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Barn: el establo y las raíces de Neil Young

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Neil Yound and Crazy Horse Barn

Publicado el 10 de diciembre de 2021, el legendario cantautor canadiense llega a su disco 41 en estudio con una genuina obra con su eterna banda Crazy Horse

Neil Young & Crazy Horse
Barn

Reprise. 2021. Canadá

 
“Neil Young logró lo que siempre quiso hacer, tocar country en una banda de rock”: Stephen Stills

Neil Young es el niño rebelde, el abuelo del grunge, el activista por los derechos civiles, el músico abnegado por la conservación del medio ambiente y otras causas nobles, al que recordamos principalmente como ex miembro de Buffalo Springfield y Crosby, Stills, Nash & Young, dos de las bandas más significativas de la década de los 60 y 70.

Young posee una dilatada y brillante trayectoria como solista que nos ha dejado un inmenso legado con obras maestras como Neil Young (1968) Everybody Knows This Is Nowhere de 1969, After The Gold Rush de 1970, Harvest de 1972, Comes A Time de 1978 y Rust Never Sleeps de 1979, por citar algunas de su primera etapa.

Neil entra en esa rara categoría de músicos que se han reinventado una y otra vez con algo siempre novedoso que contar. Alianzas con grupos como Pearl Jam en Mirror Ball de 1995, Are You Passionate? con Booker T. & The M.G.’s de 2002, The Monsanto Years con Promise of the Real en 2015 y 14 discos, incluyendo este nuevo álbum, con Crazy Horse, una de las más excelsas bandas del folk y country rock, son parte de la herencia musical de este bienhumorado norteño.




Barn marca un retorno a las raíces del cantautor quien, en esta oportunidad, nos ofrece diez estupendos temas grabados en Studio In The Clouds, un establo en las silvestres montañas rocosas de Colorado, bajo la producción de The Volume Dealers, circunstancial pseudónimo de Neil Young y Niko Bolas, quienes han reunido a los fieles Nils Lofgren en la guitarra, Billy Talbot al bajo y Ralph Molina en la batería, colectivamente conocidos como Crazy Horse, con Neil guiando el camino, para interpretar las diez composiciones de Barn.

Lanzado como sencillo el 15 de octubre, “Song of the Seasons” es la encargada de recibirnos para abrir el repertorio de Barn. 

“Mirando a través de una ondeada ventana / en este viejo lugar cercano al lago / en las coloridas hojas caídas / veo que la naturaleza nunca se equivoca”, nos dicen los versos de la primera estrofa de esta estacionaria canción donde teclas y armónica destacan con sobrada calidez.

De inmediato dan un brusco giro con la corrosiva “Heading West”, una biográfica pieza donde Young nos canta: “Cuando era un pequeñín / halaba mi vagón por todo el pueblo / iba a pescar por el molinero / llegaba a casa antes que las luces de los postes se encendieran…”

Young exhibe su distintiva guitarra distorsionada que acá marca un notorio contraste con la anterior para luego dejarnos con una poco alentadora “Change Ain’t Never Gonna”, una cáustica crítica social.

En “Canerican”, Neil y Crazy Horse hacen alarde de su gentilicio rozando lo político cuando nos dicen: “Soy americano, americano es lo que soy / voté y ahora tengo al hombre / a lo lejos puedo ver venir los cambios para este país”

Esta sencilla y mordaz composición deja ver la postura del compositor por la pluralidad




De seguidas el grupo se erige con “Shape of You” para recordarnos un poco sobre la honestidad en este tema donde piano y armónica sobresalen.

“No hay motivos para pretender ser diferente…”, nos canta Neil para luego dejarnos con “They Might Be Lost” un lento tema de densa lírica en el que nuevamente el piano es esencial junto a  la guitarra acústica y la armónica.

“Estoy esperando que los muchachos traigan el camión / ya deberían haber estado aquí / son más de la 4:20 / y sigo esperando por los muchachos para que vengan por los bienes…”

El agónico tema es otra muestra del interés por lo humano que el artista ha exhibido desde la primera vez que se hizo escuchar.

En la tercera tríada Neil reitera su interés por lo social con ese sonido “grunge” y dos estupendos solos de guitarra en “Human Race”, donde el canadiense, en parte de sus versos, nos dice con preocupación: “¿Quién salvará a la raza humana? ¿Dónde correrán y se esconderán los niños?… niños de los fuegos e inundaciones…”

Una dulce “Tumblin’ Thru The Years” con sus primeros acordes al piano nos dice: “Y bien, bajaba el camino un paso a la vez / y pensaba sobre el amor que compartimos tú y yo…”,

Posteriormente el cuarteto nos ofrece el segundo sencillo “Welcome Back”, pieza que representa la canción más extensa del disco con 8:22.

La composición es una clara muestra de la sensibilidad de Neil Young quien despliega su guitarra con gran finura: “Ahora, te cantaré una vieja canción / una que ya has escuchado / pudiera ser una ventana para tu alma / que yo lentamente pueda abrir / cabalgando la tormenta que pueda recordarme quienes somos / y por qué caminamos lentamente”

Es mi favorita del disco.




“Don’t Forget Love” pone el punto final a este magnífico disco, resaltando que no debemos olvidar al más excelso de los sentimientos humanos, aún en los momentos más difíciles. Los coros resultan ser esenciales en la canción.

Barn es un estupendo disco en el cual el longevo Neil Percival, con una voz que ya da signos del desgaste natural que ocasiona el tiempo, sigue enfatizando temas de interés universal, manteniendo un agridulce humor.

Leonardo Bigott


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