Inicio Ahi estuvimos La Vida Bohème en Madrid: la incontenible catarsis generacional

La Vida Bohème en Madrid: la incontenible catarsis generacional

La Vida Boheme en Madrid 2024
Foto: Daniel Florido

La banda caraqueña demostró en Madrid que ha logrado sobrevivir sin perder el foco, con una propuesta sólida, coherente y distintiva, que mantiene fieles a sus fans originales y sigue sumando

La Vida Bohème
Concierto en La Sala del Wizink Center, Madrid
Tour Sangre Por Sangre

(Octubre 12, 2024)

Los adolescentes venezolanos -en especial los caraqueños- y aquellos que apenas superaban los 20 años que vivieron el surgimiento y explosión de La Vida Bohème durante la transición entre la primera y segunda década de este siglo, llevarán consigo sus canciones y las vivencias de aquellos shows por siempre.

Y no solo ellos, quienes como yo vivimos muy de cerca el fenómeno desde la perspectiva periodística y netamente musical, sabemos que ese período y esas experiencias dificilmente pueden repetirse.

Ahora, sin embargo, en otras circunstancias lejos del epicentro de aquel fenómeno, es posible disfrutar de La Vida Bohème en otros escenarios, evocando lo pasado pero apuntando hacia el futuro. Porque LVB no es solo pasado, es futuro porque, a pesar de algunos cambios en la formación, con un geniecillo llamado Henry D’Arthenay al mando, no ha dejado de crear y sorprender.

La noche del 12 de octubre congregó a una nutrida representación de esa generación -quizá dos- que sigue fiel a La Vida Bohème sin importar el lugar ni la circunstancia. La mayoría de los presentes -hay que decirlo- fueron (fuimos) empujados a abandonar un país que ya para entonces estaba alarmantemente agrietado y que iba en caída libre, y todos allí en La Sala del Wizink Center estuvieron, por dos horas, identificados por emociones compartidas, mezclando felicidad y añoranza.

Porque, es cierto y 100% comprobable, la música que uno escucha en un período de la vida en la que aun las responsabilidades son pocas y la diversión y sueños nos gobiernan, queda indeleblemente adjunta a nosotros.

A pesar de que las vicisitudes que envuelven a los venezolanos no cesan, La Vida Bohème ha sabido -como pocas bandas- sobrevivir a la diáspora, mantener a su nicho de seguidores en su regazo y generar nuevos, haciendo un trabajo muy meticuloso y bien estructurado, en donde la temática ligada a la crisis venezolana sigue estando presente, y ello implica reflexiones, nostalgia, dosis de rabia y claro está, esperanza.

La banda no da pasos en falso, cada uno de ellos obedece a una estrategia que se refleja en una cuidada manera de presentarlos, con vídeos de alta factura, campañas de intriga y otros recursos, con un modus operandi que han utilizado muy bien desde el día cero, cuando el Internet 2.0 con las redes sociales (en especial Twitter y Facebook) daba sus primeros pasos.

La nueva gira, bautizada Sangre por Sangre -podría intuirse por donde van los tiros con el nombre- comenzó con ocho fechas en México para entonces aterrizar en Europa, con Madrid como punto inicial y seguir a Barcelona, Berlín, Oporto y Londres, regresar a CDMX una fecha, y emprender viaje a Suramérica (Lima, Santiago, Buenos Aires y Bogotá) cerrando el agotador mes de octubre. Por ahora, no se ha anunciado parada alguna en Venezuela.

De aquellos que comenzaron la banda se mantienen como núcleo duro Henry D’Arthenay (voz, guitarra) y Sebastián “Chevy” Ayala (batería, coros), con el bajista Daniel “Mono” Briceño completando el trío desde hace ya bastantes años cuando sustituyó primero temporalmente y luego ya definitivo a Rafael Pérez Medina, “Boli”.

Desde 2021 los acompaña el guitarrista Iván “Gon” Infante, aunque la guitarra original, Daniel De Sousa, hace sus cameos cuando se puede (como en Berlín). En Madrid fueron acompañados por el fenomenal Juan Rodríguez Berbín en la percusión.

Dos horas de celebración y sudor

El videoclip proyectado al fondo del escenario de “Calle en el Cielo” fue la perfecta puerta de entrada a la tormenta emocional y físico que nos esperaba. El lanzamiento de la nueva pieza audiovisual estaba siendo promocionada por sus redes, creando -como suele ser habitual en LVB– una gran expectativa, la cual fue saciada.

Los asistentes a los conciertos en Europa hemos tenido el privilegio de disfrutar por antelación de este “Capítulo 1” de una nueva saga. Musicalmente, “Calle en el Cielo” nos gustó, su tempo de velocidad media sirve de base a las capas de guitarras y las melodía del teclado, así como a la voz de Henry, quien canta con un cierto aire dramático.

