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The Soft Machine y su aventurado debut

The Soft Machine debut

En diciembre de 1968 fue lanzada la homónima placa discográfica de la influyente banda de Canterbury, sumergida en la psicodelia

The Soft Machine
The Soft Machine (debut album)

ABC Records / Probe. 1968. Inglaterra

 
The Soft Machine se formó en el fértil suelo inglés a mediados de 1966, específicamente en la región de Canterbury. Fundada por el teclista Mike Ratledge, el guitarrista/bajista Kevin Ayers†, el baterista y voz líder Robert Wyatt, y el guitarrista australiano Daevid Allen, Soft Machine aún escribe su larga historia.

Con justicia es considerada una de las bandas pioneras de la movida psicodélica inglesa y agrupación seminal del movimiento vanguardista que conocemos como Canterbury Sound (Caravan, Henry Cow, Hatfield and The North, Matching Mole, National Health), término que describe a un puñado de grupos de espíritu avant-garde cuya línea estilística tiene en el jazz un ingrediente esencial, aunque algunos críticos y músicos arguyen que la línea definitoria es tenue.

Soft Machine (ya sin el artículo «The») se iría transformando con el tiempo en una banda de jazz fusión con elementos progresivos, una propuesta enteramente instrumental y provocadora que, más de 55 años después, continúa escribiendo su historia, la cual ha visto pasar músicos de alta factura como los bajistas Hugh Hopper†, Roy Babbington, Jack Bruce† (Cream) y Percy Jones† (Brand X), los guitarristas Andy Summers (The Police), Allan Holdsworth† (U.K., Bruford) y el actual John Etheridge, los saxofonistas Elton Dean† y el actual Theo Travis, el extraordinario baterista John Marshall -fallecido en 2023, el miembro con más años en la banda-, el teclista y saxofonista Karl Jenkins por citar unos pocos de una extensa lista que supera las dos decenas.




Para este significativo momento Soft Machine había quedado en un trío -ya sin Daevid Allen- conformado por el órgano de Mike Ratledge, la guitarra y el bajo de Kevin Ayers, y la batería y voz líder de Robert Wyatt, con la participación de Hugh Hopper y el grupo vocal femenino neoyorkino The Cake que conformaban Jeanette Jacobs†, Barbara Morillo y Eleanor Barooshian†, cuya vida artística subsistió entre 1966-1968 y posteriormente en 2006.

Este grupo que adoptó su nombre de la novela The Soft Machine (1961) del escritor estadounidense William S. Borroughs†, figura emblemática de la onda “Beat”, contó con la producción de dos figuras relevantes, Chas Chandler† (The Jimi Hendrix Experience, bajista original de The Animals) y Tom Wilson (Bob Dylan, Simon & Garfunkel, Nico).

El repertorio de 13 canciones, la mayoría compuestas por Ratledge y Ayers, inicia con “Hope For Hapiness”, un tema donde percusión y voces se entretejen para decirnos: “Puedo decir como el sonido de una campana / Un timbre claro y verdadero / Pero si hay una ruptura, el sonido es plano / Como la felicidad que se ha vuelto falsa”

Hacia la primera mitad Ratledge exhibe sus talentos con un buen solo de órgano.

Tras los primeros cuatro minutos y veinte segundos, el trío sigue sin pausa con “Joy of A Toy” un tema instrumental  que mantiene el sonido dentro de la onda psicodélica, especialmente por el uso del pedal wah-wah y el elemento “espacio” dentro del cual se desarrolla.

Luego, el grupo nos ofrece dos temas breves que apenas superan un poco el minuto y medio. Éstos son “Hope For Happiness (reprise)” y “Why Am I So Short”. El primero hace un uso reiterado del título, pronunciándolo como parte de la melodía, para luego ceder tiempo a la segunda que, en la primera de sus cuatro estrofas, nos dice: “Puedes reírte de mí / Decir que no merezco lo que he tenido…”




Acto seguido, con el órgano como protagonista, escuchamos “So Boot If At All”, tema de siete minutos y medio con una interesante dinámica y varias sorpresas que expresan el carácter espontáneo y experimental por el cual la banda es conocida.

Presta atención a la batería y lo que ocurre en torno.

Después, con un ligero acento sacro en el órgano, escuchamos “A Certain Kind”, una melodiosa composición que se deconstruye después de contarnos un poco sobre un amor. Acá, como es frecuente, la batería encuentra espacio para hacer sentir su presencia, siempre con un elemento sorpresa.

Abre el lado B con “Save Yourself”, tema con ciertos rasgos disonantes y armonías vocales muy sesenteras, el el cual el trío reiterativamente nos recuerda que “debemos salvarnos a nosotros mismos». El sonido de órgano distorsionado de Ratledge se hizo distintivo en la escena de Canterbury.

Luego nos ofrecen un poco de jazz en “Priscilla”, breve pero cautivadora con Mike guiándonos con su sencilla línea melódica.

“Lullabye Letter”, escrita por Kevin Ayers, es una agitada pieza con un extenso solo de órgano y una lírica que inicialmente nos dice: “Tengo algo que decirte / Espera, quería emocionarte / Es agradable, te hace sentir mejor / Se llama la carta de cuna / Agárrate fuerte, no estoy tratando de estafarte / Prepárate, te lo voy a poner encima / Eres lo más dulce que veo / Te digo que no es mentira 




Posteriormente, “We Did It Again”, cuyo riff me recuerda al exitoso tema de The Kinks “You Really Got Me”. Con un extenso ostinato, destaca también por la batería y el órgano

Otra breve composición instrumental de Ayers llamada Plus Belle qu’une Poubellede tan solo un minuto, es el preámbulo de la fantástica “Why Are We Sleeping” tema compuesto por Ratledge, Ayers y Wyatt donde participa The Cake.

El trío nos dice en sus primeras dos estrofas y en un modo al estilo Lou Reed† (The Velvet Underground): “Comienza con una bendición / Y termina con una maldición / Haciendo la vida más fácil, Empeorándola / Mi máscara es mi Maestro / El trompetista llora / Pero su voz es tan débil / Mientras habla en sueños, dice ¡Por qué, por qué, por qué, por qué estamos durmiendo!

El disco concluye con “Box 25/4 Ltd”, una osada aventura instrumental de 50 segundos coescrita por Mike Ratledge y Hugh Hopper, en la que solo suenan el piano y el bajo distorsionado.

Hopper pasaría a ser miembro fundamental a partir del siguiente disco, tras el abandono de Ayers.




Esta etapa inicial de The Soft Machine tenía elementos comunes con el sonido psicodélico y surrealista de The Mothers of Invention, y sin duda se ubicó entre lo más aventurado de aquella sorprendente etapa final de los años 60.

El álbum más reciente del grupo fue publicado este año y lleva por título Other Doors. En éste disco, igualmente recomendable, Soft Machine es una banda totalmente diferente a la de nuestro celebrado disco, con una formación compuesta por John Etheridge (guitarra), Theo Travis (saxos, flautas, teclados), Fred Thelonious Baker (bajo) y Asaf Sirkis (batería).

Antes de invitarte a revivir este gran debut, debo expresar que desde 1978 hasta 2015 varios de los integrantes de esta influyente agrupación han usado nombres relacionados como Soft Heap, Soft Head, Soft Ware, Soft Works, Soft Mountain, Soft Bounds y desde 2004 al 2015 Soft Machine Legacy.

Viajemos entonces en el tiempo y recordemos el debutante disco de una fascinante historia llamada, casi siempre, Soft Machine.

Leonardo Bigott


 

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