ciclo para Steve que bien pudiéramos llamar periodo clásico.

Hackett, se hizo acompañar por su hermano John Hackett en las flautas, John Shearer en la batería, Nick Magnus en las teclas, Dik Cadbury en el bajo y Peter Hicks en la voz. Steve, como era de esperarse, en las guitarras y voces.

El rostro de Steve, dibujado en puntillismo por su entonces compañera sentimental Kim Poor, es el preámbulo de las diez composiciones que conforman este estupendo trabajo musical producido por él mismo junto a John Acock.

Las 10 joyas de Defector

The Steppes” inicia el repertorio. John Hackett nos va abriendo la puerta hacia un lugar lúgubre, lleno de intriga. Steve, reiterando el motivo de la canción con la sección rítmica marcando el camino, nos cautiva en algo similar a lo que pudiera ser un trance hipnótico.

Steve se distancia gradual y temporalmente del motivo inicial manteniendo la tensión de la obra. La pieza no escapa del elemento Genesis donde guitarra y teclas crean una base sonora sobre la cual Hackett colorea.

El instrumental es seguido de una más alegre “Time To Get Out” en la cual Peter Hicks nos canta: “Encuéntrame a noventa millas de Cuba, en una tierra sin fronteras, si la bomba puede hacerlo por ti, nos rehusamos a tomar tu orden, recordamos lo que nos enseñaste… Hora de escapar mientras puedas”.

Hackett es delicado en este claro planteamiento político.

La primera tríada culmina con “Slogans”, un tema up-tempo lleno de esa riqueza tonal con la cual Steve siempre nos engancha sin dejar sus clásicos versos que nos recuerdan de su apego por lo clásico.

En este tema apreciamos los tambores de Shearer y encontraremos sonidos que evocan al eximio trío Emerson Lake & Palmer, así como pasajes que recuerdan mucho a Selling England by the Pound, tiempos de gloria.

En “Leaving”, con Hicks en las voces nuevamente, Hackett nos muestra una escena aterradora: “Te preguntas si el gris cielo me ha traído acá para morir, puedes llamar por teléfono si lo deseas, es hora de salir de acá, no te extrañarán…”

El disco continua con una breve pieza en guitarra clásica, en la cual Hackett reitera algunas frases de “The Steppes”, a la que ha titulado “Two Vamps As Guests”, cerrando el lado A.

La pieza es un catalizador entre “Leaving” y la maravillosa “Jacuzzi”, la sexta del repertorio y que abre el lado B, siendo una de las más recordadas del disco junto a “The Steppes”.

Hammer In The Sand” con su hermoso intro de piano, hace un interesante contraste con “Jacuzzi” La pieza es el momento más contemplativo del disco por las ambientaciones de fondo sobre la cual Magnus toca.

The Toast” es otra hermosa pieza con John Hackett y Nick Magnus construyendo la nostálgica atmósfera sobre la que cual Pete nos dice: “Tomando todo el vino que encontramos, no es fácil permanecer equilibrado, feliz…”

The Show” y “Sentimental Institution” cierran el repertorio. En la primera, Cadbury inyecta un poco de funk en esta pieza que tiene un tono biográfico: “Sí, soy ese hombre simple, regístrame en el vuelo, cada día es otro lugar, tocando en las noches…”  La pieza es la más accesible y simple del disco pero igualmente con esas características que ya consolidaban a Hackett como un respetado compositor del progrock y cuya inevitable salida de Genesis fue el paso natural para demostrarlo.

Defector llega a su fin ambientada como si de una transmisión radial se tratara. El guitarrista emplea un teclado electrónico llamado Optigan para tal fin. “Te contaré una historia, a cerca de una chica que llegó a mi vida, nos gustamos y nos casamos, tres hijos, un perro en Santa Fe, ahora se ha ido y estoy solo… Me uniré a una institución sentimental, empacaré mi tristeza pero no me quedaré en el anaquel”

Aunque Steve Hackett procuró componer temas más accesibles, su sonido aún se mantenía con esa densidad que caracteriza el rock progresivo. En los casi cuarenta discos que conforman su dilatada discografía, Hackett continua siendo un explorador donde el sonido de la guitarra clásica y la eléctrica coexisten balanceadamente.

El músico recientemente ha asumido retos mayores haciendo alianzas con Djabe, la banda de rock húngara con quien Hackett ha trabajado y grabado el disco Summer Storms and Rocking Rivers (2017), una propuesta más accesible y comercial.

Defector no es un viaje al pasado, más bien una visita atemporal de una magnífica obra musical de uno de los guitarristas más emblemáticos e influyentes del rock.

Leonardo Bigott