Inmediatamente lanzaron el audio de “Canto al Ávila”, la emblemática canción de Ilan Chester publicada en 1983 en el exitoso disco Canciones de todos los días, y que pertenece al inconsciente colectivo de todos los venezolanos, y muy especialmente de los caraqueños, orgullosos de su “Cerro el Ávila”.

Tanto los miembros de la banda como buena parte del público no había nacido cuando este tema arrasaba en popularidad. Desde la primera frase “Voy de Petare rumbo a La Pastora” fue cantada por todos. Sin duda, tuvo un indudable efecto integrador estando en Madrid, además de incentivar la añoranza.

En medio de esos sentimientos, aparecieron primero Sebastián, Daniel, Iván y Juan con vestimenta roja, para arrancar con un largo intro instrumental “El Sentimiento ha muerto”, y al poco tiempo hizo su entrada Henry, con su uniforme rojo con medallero.

La pieza fue cogiendo forma hasta convertirse en la que ya conocemos, siviendo como primer corrientazo de 23, con el público gritando eufórico al unísono.

Somos más…queremos sangre, queremos sangre… sangre de estado”, arengó Henry en el tramo final.

La Vida Boheme en Madrid 2024
Foto: Daniel Florido
La Vida Boheme en Madrid 2024
Foto: Daniel Florido

De ahí en adelante, prácticamente todas las canciones, tuvieron sus pogos en la parte delantera central, que funcionaron como tornados en los que entraban y salían las personas, envueltas en sudor y felicidad.

Siguieron con “Calle Barcelona”, otro tema del disco debut Nuestra (2010), que prácticamente hizo que la voz de Henry ni se necesitara ante el canto casi tribal del público: “Rimbombantes chapoteos en la Calle Barcelona / Anunciando que caerán oleadas de olas del cielo / En el fin del mundo, solo, solito, solo / Bailaré y cantaré con ángeles caídos / Para lavar la historia, como Sodoma y Gomorra / Para crear historias, de ángeles caídos / Para lavar la historia, como Sodoma y Gomorra / Para crear historias, de ángeles caídos, de líderes perdidos

Impresionante. Y era apenas el comienzo.

Las influencias notables de LCD Soundsystem afloraron por primera vez en “Manos Arriba”, uno de los temas que formaron parte de los singles y EPs editados entre 2020 y 2022 que a su vez formaron Caribe Caribe (2023). Y enseguida lanzaron “Miami S&M, la pieza que contó con el controvertido videoclip con la estrella porno venezolana La Sirena.

Si hay un tema emocionalmente telúrico es “Lejos” (del disco que cerraba la trilogía inicial, La Lucha de 2017), escrito en ese dificil período de transición en el que los miembros de LVB emigraron. Hay en este tema una magistral combinación de melancolía y evasiva euforia fruto de momentos como ese.

Fue cantado con emoción por todos los presentes: “¿Qué estoy haciendo aquí? / Pagando para vivir / Escogiendo sin opción / Lejos de donde nací / Escaparme de mí / Alejarme de ti / Una lejana canción / Sigue llamándome / Lejos…

Para mi, uno de los momentos cumbres de la noche, entre los varios que hubo. “Gracias a todos por cantar. Estaremos jodidos, pero no estamos solos”, dijo Henry.

Y enseguida abordaron “Control”, una pieza del EP de 2020, FREESSR, con un swing rítmico muy a lo “Maneater” de Hall & Oates.

Otro de los grandes momentos fue “Hornos de Cal”, canción cuyo estreno en el Centro Cultural BOD-Corp Banca aún recordamos. Posee una letra algo críptica que a su modo aborda la situación asfixiante que se vivía en Venezuela: “Las moscas forman nubes en torno al altar / Van de la mano la sombra y el poco pan / Pensar es morir sin cena / Nos sembraron el cal bien profundo en las venas / Nuestros pulmones respiran la sal / Y se ensanchan hasta explotar / Nacen nuevos hombres, se hereda la sed / Vivirán enjuagando sus ojos en café / Uoh, uoh / Uoh, uoh, uoh

Y en medio de la incotenible euforia, dispararon el siguiente tema infalible: “Flamingo”. Eran los primeros tiempos de LVB, cuando las influencias principales apuntaban al dance punk de Franz Ferdinand, Arctic Monkeys y demás grupos surgidos a mediados de la primera década del siglo 21.

La primera parte de la canción fue un increíble “sing-a-long”, solo con una tímida guitarra, hasta que con toda la banda en pleno, la gente no solo siguió cantando sino que hizo otro de los vitaminados pogos de la noche.

