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Big Big Train y cómo hacer rock progresivo en 2026 con personalidad

Big Big Train en Madrid 2026
Foto: Juan Carlos Ballesta

La agrupación inglesa de rock progresivo visitó por primera vez España, dejando una excelente impresión, con dos generosos sets, incluido el nuevo disco completo

Big Big Train
The Woodcut and Other Stories Tour
Concierto en La Sala del Movistar Arena, Madrid

(Octubre 6, 2026)

En el vasto universo de lo que pudieramos llamar “rock progresivo moderno” (que no es lo mismo que el derivativo neo-prog), no abundan las bandas que, aun teniendo referencias de los grupos paradigmáticos de los 70, desarrollan una carrera larga con una propuesta distintiva y reconocible.

El caso de Big Big Train es particularmente interesante. Por 35 años la banda ha sorteado múltiples cambios de formación y aún así, bajo el mando del bajista (antes guitarrista) y compositor Gregory Spawton, ha mantenido una solidez notable a través del tiempo, con una amplia discografía que alcanza los 16 álbumes, incluido el más reciente, Woodcut (2026), el epicentro de esta gira con la cual la banda de Dorset, Inglaterra, ha hecho su debut en España.

La formación actual que disfrutamos en La Sala del Movistar Arena incluye, además de Gregory Spawton (bajos, Moog Taurus, quien se mantiene en un segundo plano todo el show), a Nick D’Virgilio (batería, voz), Rikard Sjöblom (guitarras, voz), Oskar Holldorff (teclados, voz), Alberto Bravin (guitarras, teclados, voz líder), Paul Mitchell (trompeta, teclado, voz) y Clare Lindley (violín, voz), septeto que demostró una cohesión admirable, a pesar de que cuatro de ellos se han ido incorporando progresivamente en los últimos cuatro años.

Estos son los músicos que grabaron Woodcut y por ello la interpretación al completo del disco fue impecable. De hecho, cuando una banda logra sonar en directo aún mejor que en disco, todo es ganancia.

Big Big Train en Madrid 2026
Foto: Juan Carlos Ballesta




Al contrario de como proceden la mayoria de los grupos que estrenan disco en directo, Big Big Train lo hizo al revés. Toco un primer set con canciones del catálogo y el segundo lo dedicaron al nuevo disco, que visto lo visto, la mayoría de los asistentes ya lo tenían internalizado.

El primer set estuvo compuesto enteramente por material circunscrito a un período en concreto de cuatro años, entre 2012 y 2016, durante el cual publicaron los LPs English Electric Parte One (2012), English Electric Part Two (2013) y Folklore (2016), además del EP Wassail  (2015), una etapa -mi favorita- en la que estaban el guitarrista/bajista cofundador Andy Poole, el gran guitarrista/arreglista Dave Gregory (ex-XTC) y el fallecido cantante y multiinstrumentista David Longdon.

Con “The Book of Ingenius Devices” sonando al fondo, salieron los músicos a escena a una inusual hora tempranera (19:45h), para interpretar “Salisbury Giant” y “London Plane”, dos temazos de Folklore, el primero bastante corto y estructurado -ideal para abrir- y el otro alcanzando los 10 minutos, con un tramo inicial sosegado que luego deriva en un pasaje más complejo, con un violín que resultó mágico durante todo el concierto.

El melódico tema “Swan Hunter” de English Electric Part Two nos introdujo en nuestra pareja de discos consentida, con un magnífico juego vocal colectivo y trompeta y violín entrelanzandose.

“¿Como están? Es la primera vez en España” dijo eufórico Bravin, generando una reacción aún más eufórica del público. “Ahora tocaremos una vieja canción, tan vieja como Greg (risas)”

Big Big Train en Madrid 2026
Foto: Juan Carlos Ballesta

Se trataba del clásico “Kingmaker” -de English Electric Part One-, auntético tour de force, con todos los elementos que suele tener un tema progresivo aunque sin caer en excesos innecesarios, que es justo lo que caracteriza en positivo a Big Big Train. Los solos de violín, guitarra y sintetizador se turnaron de manera brillante.

Ciertas referencias a Yes (en especial el rol de la guitarra y el bajo Rickenbacker) afloraron. A decir verdad, por Big Big Train se pasean, en mayor o menor grado, influencias de Yes, Genesis y Steve Hackett solo, Gentle Giant, Kansas, Wally, Druid, Starcastle, Gryphon, Anyone’s Daughter, P.F.M, …

Una de las canciones más pop-folk de BBT es “Lost Rivers of London”, del EP Wassail, la cual sonó realmente atractiva, con una flauta dulce que nos recordó a Gryphon y unas armonías vocales que nos hicieron pensar en Dave Gregory. Es una de las piezas en las que mejor se puede detallar el trabajo de Spawton en el Moog Taurus (pedales de bajo).

