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Zapato 3 en Madrid: más allá de la nostalgia

Zapato 3 en Madrid
Foto: Iván Padilla

La banda caraqueña demostró su capacidad para manejar la nostalgia sin caer en estereotipos, con un sonido sólido y de vocación atemporal

Zapato 3
Concierto en Sala Mon, Madrid

(Noviembre 30, 2024)

40 años después de la formación y 35 de la publicación del álbum debut, Amor, Furia y Languidez, Zapato 3 suena más sólida que nunca. Pudiera parecer una imposibilidad que sin haber sacado un disco con nuevo material desde 1999 (Ecos punzantes del ayer), la banda nacida en Caracas pueda mantener un nivel notable, tanto en lo musical como en el interés del público.

No ha sido fácil para Carlos Segura (voz), Álvaro Segura (guitarra), Fernando Batoni (bajo) y Jaime Verdaguer (teclados) mantener la llama encendida y una línea de continuidad desde su vuelta a los escenarios con el tour “La Última Cruzada” en 2012, viviendo en ciudades y países distintos, incluso en dos continentes. Más aún teniendo en cuenta la muerte de Diego Márquez, una pieza muy importante en el engranaje zapatero.

Pero lo han logrado. La acertada incorporación de Darío Adames (ex-Caramelos de Cianuro) ha terminado de revitalizar a Zapato 3, tanto que ya preparan una batería de nuevos temas.

La doble función en Madrid y la serie de conciertos ofrecidos en otras ciudades de España, Estados Unidos y Suramérica, demuestran que siguen teniendo un público fiel -más ahora con la diáspora venezolana repartida por muchos lugares- pero también incorporaciones de generaciones que nos los vieron tocar en los años 90.

Gracias a la cuidada producción de Alex Rivas la gira española ha sido un éxito. Todo estuvo en su sitio. Las fantásticas visuales, el sonido manejado por el colaborador de larga data, Claudio Atilano, con ayuda en tarima de Juno Maestracci y, obviamente, un performance impecable, redondearon un gran concierto.

El repertorio se paseó por los cinco discos, con especial énfasis en el segundo, Bésame y suicídate (1991), del cual tocaron ocho temas de un total de 18.

Con los teclados de Verdaguer se dio inicio el concierto. Era la introducción de “No puedo despegar”, tema midtempo del primer disco que regrabaron para el segundo. Ya desde el inicio el público se entregó y comenzó a cantar.

Sin mediar palabra siguieron con “Muriendo por ti”, con la clásica estrofa “estoy teniendo sueños muy locos / estoy muriendo poco a poco / por ti”, con una guitarra sensacional que daba pautas de lo que vendría.

Fue la primera de cinco canciones de Cápsula para volar (1995), un disco que reflejaba la evolución de la banda y el momento musical que se vivía en Occidente, con buen uso de teclados. Por algo fue el segundo disco mas presente.

Zapato 3 en Madrid
Foto: Iván Padilla
Zapato 3 en Madrid
Foto: Iván Padilla

Enseguida tocaron “Pienso perdonarte” y aquí si el público se desgañitó cantando la letra. Carlos en varios segmentos dejaba a la gente cantando sola mientras animaba con un “grita duro Madrid”.

Con el tiempo las canciones han ido adquiriendo un matiz de rock clásico gracias a la guitarra, con cada vez menos elementos de la era post punk que impregnó sus primeros años. Aquí Adames demostró el peso que tiene como baterista.

Buenas noches España, Madrid. Felices de estar aquí en estaba doble función. Vamos a tocar una del repertorio nuevo que tenemos ya un tiempo tocando”, anunciaba Carlos. Y comenzó la pesada “Xanax”, en la que Álvaro apoya vocalmente a su hermano.

Las secuencias dieron entrada a una de las más esperadas, “Cuchillo”, con Carlos demostrando estar muy en forma, tanto físicamente como con la voz.

Moviendo su inseparable pandereta, nos cantaba aquellas recordadas líneas: “Detrás de la puerta hay un cuchillo / esperando por mi / esperando por ti / Quiero creer que siempre estarás / Quiero pensar que me esperarás / Quiero saber si llegaré / Aunque tarde un poco más

Gran trabajo de Verdaguer en el sintetizador y Adames en la batería.