Si algo echamos en falta, sin embargo, es que teniendo tantas piezas audiovisuales magníficas (entre ellas el premiado vídeo de “Flamingo”) ninguna fue proyectada.

Inmediatamente Henry cantó la primera estrofa de “Você”: “Avivaron el fuego / Y ya no puedo respirar / Tantos años ciego / Y ahora que estoy aquí me pregunto /¿Te molesta si canto?”, quizá una de las canciones con más texto de toda la discografía de LVB. Gran performance.

La Vida Boheme en Madrid 2024
Foto: Daniel Florido
La Vida Boheme en Madrid 2024
Foto: Daniel Florido

Otro recuerdazo de la época en la que usaban el recurso visual de las pinturas -muy a lo Stones Roses y Jason Pollock– fue “El Buen Salvaje”, con ese riff tan The White Stripes y The Black Keys, al que siguió “Piel del mal”, de espíritu disco punk.

Uno de los temas más reflexivos y a la vez quiméricos es “Cementerio del Este / Cementerio del Sur”, que contó con un excelente aporte vocal de toda la banda. De nuevo ese adictivo ritmo ala LCD Soundsystem o Chk Chk Chk con pinceladas de Chemical Brothers hizo estragos. Y la tónica siguió con “Último Round”, con una estupenda línea de bajo y ramalazos guitarreros aquí y allá.

Quisiera dedicarle esta canción a ustedes. A todos los que están bregando por su renta. A todos los que están bregando en un lugar distinto al suyo. Nadie les quita lo bailado”.

Y tras un “que se jodan”, comenzaron los arpegios que anunciaban “Aún”, pieza nostálgica donde las haya, pero tambien visionaria: “Ya cansadas mis piernas de tanto caminar / He dejado la sierra para no volver más / Las rodillas me tiemblan pero no puedo parar / Quiero que mis hijos tengan lo que a mí me quisieron quitar / Aún hay aún, ¡ay, aún!, ¡ay, aún! / Aún hay aún, ¡ay, aún!, ¡ay, aún! / Aún hay aún, aún, ¡ay, aún! / Aún hay aún, ¡ay, aún!, ¡ay, aún! / Los cobardes se encierran a esperar el final / Lamen sus heridas mientras otros andan sin sanar / Las rodillas me tiemblan pero no puedo parar / Quiero que mis hijos tengan un nombre que dé orgullo mostrar

Y de esta manera tan sentida se retiraron del escenario.

La Vida Boheme en Madrid 2024
Foto: Daniel Florido
La Vida Boheme en Madrid 2024
Foto: Daniel Florido
Foto: Daniel Florido
La Vida Boheme en Madrid 2024
Foto: Daniel Florido

Pero, claro, faltaba el tsunami final que comenzó la desatada revisión de “Radio Capital”, sin duda uno de los temas más distintivos de la banda y que tiene un significado simbólico muy importante por haber sido la punta de lanza de Nuestra.

El comienzo a lo Gang of Four presagiaba un auténtico tornado colectivo que con el coro  “Gabba gabba gabba hey” alcanzó el paroxismo. Gran bajo, excelente percusión y una soberbia guitarra a lo Andy Gill (Gang of Four).

Hacia la parte final Ayala disparó un loop emulando al tema de “El Exorcista” (comienzo de Tubular Bells de Mike Oldfield).

La pieza genuinamente mas punk y frenética fue “Acción (O: Decreto de Guerra a Muerte a los Traidores del Rock Latinoamericano)” que llevó a D’Arthenay a bajar al público nuevamente y luego a subirse en los altavoces, al tiempo que Iván Infante desplegaba toda su fuerza guitarrera.

El terreno había quedado abonado para la tríada final, la cual comenzó con la muy esperada “Nicaragua”, una alegoría sobre la realidad nicaragüense de los 80 extrapolable a la situación venezolana y que escrita por quien apenas salía de la adolescencia sigue siendo sorprendente. La tocaron bastante acelerada y eso provocó un pogo tremendo.

La Vida Boheme en Madrid 2024
Foto: Daniel Florido

Y sin anestesia sonó “El Zar”, otra de aquellas canciones incrustadas en la memoria generacional cantada a todo pulmón.

Los diez minutos finales correspondieron a una versión extendida de la pegadiza “La Vida Mejor”, esa pieza a medio camino entre Vampire Weekend y Rita Indiana. Echamos en falta las entrañables imágenes del actor Miguel Ángel Landa en el videoclip.

Dos horas inolvidables, quizá las mas intensas y emocionalmente telúricas que me haya tocado ver en Madrid de grupo venezolano alguno.

Juan Carlos Ballesta

Fotos: Daniel Florido

La Vida Boheme en Madrid 2024
Foto: Daniel Florido
La Vida Boheme en Madrid 2024
Foto: Daniel Florido