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Even in the Quietest Moments: pico creativo de Supertramp

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Supertramp

El 10 de abril de 1977, la banda londinense publicó su grandioso quinto álbum, con complejas estructuras sinónicas y pegadizas melodías pop

Supertramp
Even in the Quietest Moments

A&M. 1977. Inglaterra

 
Once grabaciones en estudio, cuatro en vivo, cuatro álbumes recopilatorios, nueve videos y casi treinta sencillos son, grosso modo, el legado de Supertramp, banda inglesa de rock progresivo y aires pop que encontró en Aún en los momentos más calmos –Even In The Quietest Moments (1977) -una de sus dos obras magnas.

Crime Of The Century (1974), la otra. Sin obviar el éxito comercial que significó en 1979 Breakfast In America. En éstos trabajos, como en los demás, la banda fundó su sonido en los saxofones de John Helliwell, el piano eléctrico de Rick Davies y la guitarra acústica de Roger Hodgson, siendo los dos últimos la fuerza creadora de las composiciones del grupo, además de vocalistas, cuyas transformaciones pocas han sido si le comparamos con bandas de su generación como King Crimson y Yes.

La banda grabó este álbum entre noviembre de 1976 y enero de 1977, lanzándolo al mercado el 10 de abril de ese mismo año. Conformado por siete temas, Even  In The Quietest Moments representa una clara movida hacia un sonido más pop y un tanto deslindado del progrock recio.

La agrupación estaba conformada entonces por el bajista Doug Thompson y el percusionista Bob Siebenberg, además de los ya mencionados, y la adición de Gary Mielke como programador del sintetizador de moda para la época, el Oberheim.

Ellos iniciaron este trabajo discográfico con un sencillo tema basado en cuatro acordes simples y una letra directa sin pretensiones poéticas pero con una música melodiosa lo suficiente para trascender a lo largo de estos años. “Give A Little Bit” (Da un poco), escrita por Hodgson con tan solo unos versos de amor simples…

“Da un poco / Dame un poco de tu amor / Yo te daré un poco del mío / Hay tanto que necesitamos compartir / Así que da una sonrisa y muestra tu interés”

Fue una sabia escogencia para abrir el álbum. El segundo tema lo compuso Rick Davies y lo tituló “Lover Boy” (Amante). Piano, percusión y voz inician este tema de alegre temperamento que se va desarrollando hacia un sonido más denso.

Letra y música están mejor balanceadas que la anterior y los sonidos incidentales con las voces de los coros en falsetto, la hacen placentera. La guitarra eléctrica de Hodgson va punteando detrás del coro siguiendo la melodía. Un breve silencio nos invita a la reflexión antes de explotar con telúrica y moderada fuerza. Rick nos canta:

“Te diré desde el principio / Él romperá tu corazón / No puedes detener al amante / No puedes detener al amante / Él te dirá mentiras / Pero no lo notarás / Porque no puedes detener al amante / No puedes detener al amante / Tiene algo en su cabeza / Es de un libro que ha leído / Tiene un título curioso / Te cuenta sobre cómo ser vital / Le llevó mucho tiempo / Sobre cada línea Porque garantiza satisfacer”

El tema título es el tercero. Compuesto por Hodgson, inicia con sonidos de pajarillos, clarinete y guitarra acústica. A lo largo del tema, se evidencia una riqueza sonora de gran belleza.

El hermoso intro da paso a la voz de Roger: «Aún en los momentos más calmos / Desearía saber lo que tengo que hacer / Y aun cuando el sol brilla / Bien, siento la lluvia, ahí viene de nuevo / Y aun cuando me mostraste / Mi corazón estaba desafinado / Porque hay una sombra de duda que me impide encontrarte pronto / La música que me diste / El lenguaje de tu alma / ¡Oh Señor! Quiero estar contigo / ¿No me dejarás entrar y dejar atrás el frío?»

Rick Davies, retorna con “Downstream” (Río abajo). Tan solo teclados y voz, esta pieza es una de las más hermosas del repertorio de Supertramp. Rick canta:

“Tomé un bote el domingo / Hacia el mar / Se sintió tan bien / Tú y yo / No tuvimos problemas / Ni nos importó nada en el mundo / Y todo alrededor era silencio / Por todos lados”

En aquellos años de LP, debíamos dar la vuelta al disco para escuchar sólo o con los panas melómanos a “Babaji”, tema de Hodgson cargado de un dramatismo hasta ese momento no presentado en el álbum.

El título probablemente aluda a Mahavatar Babaji, un indio santo, lo cual da además un cierto misticismo. Roger cuenta:

“Toda mi vida sentí que escuchabas / Cuidando los modos de ayudarme a estar bien / Señor de mis sueños, a pesar de la confusión / Sigue intentando engañar / ¿Qué es lo que me hace creer en ti?”

From Now On” (De ahora en adelante), compuesta por Rick Davies, comienza con una frase al piano muy distintiva y subyugante antes de entrar con su voz y luego el resto de la banda.

En su primera estrofa: “El lunes ha llegado de nuevo / Y estoy en el mismo lugar / Con las mismas caras viéndome / ¿Quién sabe cuánto tiempo estaré? / Puede ser cien años / De sudor y lágrimas / Al ritmo de lo que me pagan”

La sección media del tema nos prepara para una reiteración rítmica. El hermoso sonido de la melódica le añade un toque de calidez a un candoroso y suave tambor que marca el ritmo de la pieza sobre la que se deja colar el saxo alto de Helliwell antes que los coros repitan difuminándose hacia el final donde escuchamos cíclicamente

“Mi vida está llena de romances / Creo que siempre estaré viviendo en una fantasía / Así debe ser de ahora en adelante / Cree que esto loco, puedo ver / Eres tú para ti y yo para mí / Viviendo en una fantasía / De ahora en adelante”.

Fool’s Overture” (Obertura del tonto) es la obra cumbre del álbum. Con casi once minutos, más de la mitad de la pieza es instrumental con un breve fragmento de Winston Churchill y uno de sus famosos discursos: “Debemos ir hasta el final / debemos luchar en mares y océanos / Debemos defender nuestra isla sea cual sea el costo / No debemos rendirnos nunca”

El tema fue compuesto por Hodgson quien tomó fragmentos que había tocado en el Oberheim. La pieza tiene todo el carácter sinfónico necesario para haber empleado una orquesta pero prevaleció la tecnología. Acá, Roger nos canta:

“La historia recuerda que bueno puede ser el otoño / Mientras todos están durmiendo / El bote nos lleva al mar / Nacido en las alas del tiempo / Parece que las respuestas son fáciles de encontrar”

Hacia el último segmento nos encontramos con un pasaje de “Jerusalem”, instante que hace inevitable recordar a Emerson, Lake & Palmer. El pasaje va acompañado del sonido del viento y ya hacia la última estrofa Hodgson canta:

“¿Puedes oír lo que digo? / ¿Puedes ver las partes que estoy tocando? / Hombre sacro, roquero, vamos reinita, payaso, hombre araña, Meanie ojos azules / Así que encontraste tu solución / ¿Cuál fue tu última contribución? / Vívela, desgárrala y ¿Por qué tan flojo? / Repártela, volvámonos locos”

Even In The Quietest Moments suena, aún hoy, fresco, placentero y accesible. Es también un punto de inflexión en la historia de Supertramp, banda que a pesar de las intermitencias y la salida de Hogdson en 1983, aún se mantiene activa de la mano de Rick Davis.

Leonardo Bigott