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Ghost in the Machine: el atrevido cuarto episodio de The Police

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The Police Ghost in the Machine

El 2 de octubre de 1981 el trío inglés publicó su sorprendente cuarto álbum, con el cual ampliaron la paleta sonora agregando teclados y saxos

The Police
Ghost in the Machine

A&M. 1981. Inglaterra

Cuando el famoso trío conformado por Sting (voz, bajo), Andy Summers (guitarras) y Stewart Copeland (batería, percusión) aún se encontraba en la gira correspondiente a Zenyatta Mondatta (1980), fue grabado este cuarto álbum en los Air Studios de la isla de Montserrat en el Caribe y en Le Studio de Quebec, Canadá.

Tras haber trabajado con el productor Nigel Gray en los tres exitosos primeros discos, The Police decidió cambiar y contratar al premiado productor Hugh Padgham (Genesis, Peter Gabriel, Elton John, XTC y muchos más), exigiendo a la discográfica algo más de tiempo ya que para el anterior disco trabajaron atropelladamente y ahora incorporaban nuevos elementos al sonido.

Padgham era reconocido sobre todo por el gran trabajo en las baterías realizado con Phil Collins (tanto con Genesis como en su rol solista) y con Jerry Marotta en los discos de Peter Gabriel.




The Police amplió el rango cromático de su sonido y dejó en manos de Padgham el proceso de grabación el cual transcurrió con los tres músicos ubicados en espacios diferentes del estudio pero grabando en simultáneo para darle un carácter orgánico. Luego fueron agregados sintetizadores y saxos.

Summers fue ubicado en el estudio principal con todas sus guitarras, efectos y amplificadores, Sting en la sala de control con su bajo directamente conectado a la consola y Copeland en el comedor con todo su kit. El método fue de nuevo utilizado para Synchronicity en 1983

Quizá la mayor diferencia con Outlands d’Amour (1978), Reggatta de Blanc (1979) y Zenyatta Mondatta (1980) lo representa la masiva utilización de teclados y vientos (todos tocados por Sting).

Los tres músicos tocaron sintetizadores, entre ellos Oberheim OB-Xa, Prophet-10, Prophet-5, Minimoog y Roland RS-505 Paraphonic, pero también el músico invitado Jean Roussell.

Esta circunstancia no estuvo exenta de cierta polémica entre los fans y críticos, muchos de los cuales consideraban que el limpio sonido de The Police se resentía con la inclusión de tantas pistas de teclados. Sin embargo, era una natural búsqueda de ampliar la paleta sonora, lo cual siguió ocurriendo -de otra manera- en el último disco.

Quizá sin quererlo, la portada diseñada por Mick Haggerty -inspirada en el libro de filosofía y psicología de Arthur Koestler- parecía ir en paralelo al intento de “modernizar” el sonido de la banda.

La portada muestra un gráfico con un display de 16 segmentos con las cabezas de los tres músicos, cada uno con un peinado característico (de izquierda a derecha: Summers, Sting y Copeland)

El inicio del álbum, “Spirits in the Material World” es uno de los reconocibles temas en clave reggae de The Police, esta vez con teclados, saxo, una línea de bajo fabulosa y una potente batería. Summers tuvo una participación limitada.

Sting nos canta: “No hay solución política / para nuestra problemática evolución / no hay fe en la constitución / no hay revolución sangrienta / Somos espíritus en el mundo material”

La pieza se convirtió en uno de los grandes éxitos del disco.




El disco sigue con otro de los grandes éxitos, “Every Little Thing She Does Is Magic”, un tema de amor escrito en 1976 cuando aun se llamaban Strontium 90 que se mueve entre un ritmo gentil y melódico y momentos de euforia muy pegadizos en los que Sting canta: “Aunque he tratado antes de decirle / sobre los sentimientos que tengo por ella en mi corazón / cada vez que estoy cerca de ella / me pongo nervioso y tengo que comenzar otra vez / Cada pequeña cosa que ella hace es mágico…”

La pieza tiene notable presencia de sintetizadores, aunque son el piano -algo muy poco común en The Police– del invitado Jean Roussell y la batería de Copeland los que destacan.

