El 1 de julio de 1969, la banda inglesa liderada por Gary Brooker† publicaba su tercer álbum en estudio, girando en torno a una temática marina
Procol Harum
A Salty Dog
Regal Zonophone Records. 1969. Inglaterra
Cuando un grupo tiene un telúrico comienzo como lo tuvo esta emblemática agrupación inglesa con el tema “A Whiter Shade of Pale”, incluida en su paradigmático álbum debut, hay un tácito reto que ha de significar la superación de ese momento que pareciera vencer al tiempo.
Comparto mis impresiones sobre la tercera placa discográfica de esta recordada banda que para entonces estaba formada por Gary Brooker (voz líder, campanas, armónica, flauta dulce, arreglos orquestales); Robin Trower (voz, guitarra líder, pandereta); Matthew Fisher (voz líder en tres temas, órgano, guitarra rítmica, marimba y producción); Dave Knights (bajo); B.J. Wilson† (conga, tablá y batería); Keith Reid† (letras) y la participación de John “Kellogs” Kalinowski en el silbato bonsun o náutico.
Esta obra cuya traducción bien pudiera entenderse como ‘marinero intolerable o marinero que pasa más tiempo en alta mar que en tierra’, tuvo como audio ingeniero al reconocido Ken Scott (Elton John, Pink Floyd, Mahavishnu Orchestra) además de Ian Stuart y Henry Lewy.
El repertorio de 10 temas, en su mayoría compuestos por Gary Brooker, inicia con el tema título, una pieza cargada de gran emotividad donde la orquesta, empleada por primera vez por el grupo, le da cierta grandiosidad, mientras el sonido distante de las gaviotas nos lleva de inmediato a un ambiente marino.
En parte de sus versos Brooker nos canta sobre este marino resabiado (no necesariamente un perro per se): “’Todos a cubierta, hemos salido a flote’, escuché gritar al capitán / ‘¡Explora el barco, reemplaza al cocinero, que nadie salga con vida!’ / Al otro lado del estrecho, alrededor del Cuerno, ¿hasta dónde pueden volar los marineros? / Un camino torcido, nuestro curso torturado, y nadie queda con vida…”
Un delicado detalle se evidencia entre el piano y el uso del pizzicato por las cuerdas de la orquesta. La caja de la batería contribuye de modo especial en este tema abridor, matizando con breves repiques.

El set sigue con “The Milk of Human Kindness”, una pieza con estrofas cargadas de metáforas en lenguaje prog.
Nos dice la banda: “Cuando supiste que había dado toda la bondad que tenía / ¿Pensaste que podría ser hora de parar? / Cuando supiste que había terminado / Que había hecho todo lo que podía hacer / ¿Realmente tuviste que exprimir la última gota? / No contento con mi error / Te comportaste como una serpiente / Y me dejaste por una avispa sin aguijón…”
El disco continúa con “Too Much Between Us”, donde escuchamos esta melodía slow-tempo cuya primera estrofa nos dice: “Tú, estás durmiendo allí / Mientras yo estoy sentado aquí / Con tanto mar entre nosotros / No puedo dejarlo mucho más claro…”
La pieza es acompañada por el órgano, creando así una atmosfera sacra al tiempo que nos recuerda al clásico tema citado al inicio.
Los dos temas restantes del lado A del vinilo son “The Devil Came From Kansas” y “Boredom”.
La primera se caracteriza por un extenso solo de guitarra que ya parecía distanciar, según algunos críticos, a Trower del grupo. En su primera estrofa escuchamos: “El diablo vino de Kansas / A donde fue no puedo decir / Aunque enseño, no soy un predicador y mi objetivo es seguir siéndolo / Hay un mono montado en mi espalda, ha estado ahí por algún tiempo / Dice que me conoce muy bien pero no es amigo mío…”
La segunda canción fue coescrita por Brooker, Reid y Fisher, este último dejaría a la banda tras el lanzamiento de este disco.
En lo instrumental el tema inicia con percusión, tambores, marimba, acordes en la guitarra, flauta dulce y su lírica puede entenderse como una invitación a la introspección.
La segunda parte inicia con un poco de blues en “Juicy John Pink”, tema grabado con un sonido doméstico, contribuyendo a recrear un ambiente rural.
Guitarra, armónica y puro sentimiento son los ingredientes de esta sentida pieza.
Luego, la banda nos interpreta “Wreck of The Hesperus”, tema donde la guitarra y la sección de cuerdas son inspiradoras. El piano es elemento clave de esta pieza cuyos versos pertenecen a un poema sobre el naufragio de la goleta The Hesperus escrito por Henry Wadsworth Longfellow (1807-1882).
La orquesta inyecta una dosis de dramatismo que complementan la narrativa.
Acto seguido escuchamos “All This And More”, tema donde Brooker nos recuerda que “todo siempre es lo mismo pero que avisen si ocurre algún cambio”
“Crucification Lane” y “Pilgrim’s Progress” son las dos piezas finales del disco.
La primera nos sorprende con un poco de soul. “Será mejor que escuches a cualquiera / Porque voy a dejarlo claro que mi vida no tiene importancia / Lo que he hecho lo hice por miedo / Hay un río corriendo a través de mí / En su marea traté de esconderme / Sin embargo, no pude sacudirlo. Y al final se hizo a un lado…”
La segunda pieza es una hermosa melodía con acompañamiento del órgano que tal vez este inspirada en un texto del mismo nombre publicado en el siglo 17 y escrito por John Bunyan (1628-1688). En el texto el autor se refiere al progreso como una travesía hecha por un viajero que busca sabiduría.
Este disco fue reeditado en 1999 y 2009 con tomas instrumentales de algunos de los temas y otras tomas de interpretaciones en vivo.
Viajemos entonces a ese momento psicodélico de julio de 1969.
Leonardo Bigott
Música de Procol Harum en España
Música de Procol Harum en Estados Unidos



