Inicio Archivo discografico Playing the Angel: el renovado synth pop de Depeche Mode en el...

Playing the Angel: el renovado synth pop de Depeche Mode en el nuevo siglo

Depeche Mode Playing the Angel

El 13 de octubre de 2005 fue publicado el undécimo álbum del esencial grupo inglés de synth pop, uno de sus más logrados

Depeche Mode
Playing the Angel

Mute. 2005. Inglaterra

Durante 40 años Depeche Mode se ha mantenido en la cumbre, gracias a una propuesta con base electrónica y espíritu netamente pop. Cuando el synth pop despuntaba en Inglaterra en 1980, el para entonces cuarteto ya dejaba colar su particular sonido a base de sintetizadores, cajas rítmicas y armonías vocales, a medio camino entre la música industrial y los ritmos bailables.

Depeche Mode fue formada en junio de 1980 por Martin Gore, Andrew Fletcher y Vince Clarke, tomando el nombre de una revista de modas francesa (Moda Rápida). A fines de ese año, luego de incluir a Dave Gaham, el cuarteto rápidamente es firmado por el visionario Daniel Miller, propietario de la disquera independiente Mute (Einstürzende Neubauten, Nick Cave, Diamanda Galas, etc.), con la cual se han mantenido fieles hasta hoy.

No sospechaban en aquel momento que DM se convertiría en el principal producto de exportación de Basildon (Essex, Inglaterra) y en una de las agrupaciones más influyentes del Reino Unido.

Bajo la dirección de Clarke se editan sus primeros singles y el álbum debut, pero al poco tiempo éste, cansado de las giras, se deslinda de forma sorpresiva para darle vida al dúo Yazoo (con Alison Moyet) y más tarde a Erasure (con Andy Bell).




Desde el disco debut Speak and Spell (1981), es mucho lo que ha ocurrido en el universo musical del planeta. A todos esos vaivenes y a los suyos propios ha podido sobrevivir, tiempo durante el cual ha publicado discos de alta factura.

El caso de Depeche Mode es singular dentro de la industria discográfica. Siendo una de las bandas más populares del planeta se las han arreglado para conservar intacto su perfil de banda de culto, con una honestidad y una coherencia muy difícil de sostener en el tiempo.

En medio de altos y bajos en el terreno personal y musical, los tres sobrevivientes, Dave Gaham (voz principal), Martin Gore (teclados, guitarras, voz, composiciones) y Andrew Fletcher (teclados, guitarras, programaciones) han construido una fluida simbiosis en la que cada uno ha asumido un determinado rol dentro del engranaje de la banda.

Mientras Gaham es la cara más visible del grupo, Gore lleva el peso de las composiciones y Fletcher supervisa las finanzas.

Playing the Angel: el regreso a las fuentes

Exciter (2001) resucitó a Gaham, Gore y Fletcher, haciendo suponer que las ideas no se habían agotado todavía y que la nueva década y el nuevo siglo traería mayores sorpresas. Así ha sido.

Playing The Angel (2005) era lo mejor que había concebido DM desde Violator, ya convertido, 15 años después, en uno de sus clásicos modernos.

Este es el tipo de disco que engancha desde la primera audición, con una estética emparentada con la época más creativa del grupo. Suena fresco y al mismo tiempo intenso. A partir de Violator, cada nuevo disco ha representado una nueva esperanza, pero ninguno de ellos, a pesar de que cada uno contiene grandes momentos, alcanzó el mismo grado de solidez, cuando creatividad y éxito se conjugaron.

Playing the Angel es uno de esos trabajos que destilan inspiración de principio a fin, con un puñado de canciones entre las que no hay ningún relleno. No en vano, Dave Gahan afirmó en su momento que desde hacía 15 años no disfrutaba tanto estar en la banda.

El tour demostró que los nuevos temas encajaban perfectamente en medio de los clásicos, cosa difícil cuando se enfrenta a una audiencia poco familiarizada con las nuevas canciones y siempre deseosa de escuchar el material más conocido.

Doce piezas conforman el álbum, entre las que se encuentran tres de Gaham, algo poco común en una discografía dominada por las composiciones de Martin Gore.




La primera, “A Pain I’m Used To”, es uno de los momentos más intensos del disco, con lo que establecen un sólido referente.

El siguiente track, “Join The Revelator”, envuelve con unos coros cercanos al soul y da paso a “Suffer Well”, uno de los aportes de Gahan (coescrita con los miembros asociados Christian Eigner y Andrew Phillpott), que bien pudiera pertenecer a Some Great Reward o Black Celebration

Esta sociedad nos regaló además “I Want It All” y “Nothing’s Impossible”, que nos recordaba que el disco solista de Gaham, Paper Monsters (2003), sin ser una maravilla, no fue casualidad.

En “The Sinner in Me” sobreviene el espíritu techno-dark que tan bien han manejado a lo largo de su carrera, sirviendo de preámbulo a la estupenda “Precious”, que a su vez es seguida por la sofisticada “Macro

Las acostumbradas incursiones vocales de Gore tienen su gran representación en “Damaged People”, otro de esos memorables temas de retorcido romanticismo a los que nos ha acostumbrado DM.

Los temas que cierran en gran forma el disco son la misteriosa “Lilian” (escogida como lado B del single encabezado por “Join the Revelator”) y la sosegada “The Darkest Star”, el tema más largo con casi siete minutos, y de cuya letra extrajeron el título del disco.

La producción, ingeniería y mezcla de Ben Hillier y el distintivo diseño de arte del gran Anton Corbjin, contribuyeron a lograr un resultado de alta factura y que hace de Playing the Angel un disco esencial en la discografía de Depeche Mode.

Juan Carlos Ballesta



¿Interesado en comprar éste u otro disco de Depeche Mode, o merchandising? Como un Afiliado de Amazon, recibimos una comisión por compras realizadas. Gracias

España

Productos de Depeche Mode en España

Estados Unidos

Productos de Depeche Mode en Estados Unidos