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40 años desayunando en América con Supertramp

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Supertramp

El 29 de marzo de 1979 fue publicado uno de los más exitosos discos de la historia de la música popular, desde entonces parte del inconsciente colectivo

Supertramp
Breakfast in America

A&M. 1979. Inglaterra

Supertramp es una de las bandas de rock más recordadas y exitosas de la historia. Sus dos fuerzas creadoras principales, el guitarrista, teclista y vocalista Roger Hogdson; y el teclista y voz, Rick Davies, dejaron un importante legado plasmado en casi media docena de álbumes y que tuvo su punto creativo musical más elevado en la trilogía Crime Of The Century (1974), Crisis? What Crisis? (1975) y Even in the Quietest Moments… (1977).

Cinco años más tarde del inicio de ese período, Supertramp tendría en Breakfast In America un éxito comercial de grandes proporciones.

Este extraordinario y emblemático álbum incluía a los vientos del veterano John Helliwell y a Bob Siebenberg y Doug Thompson en la batería y el bajo respectivamente, quienes contribuyeron, además, de manera importante en los diez temas que conforman este icónico trabajo discográfico.

Peter Henderson estuvo tras la consola y como productor de este nominado al Grammy como “Álbum del Año” junto a Supertramp.

Nuestro primer encuentro con este LP es el excelente concepto de la portada. Ideado por  Mike Doud y diseñado por Mick Haggerty, advertimos a una mesonera sonriente que sostiene un pequeño plato con un vaso de jugo de naranja en la mano derecha y un menú en la izquierda.

La imagen  la podemos visualizar a través de una ventanilla presumiblemente de un  avión. Al fondo se ven utensilios de cocina y objetos de restaurante. Fijando la vista con más atención, vamos notando que esos utensilios conforman el horizonte de Nueva York y que nuestra mesonera es en realidad una versión de “La Estatua de la Libertad.”

Si nos quedamos atrapados en la imagen, nos estamos preparando para el gran momento: “Gone Hollywood”, el primer tema del LP inicia con un teclado que va emanando del fondo hasta encontrarse con la voz de Rick, quien nos cuenta que “Es una pena, debí haber sabido que me decepcionaría, es tan solo un dolor de la mente, solía soñar con este lugar.”

La banda nos deja un instante de reflexión con el piano y el saxo y un coro que dice “Hoy no hay nada nuevo en mi vida, nada es cierto y todo se ha ido.” La pieza es un excelente comienzo para este “Desayuno en América”.

The Logical Song” Canción lógica) inicia el relato contando que “Cuando era joven, la vida parecía maravillosa, un milagro, era hermosa, mágica. Y todos los pájaros en los árboles cantaban llenos de regocijo y gracia, viéndome..”

Luego la pieza, con su pegajosa rítmica, nos sorprende con un solo de Helliwell. La canción nos narra que “Hay momentos cuando el mundo duerme y las preguntas son muy profundas para un hombre tan simple”.

Esta canción es seguida de “Goodbye Stranger”, en la que voz y piano eléctrico se conjugan con particular belleza mientras escuchamos que “Fue un ayer temprano en la mañana, estaba de pie antes del alba, realmente he disfrutado mi estancia, pero debo continuar”.

Estos breves ejemplos son una pequeña muestra de las sencillas pero elocuentes historias de Hogdson y Davies, las cuales están conformadas, al menos, por tres estrofas con un estribillo. La sonoridad del álbum es admirable y los temas son accesibles dada su sencillez temática.

Supertramp abandonó por un rato al progrock y se garantizó una gloriosa entrada a la nueva década con esta obra musical más directa y honesta.

Las dos piezas que completan el primer lado son el tema título, “Breakfast in America” y “Oh Darling” (Oh! Querida). La primera da inicio con un dramático teclado que se une al primer verso, donde Hogdson nos cuenta: “Mira a mi novia, es la única que tengo, no es mucho, pero parece que siempre es así” y luego nos comparte su sueño: “Toma un jumbo y cruza el océano, quiero ver a América, ver a las chicas de California, espero se haga realidad, pero no hay mucho que pueda hacer.”