Al escuchar estas canciones originalmente cantadas por Longdon las comparaciones inevitablemente surgieron. Bravin tiene una gran proyección vocal, aunque su timbre vocal es más convencional. Sin embargo, el aporte vocal de toda la banda ayuda mucho.

Bravin introdujo a D’Virgilio (no así a Mitchell), quien no hizo exactamente un solo sino un dueto con la trompeta que sonó fenomenal. “Drumpet” lo bautizaron.

El cierre del primer set fue con el exigente y extenso tema de 15 minutos, “East Coast Racer” (de English Electric Part Two), tiempo durante el cual todos tienen su momento, desde Bravin a Spawton, las métricas intrincadas de D’Virgilio, el violín supremo de Lindley, la triunfal trompeta de Mitchell, los versátiles teclados de Holldorff y la expresiva guitarra de Sjöblom

Un tema, sin duda, sensacional, que al final el público ayudó a culminar cantando.




Woodcut al completo

Big Big Train logró lo que no es tan común: sintonizar a todos y mantener la atención interpretando un disco de más de una hora que acaba de ser publicado.

La mayor parte de los presentes llegó con la tarea hecha, es decir, habiendo escuchando varias veces Woodcut. Eso contribuyó mucho a la complicidad entre banda y público, que se notó ya con “The Artist” y “The Lie of the Land”

El disco muestra a esta formación en un estado notable de cohesión e inspiración, funcionando como una auténtica banda engrasada, lo que se nota especialmente en la participación de todos en las composiciones -con Spawton como siempre como principal- y los aportes vocales que incluso llevan a D’Virgilio y Lindley al liderazgo vocal en algunos temas como “Warp and Wept”” y “The Sharpest Blide”, ésta con influencias celtas.

La violinista contribuye en este disco con los textos de seis temas, y se une también en la composición musical en varios.

Big Big Train en Madrid 2026
Foto: Juan Carlos Ballesta

“Albion Press” es un temazo que en algo recuerda los temas mas rockeros de Gentle Giant, en especial el tramo instrumental. Fue la guitarra la principal protagonista.

“Arcadia”, en cambio, nos presentó el lado más pastoral, con una guitarra acústica que nos retrotrajo a Anthony Phillips y Steve Hackett, un bajo fabuloso y solo de violín que puso el gran colofón.

En “Warp and Wept” se produjeron unas sensacionales polifonías vocales muy a lo Gentle Giant, sobre un intrincado entramado instrumental a medio camino entre Yes, Mahavishnu Orquestra y Premiata Forneria Marconi. Un punto álgido, sin duda.

Enseguida tocaron “Chimaera”, pegadizo tema que recordaba al Genesis de la transición 70-80, es decir, entre And Then There Were Three y Duke, con armonías vocales de primera. Fue uno de los más aplaudidos.

“Dead Point”, compuesto por todos menos Mitchell, es otro tema que nos recordó a Genesis, con un excelente solo de sintetizador. Más genesiano aún fue “Light Without Heat”, en especial por la guitarra de 12 cuerdas y un aroma a las baladas de Wind and Wuthering.

La banda siguió sorprendiendo y así el tema midtempo “Dreams in Black and White” nos dejó otro momento cumbre con -de nuevo- Lindley con un rol vocal exquisito y el resto haciendo polifonías. A destacar la intervención de Sjöblom en guitarra.




La banda aceleró notablemente el tempo en “Cut and Run”, pieza dramática en la que destacaron sobre todo los teclados de Holldorff, con gran trabajo rítmico de Spawton y D’Virgilio. Otro de los momentazos de la noche.

Big Big Train en Madrid 2026
Foto: Juan Carlos Ballesta

El tramo final del concierto lo protagonizó una tríada que comenzó con la corta pieza acústica “Hawthorn White”, que desembocó en “Counting Stars”, una romántica pieza compuesta por Bravin y Spawton (quien por única vez cantó solo un pequeño segmento), con un memorable solo de guitarra final. Y sin pausa siguieron con “Last Stand”, épico cierre que dejó a todos contentos y agradecidos.

Aunque La Sala no estaba a reventar, esta primera siembra de Big Big Train en Madrid, seguro traerá nuevas visitas.

Juan Carlos Ballesta


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