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The Who: 50 años del paradigmático Live At Leeds

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Live at Leeds

El 23 de mayo de 1970 se publicó el que se convertiría en uno de los discos en directo más aclamados de la historia del rock

The Who
Live at Leeds

Decca/MCA. 1970. Inglaterra

 
Live at Leeds es el primer disco de The Who grabado en vivo. Su relevancia, más allá de ser el primer álbum oficial en concierto de la banda, está en la fuerza interpretativa con todo el peso que resume el poder de un sonido insuperable. No en vano es considerado por muchos el mejor álbum en vivo en la historia del rock.

A finales de la década de los 60, el superdotado bajista John Entwistle (†), el alborotado baterista Keith Moon (†), el rompeguitarras Pete Townshend y el estridente vocalista Roger Daltrey, colectivamente conocidos como The Who, estaban por cerrar la gira promocional de su exitoso Tommy al mismo tiempo que buscaban espacio para grabar un nuevo disco.

Habiendo grabado varios conciertos, se hacia natural que el próximo paso bien ameritaba un disco en concierto. The Who y los productores Jon Astley y Kit Lambert acordaron registrar su presentación en la Universidad de Leeds, de la cual fueron escogidos para el LP original seis temas a lo largo de casi cuarenta minutos de “full power sound”.

El resultado es este esplendido álbum grabado el 14 de febrero de 1970, cuyas sucesivas reediciones en 1995 y 2001 contienen el performance completo.

Nuestro celebrado disco viene envuelto en lo que pareciera una bolsa de papel con el título del disco y el nombre de la banda estampado en ella. La idea era dar la apariencia de un disco pirata o “bootleg” como le dicen en el argot a los discos no oficiales.

El diseño de Graphreaks surgió de la idea de parodiar el “bootleg” de The Rolling Stones, Live´r Than You´ll Ever Be. La cubierta contó con la participación de Beadrall Sutcliffe en el diseño del sello.

El álbum inicia con un tema de Mose Allison, un poco de R&B extraído de ese período de la banda. Destacan los cortes y el extenso pasaje instrumental pero por sobre todo la energía y el peso de la sección rítmica y las frases de Pete quien inicia el tema.

“Digo que un joven no tiene nada que buscar en este mundo y los tiempos que corren…”, nos dice Daltrey con su portentosa voz.

Townshend nos engancha con el potente riff hardrockero y su impactante solo antes de llegar a un alto donde luego nos habla un poco de los éxitos logrados por la banda y presentar la sencilla y breve pieza “Substitute”, un sencillo de 1966 sobre el cual Pete enfatiza que es uno de los favoritos del grupo.

El disco continúa con la clásica “Summertime Blues” de Eddie Cochran y Jerry Capehart.

Resaltan los arreglos para incluir elementos diferentes a la versión estudio como las alteraciones en la clave y el uso de los llamados “power chords” o “acordes poderosos”, que no son otra cosa que acordes en la guitarra eléctrica donde la tónica y la quinta son empleadas y en algunos casos la octava de dichas notas.

Sin embargo, más allá de la jerga descrita, es el espíritu y la fuerza de Pete y sus muchachos que nos enganchan con este clásico y su famoso y reiterado verso “No hay cura para el blues del verano…”

Otra interesante pieza que mantiene al álbum en alto es “Shakin´All Over” (Todo tembloroso), con pocos cambios para la ocasión pero igualmente atractiva.

“Cuando te mueves hacia mí, es cuando empiezo a temblar por todas partes, siento un temblor en mi columna y me agito hasta en los huesos…”, nos canta Roger este tema compuesto por Johnny Kidd e interpretado por él y sus “Piratas”.

El lado A de la edición original puro haber incluido otra tema, ya que no llega a los 15 minutos, mientras el lado B casi llega a los 23.

Abriendo el lado B, The Who continúa con su clásico “My Generation”. Entwistle demuestra por que fue uno de los más grandes bajistas del rock. El cuarteto extiende la pieza casi 15 minutos e incluye fragmentos de Tommy (“See Me, Feel Me”) y “Naked Eye”, tema que sería incluido en el siguiente álbum Who’s Next.

Hacia el minuto diez, Pete descarga su furia con todo el peso del cuarteto que luego entra en un menos agitado trance para entonces descargar una vez más todo su poder. Keith Moon puede apreciarse en pleno. Los últimos tres minutos son apoteósicos. ¡Hard as hardest can be! diría un inglés.

La histórica velada culmina con la pegadiza “Magic Bus”, otro clásico del cuarteto. Acá Daltrey toca la armónica entre el estridente sonido del cuarteto y nos dice poco antes “no importa lo que pague”.

“Cada día que hago la cola (demasiado Bus Mágico), para tomar el bus que me lleva a ti (demasiado Bus Mágico), estoy tan nervioso que me siento y me río (demasiado Bus Mágico)…”

La pieza es aumentada el doble para dar más terreno a la improvisación.

Los avances tecnológicos han permitido que la industria reedite este icónico álbum en varias oportunidades pero no tengo dudas que la versión de 2016 es la más ambiciosa por los tres discos que incluyen todo el concierto y otros detalles digno de estar en la fonoteca de cualquier cultor de la música, en especial del rock.

No importa que edad tengas, escuchar Live at Leeds es materia obligada, sobre todo si eres fan del “Heavy Rock”.

Leonardo Bigott