Destacan el saxo soprano de Helliwell y la tuba de Sly Hyde como invitado especial en este cuarto episodio.

El siguiente tema es un tanto discordante respecto al resto del LP. Inicia con el piano eléctrico una vez más y en esta ocasión la historia nos dice, “Oh! Querida, ¿cambiarás de idea alguna vez?, me he estado sintiendo atrás, como una sombra en tu luz.”

Un cierto aire barroco le da un color y textura diferentes al resto del álbum pero la pieza carece de un “solo” que atrape nuestra atención y es por eso que no parece destacar como las otras. El planteamiento musical es sencillo y la reiterativa frase “Catch you lady” nos las deja en el recuerdo.

Take the Long Way Home” (Toma el largo camino a casa) abre el segundo lado del disco. Hodgson nos canta: “Así que te crees Romeo, interpretando un rol en una obra, toma el largo camino a casa porque eres el hazme reír del vecindario”. Piano y armónica destacan en esta pieza donde el saxo soprano también es protagónico.

La canción es una de cuatro hits que produjo este álbum. Los otros fueron “The Logical Song”, “Goodbye Stranger” y el tema título.

La composición que sigue en esta exitosa obra discográfica es “Lord Is It Mine”, una hermosa balada donde destaca el solo de soprano de Helliwell. “Se que hay una razón por la cual necesito estar solo, necesito un lugar tranquilo al que llame mío, Oh! Señor ¿es mío?, sabes que me agoto con las luchas de esta vida, y muchas veces pareciera que eres la única esperanza, Oh! Señor ¿es mío?.

Luego el coro es más esperanzador, “Cuando todo está oscuro y nada parece estar bien, no tienes que ganar ni necesitas luchar”. Como la totalidad del álbum, el piano eléctrico es el eje instrumental de nuestro celebrado disco.

Just Antoher Nervous Wreck” es el octavo tema. Acompañado por el piano eléctrico la voz nos dice que “Me estoy sintiendo tan solo ahora, cortaron el teléfono, sí mi vida es un desastre, he desperdiciado todo, pude haber hecho una fortuna, perdí el tacto por el éxito.”

Las voces y batería destacan en esta pieza que mantiene el hilo pop/rock durante esta aventura en América. La guitarra acá es el mejor ejemplo.

Supertramp baja un poco el ímpetu en la siguiente pieza “Casual Conversations” (Conversaciones casuales), otra sencilla balada que nos narra: “No importa lo que diga, de todos modos tú no escuchas, no sabes que buscas, imaginación es todo lo que tengo…”

El breve “solo” de saxo es una delicada pincelada que da aires de jazz. A mi juicio, la dramática “Child of Vision”, con su intro instrumental, es la pieza más interesante de Breakfast In America.

A lo largo de sus 7’26”, es la  más extensa del álbum. El interesante y prolongado “solo” de teclados nos retorna a los días más “prog” de la banda. Helliwell cierra el tema con un saxo que poco a poco se va desvaneciendo en el tiempo y el espacio. Vale la pena mencionar que uno de los sonidos de moda para aquellos años era el del sintetizador Oberheim que en este LP fue programado por Gary Mielke.

Breakfast in America es un buen ejemplo de un álbum bien concebido melódicamente con temas estructurados en el mejor lenguaje pop/rock y lleno de historias o episodios sencillos y accesibles con espacio para aventurarse un poco, como se aprecia en la pieza final.

Supertramp entraría a la siguiente década con el extraordinario álbum Live in Paris de 1980. Un doble LP que recoge la experiencia en directo documentada también en Blu Ray con un sonido e imagen muy aceptable y 100% recomendable.

En los 80, como era de suponer, el espíritu se había transformado y el “punch” se había perdido. El rotundo éxito comercial de nuestro celebrado álbum alcanzaría la marca de 10 millones de copias vendidas en los años siguientes.

Aunque Rick Davis y Roger Hodgson se pelearon, ambos han seguido con el legado, aunque es Hogdson en solitario el que paradójicamente mejor partido le ha sacado a ese puñado de canciones inolvidables, y mucho se debe a su inconfundible estilo vocal y el sonido del piano.

Leonardo Bigott