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Hawkwind : 50 años del debut de un pionero del space rock

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Hawkwind

El 14 de agosto de 1970 fue publicado el homónimo álbum debut de la longeva banda inglesa pionera del space rock

Hawkwind
Debut

Liberty. 1970. Inglaterra

50 años han pasado desde que esta banda inglesa debutó con su epónimo disco cuando despertaba la gloriosa década de los 70. Precursora de un sonido espacial lleno de una lírica fantástica acompañada de evocadores pasajes instrumentales, Hawkwind también es considerada como una agrupación influyente en el “garage rock”, subgénero que poco después daría paso a lo que el mundo conocería como “punk rock.”

Durante medio siglo, Hawkwind ha sido escuela u hogar temporal de un importante número de músicos entre los que cuenta el célebre baterista Ginger Baker (†) y el bajista Ian Kilmister aka Lemmy (†) (Motorhead).

Hawkwind aún sobrevive con Dave Brock a bordo como único miembro de la banda original y que en este pandémico año tiene en el álbum Carnivorous su más reciente placa discográfica. El legado de Hawkwind está plasmado en más de veinte discos, algunos de los cuales han gozado de cierta popularidad entre 1971 y 1993, además de exitosos sencillos como “Silver Machine”, “Urban Guerilla” y “Shot Down in the Night”.

Hawkwind entró a los Trident Studios en abril de 1970 para grabar este primer álbum co-producido por Dick Taylor (guitarrista y cofundador de The Pretty Things) para el sello Liberty, con la llamativa ilustración de portada de Arthur Rhodes.

El grupo lo conformaban entonces Dave Brock en la voz líder, guitarras, armónica y percusión; Nik Turner en el saxo alto, voz y percusión; Huw Lloyd Langton en la guitarra líder; John Harrison en el bajo, el baterista Terry Ollis y Dik Mik en los instrumentos electrónicos.

Los cuatro temas que conforman el lado A, incluyen el sencillo “Hurry On Sundown” y la extensa “Be Yourself”. El álbum inicia con el sencillo, una arpegiada guitarra de 12 cuerdas y la armónica.

En esta acompasada aventura, la banda nos dice: “Bien, apresúrate ocaso, mira lo que trae el mañana, apresúrate ocaso mira lo que trae el mañana, bien pudiera ser guerra…”

Son los primeros versos de esta dinámica canción con un claro acento blues en el estupendo solo de armónica de Brock, una revelación para mis oídos tantos años después.

El álbum sigue con “The Reason Is?”, una enigmática pieza que comienza con los platillos y la que se van incorporando otros instrumentos. Esta segunda composición es muy diferente a la antecesora y ciertamente más aventurada.

Las fantasmagóricas frases semejan cantos de sirena, los que pronto se diluyen en “Be Yourself” y en la cual los Hawkwind nos dicen: “Se tu mismo, mírate, puedo ver a otros como yo, intentando encontrar paz” y en la cual destacan el saxo, la guitarra y efectos sonoros a lo largo de poco más de ocho minutos.

Los rasgos de psicodelia son evidentes.

Cierra el lado A con la breve “Paranoia (Part 1)”, una aventurada instancia que nos deja en el limbo pero que conecta muy bien con la segunda parte de nuestro etéreo y osado viaje musical por el disco debutante de esta banda que junto a Pink Floyd y Gong marcaron un período esencial en el desarrollo del llamado spacer rock.

En “Paranoia (Part 2)”, el saxo protagoniza parte de este tema que bien encajaría como elemento de alguna banda sonora que en esta parte recuerda “Osanna Superstar…” del soundtrack de Jesus Christ Superstar.

Al instrumental le sucede “Seeing It as You Really Are” (Viéndolo como realmente eres)”, un tema que representa el momento más grandilocuente del disco. No puedo evitar pensar en esa obra cumbre de Pink Floyd llamada Ummagumma de 1969. Hawkwind debe haberse inspirado en ella de algún modo.

En este pasaje de franca experimentación sonora, uno se encuentra envuelto en una “experiencia psicotomimética” como alguien diría en el lado occidental del Atlántico y al norte del sur.

No cortaré la magia con más detalles pero este psicodélico momento es para mí el punto más alto del disco.

El álbum culmina con “Mirror of Illusion” (Espejo de ilusión), otra odisea de siete minutos donde los Hawkwind inician con unas maracas y la guitarra eléctrica a la que luego se le incorporan la sección rítmica y Brock diciéndonos: “En la fría máscara gris de la mañana grito pero nadie escucha el sonido de mi alarido y tú no me escuchas a través de las lágrimas que derramas, y el soñado mundo que has encontrado, te arrastrará algún día, el espejo de la ilusión refleja la sonrisa”.

Brock nos ofrece acá un solo de guitarra con un mágico sonido de fondo.

En 1996 Hawkwind publicó una versión CD con cuatro temas adicionales entre los que esta la recordada “Cymbaline” de Pink Floyd del álbum More de 1969, dejando clara esa inspiración pinkfloydiana, y una versión del blues de Willie Dixon “Bring It On Home”. En los temas extras, Mick Slattery participa como guitarra líder.

50 años después, este disco que iniciaba el viaje sigue conservando un aura de primeriza inspiración.

Leonardo Bigott