Si bien, Copeland y Summers nunca aprobaron la participación de Roussell y no quedaron contentos con sus aportes en el demo de la canción, el resultado final avala la decisión de su compositor, Sting.

El primer single en Gran Bretaña que se extrajo del disco fue “Invisible Sun”, en la cual Sting aborda la situación de países en guerra o empobrecidos. Copeland vivió parte de su niñez en Beirut, Líbano, por lo cual esta canción siempre fue muy importante para él.

La pieza contiene un loop de sintetizadores algo lúgubre sobre el que Sting canta de manera inusual y Summers se explaya con la guitarra.

El videoclip está compuesto por imágenes relativa al conflicto norirlandés

El tema siguiente es “Hungry for You (J’aurais toujours faim de toi)”, más en línea con el pasado, a pesar de ser cantando en francés y de contar con un saxo repetitivo.




Cierra el lado A la soberbia “Demolition Man”, la canción más larga con casi seis minutos, utilizada en 1993 para la película de acción del mismo nombre protagonizada por Sylvester Stallone y Wesley Snipes, convertida tardíamente en hit.

Copeland dirige la canción con un potente beat que acompaña una expresiva linea de bajo, mientras Summers se desenvuelve a placer con una guitarra desatada.

El lado B lo abre otro de los temas álgidos del disco, “Too Much Information”. En ella se entrelazan las afiladas guitarras con los saxos, mientras Copeland lleva un ritmo cuadrado y Sting canta en su tono más agudo una letra muy sencilla pero atractiva: “Demasiada información corriendo por mi cerebro / Demasiada información me está volviendo loco / He visto el mundo entero seis veces / Del Mar de Japón a los acantilados de Dover / Excesivo / Visión general / Sobre mi cadáver / Sobre mí / Sobre ti / Sobre todo el mundo”

Recordando las canciones aceleradas y punketas de los inicios, con algunos arreglos neuróticos de saxos, “Rehumanize Yourself” -compuesta por Sting y Copeland- invita a brincar y a sudar

En cambio “One World (not Three)” invita a bailar pero siguiendo una cadencia reggae envuelta en saxos y adornada por los distintivos redobles de Copeland en los roto toms y los concert toms que tanto popularizó, mientra Summers imprime a su guitarra los efectos propios del dub. Todo ello comandado por el maravilloso de Sting.

En algo recuerda a “Masoko Tango” del primer álbum

Andy Summers deja su impronta como compositor y gran guitarrista en “Omegaman”, otro tema frenético a medio camino entre el material inicial y el futuro último disco.




La mística “Secret Journey” fue editada como single en Estados Unidos, Canadá y algunos otros países, como alternativa a “Invisible Sun”.

Summers introduce aquí la guitarra sintetizada Roland GR300

El disco concluye con “Darkness”, pieza de medio tiempo compuesta por Stewart Copeland (letra y música), la cual trata sobre el vértigo. Es distinta a todas y probablemente por esa razón fue ubicada al final.

En 1982 The Police recibió el premio como Mejor Grupo Británico en los Brit Awards. Luego del tour el grupo se tomó un tiempo y cada uno se dedicó a proyectos personales.

Summers grabó con Robert Fripp el excelente I Advanced Masked; Sting incursionó en el cine en películas como “Brimstone and Treacle” (a la cual aportó tres canciones) y en la recordada “Dune” de David Lynch; mientras que Copeland compuso la banda sonora de “Rumble Fish” de Francis Ford Coppola, que incluyó una colaboración de Copeland con Stan Ridgway de Wall of Voodoo.

Las relaciones entre todos comenzaron a deteriorarse por lo que el fenomenal Synchronicity (1983) se convirtió en el canto del cisne.

Ghost in the Machine permanece como un fantástico y atrevido intento de renovar un sonido que ya era probadamente exitoso y que sirvió de inspiración para otros grupos importantes como Rush que incluyeron más sintetizadores en el disco que siguió a éste (Signals, 1982)

Juan Carlos Ballesta


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