Que tremenda ciudad, loco. Yo soy del Madrid. Vamos de capa caída pero vamos a sacar el pecho”, confesaba Carlos como preámbulo de “La razón de estar aquí”, uno de los temas mas románticos de Z3: “En este momento estoy sentado junto a ti / Muriendo por una sonrisa / Tus ojos en mi corazón / La razón de estar aquí / Buscándote en la brisa / Estoy deseando / Unirme contigo / Estoy esperando / Unirme contigo / Tu me perteneces y Yo te pertenezco / Y si no estoy contigo / El mundo me enloquece

Álvaro realizó en este tema uno de sus solos mas notables y cristalinos.

Zapato 3 en Madrid
Foto: Iván Padilla

La fiesta siguió con “Tan cerca de ti”, sin duda uno de los temas centrales de Z3, que escuchado 33 años después es posible disfrutar como el primer día. Los arreglos de Verdaguer en el sonido del órgano suman un componente que no estaba en la original.

Y ya surfeando la euforia nos lanzaron su fabulosa versión de “Vampiro” de la Seguridad Nacional, tema que pertenece al inconsciente colectivo de dos generaciones de venezolanos. Toda la sala Mon cantó al unísono.

Amaranto”, canción lanzada en 2017 sonó potente, sirviendo de vínculo con la segunda parte del concierto.

De vuelta a 1991, Z3 nos soltó “Como un fantasma”, más rockera que nunca, con un bajo punzante, unos sintes etéreos y Carlos entregado.

Zapato 3 en Madrid
Foto: Iván Padilla

El intro hendrixiano de Álvaro dio paso al ritmo lánguido y pesado muy a lo Black Sabbath en sus comienzos que sirvió para la entrada apasionada de Carlos y letra libidinosa: “Vuelo sobre ti y me complace / me complace / llora, llora, llora / hasta la muerte / de aqui no sales / tiéndete en el suelo / y gime suave / como tu sabes / muéstrame un poco mas / y abre las piernas

Se trataba de “Azul Azul”, que también contó con un breve segmento acelerado en el que de nuevo Hendrix orbitó con “Purple Haze”.

Probablemente el tema mas sensacional de la noche fue “Amo las estrellas”, balada sentida por todos, en la que invitaron a una joven guitarrista de nombre Karen Pita que aun con cierta timidez pudo solear con solvencia, dando paso luego a un memorable solo de Álvaro.

Otra pieza muy recordada, “Hermana”, siguió en el orden, con bajo y batería haciendo un gran trabajo, y una guitarra muy zeppeliana.

La gente pedía “Obstinado”, pero arrancó una vitaminada “Uñas Asesinas”, probablemente la interpretación más acelerada y punketa que le haya escuchado a Zapato 3, incluso más que la original de Seguridad Nacional. Era el momento para el pogo, pero no pasó. Carlos demostró aquí que a los 55 años está en una nueva juventud.

Zapato 3 en Madrid
Foto: Iván Padilla
Zapato 3 en Madrid
Foto: Iván Padilla

Vamos a seguir tocando”, anunció, ante cierta duda con el tiempo por ser el primer show. Y en la misma tónica frenética, esta vez con una secuencia rítmica en plan sonido Manchester, tocaron “Ahora estoy sin ti”. Al terminar se retiraron, ante cierta sorpresa porque solo habia transcurrido una hora con nueve minutos.

Dos minutos después regresaron. “Amor de hierro” cambió el mood bajando la velocidad. La pieza de Separación (1994), permitió lucirse a Verdaguer con colchones de teclados envolventes, y a Álvaro con un prístino solo.

Y claro, no podía faltar “Pantaletas Negras”, cuya letra impregnada de deseo sexual Carlos Segura casi no tuvo que cantar gracias al entregadísimo público: “Ponte el vestido rojo / yo aqui te espero / porque esta noche / te vas de este infierno / pantaletas negras / baila baila baila yo te veo / desvístete suavemente / acariciando tu cuerpo / Suave, suave, suave / bien suave donde tu sabes / suave, suave, suave / bien suave donde tu sabes

Zapato 3 en Madrid
Foto: Iván Padilla
Foto: Iván Padilla
Zapato 3 en Madrid
Foto: Iván Padilla

Tras las presentaciones de cada miembro, se despidieron con la magnífica “Entrada de bala”, la única escogida de Ecos punzantes del ayer (1999), con el que despidieron el siglo 20 y una carrera cortada abruptamente.

No fue un concierto extenso, algo que suponíamos tratándose de la primera de dos funciones, pero una hora y media fue suficiente para comprobar el funambulismo de Zapato 3, manteniendo un notable equilibrio entre la nostalgia y las ganas de seguir forjando un futuro digno.

Juan Carlos Ballesta


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