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A Quick One: el espectacular segundo álbum de The Who

The Who A Quick One

Producido por Kit Lambert, la banda liderada por el excepcional guitarrista Pete Townshend publicaba el 9 de diciembre de 1966 su sobresaliente segunda placa discográfica

The Who
A Quick One

Reaction/Polydor. 1966. Inglaterra

Ya había transcurrido un año desde que el afamado cuarteto londinense había lanzado su primer y espectacular disco titulado My Generation.

Ahora Roger Daltrey, Pete Townshend, Keith Moon† y John Entwistle† sorprendían con esta joya de diez canciones que, a diferencia del disco anterior, contaba con varias composiciones del resto de los miembros de la banda y no solo de Townsend.

Habiendo entrado a los estudios de grabación IBC y Pye entre agosto y septiembre de 1966, los cuatro rebeldes londinenses publicaban un mes más tarde este disco que celebra 55 años con total lozanía.

El álbum fue editado luego en Estados Unidos en abril de 1967 bajo el titulo de Happy Jack con un orden alterado en el repertorio respecto al original y una portada diferente. Entre los atractivos atributos del disco está el agrio humor inglés que desde el inicio del álbum apreciamos con una cándida sonrisa.

La colorida portada del artista Alan Aldridge† nos exhibe a los miembros de la banda de cuyos instrumentos emergen algunos de los títulos de los temas que conforman el álbum.




La superstición es la primera temática que aborda el grupo en “Run Run Run”, una composición de Townshend cantada por Daltrey: “Bien nena es mejor que escuches mi consejo / un gato negro se cruzó dos veces en tu camino / la luna salió junto al sol / y abriste una sombrilla en una habitación… Es mejor que corras, corras, corras…”

La rítmica pieza tiene en el coro y la historia, dos elementos atractivos, además del comedido solo de guitarra de Pete.

Producido por Kit Lambert, la banda liderada por el excepcional guitarrista Pete Townshend publicaba el 9 de diciembre de 1966 su sobresaliente segunda placa discográfica.

“Boris The Spider” es el segundo tema del disco. Compuesto y cantado por John Entwistle, el excelso bajista intenta aterrarnos con una voz de ultratumba en esta pieza inspirada en una noche de copas con el su colega bajista de los Rolling Stones, Bill Wyman, junto a quien, entre sorbos, buscaba nombres para animales.

La pieza es además la primera composición de John: “Mira, esta subiendo la pared / negra y peluda / ahora esta sobre mi cabeza / guindando de un hilito…”

Pete reverbera su guitarra recreando aún más la horrenda escena




Emerge de inmediato “I Need You” cantada y escrita por Keith Moon para este álbum que se deslinda de la influencia r&b tan acentuada en el primer LP.

“Saber, es lo que te dice la gente / que estás equivocada / te abrazan pero lo que realmente intentan decir es ´hasta luego´”

Hacía el final, un evocador clavicordio nos lleva a tiempos remotos al tiempo que se entrama con voces humanas.

“Whiskey Man” y “Heatwave” siguen el repertorio del primer lado del LP. En la primera John retorna como cantautor para contarnos que “El hombre whiskey es mi amigo, / está casi siempre conmigo / siempre se acerca cuando bebo  / y nos llevamos bien…”

Un corno francés matiza el final.

La segunda es una composición del afamado triunvirato que conformaron Brian Holland, Lamont Dozier y Edward Holland, creadores de una extensa lista de temas musicales dentro de ese fenómeno musical llamado Motown y que suman unos 145 hits en Estados Unidos y casi 80 en Gran Bretaña.

El pegadizo tema que escogió The Who para este álbum nos dice en parte: “Ola de calor / ola de calor / cuando estoy contigo algo en mi interior comienza a arder / y mi corazón se llena de fuego…”

El tema nos dice además que el r&b no ha sido descartado del todo en este nuevo repertorio.

El instrumental “Cobwebs and Strange” de Keith Moon cierra el primer lado del disco. Le acompañan Pete en el silbato y John en el corno francés y la trompeta.

La pieza semeja a una banda circense en la que Moon ya demostraba sus excepcionales dotes en el instrumento. Daltrey participa de esta velada tocando el trombón y hasta un toque latino puede apreciarse en unas maracas que van y vienen.




El lado B lo conforman cuatro temas. “Don’t Look Away” de Pete con Daltrey en las voces es el primero de ellos.

La movida pieza nos dibuja una arriesgada escena amorosa. “No te escondas / ayer eras mi novia / si lo haces mi interior dará vueltas en una espiral…”,  nos cuenta el cantante de los rulos que cede espacio a “See My Way” un tema de su autoría donde intenta convencer a alguien que “un día, de algún modo, le hará ver su modo de ser”

En esta, como en otras piezas, The Who muestra un excelente acoplamiento vocal apoyado en una música casi siempre de temperamento alegre.

Luego, Pete y sus muchachos siguen el set con la fantástica “So Sad About Us” donde el cuarteto nos dice sobre una ruptura amorosa.

El disco culmina con “A Quick One, While He’s Away (“Uno rapidito mientras él está ausente”).

La pieza es una obra en seis partes compuesta por Townshend a lo largo de casi diez minutos. El intro vocal es uno de los más recordados de esa época.

En su primera estrofa The Who nos dice con sobrada afinación: “Su hombre ha estado ausente / por casi un año / debió estar en casa ayer / pero aquí no está”

Esta composición es un referente importante de los gustos del guitarrista por historias a gran escala que más tarde plasmaría en dos excelentes obras: Tommy de 1969 y Quadrophenia de 1973, dos mega obras de lo que luego se llamaría “opera rock”

El tema culmina con un perdón tras la ausencia. Esta mini opera es considerada por el guitarrista como el padre de Tommy.

Vayamos al 9 de diciembre de 1966 y divirtámonos un poco con las historias de este excelente álbum con el que ciertamente The Who consolidaba su camino, uno lleno de una energía vigorizante que aún persiste.

Leonardo Bigott


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