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Innuendo: el último testimonio de Queen con Freddie Mercury vivo

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Queen Innuendo

El 4 de febrero de 1991 se publicó el que poco después se convertiría en el último álbum de la emblemática banda con Freddie Mercury

Queen
Innuendo

Parlophone. 1991. Inglaterra

Si las circunstancias hubieran sido distintas, Innuendo tendría que haber sido el álbum de Queen que debió llevar al grupo a un nuevo nivel de excelencia, por cuanto la capacidad interpretativa y compositiva de Freddie Mercury, Brian May, John Deacon y Roger Taylor había demostrado que la banda estaba dispuesta a seguir explorando su musicalidad, mezclando elementos del rock progresivo y hard rock que habían estado presentes en su primera época pero sin perder la identidad que tanto éxito les había traído en los años ochenta, demostrando así su disposición de afrontar la naciente década de los años noventa.

Lamentablemente, Innuendo siempre será recordado como el “canto del cisne” para Freddie Mercury.

Antes de publicarse el álbum The Miracle, el grupo había comenzado a grabar y producir Innuendo junto a David Richards en marzo de 1989; alternando las sesiones de grabación entre los Metropolis Studios de Londres y los Mountain Studios ubicados en Montreaux, Suiza, en donde Roger aprovechó para grabar el segundo disco de The Cross y Brian se tomó su tiempo para trabajar en diversos proyectos, mientras que Freddie y John aprovechaban dichas pausas para descansar.




A medida que se fueron desarrollando las sesiones, el grupo tuvo conocimiento sobre el pronóstico de la enfermedad de Mercury, por lo que la grabación del álbum Innuendo concluyó en noviembre de 1990.

Acreditándose la composición de todas las canciones a Queen, con excepción de “All God’s People”, la cual fue escrita por la banda y Mike Moran.

El disco se inicia con un rock de medio tiempo denominado “Innuendo”, siendo la primera vez en la historia de la banda que un álbum de Queen comienza con la canción que le da su título, cuyo sonido, después de escuchar los redoblantes de Roger y el conteo por parte de Freddie, va desarrollando una atmósfera oscura con un fondo de teclados que suenan in crescendo hasta la intervención de Brian con su “Red Special”.

Luego entra la voz de Freddie describiendo el hecho que hay que seguir adelante hasta el final aunque el mundo se esté derrumbando.

La melodía utilizada por Freddie en “Innuendo” remite un poco al tema “Kashmir del disco Physical Graffiti (1975) de Led Zeppelin, sin embargo la canción mantiene una identidad propia, sobresaliendo la parte intermedia en donde Brian ejecuta de manera sublime un par de guitarras acústicas, mientras que Freddie señala que no hay que sentirse ofendido por sus “insinuaciones”.

Después de ejecutar unas armonías vocales que siguen el ritmo de la guitarra, la canción toma un giro diferente al adentrarnos al ambiente de la música flamenca, cuya interpretación (efectuada con una guitarra española) corrió a cargo del extraordinario guitarrista Steve Howe (conocido por sus trabajos junto a los grupos Yes y Asia), quien le dio un toque singular a la canción.

Howe había acudido a los Mountain Studios en Montreaux de manera casual para saludar al productor David Richards, por cuanto se conocían desde que Richards había trabajado como asistente del ingeniero de sonido en el álbum Going For The One, publicado por Yes en julio de 1977.




Después del solo de flamenco, la voz de Mercury aparece sobre un fondo orquestal de teclados programados por David Richards y el mismo Freddie, quien nos canta diciéndonos que podemos ser lo que deseamos, siendo posteriormente acompañado por las voces de Brian y Roger.

Luego el tema se transforma en un potente hard rock en donde la Red Special de Brian inicia una descarga que sigue el ritmo que anteriormente nos había presentado Howe con su solo de flamenco, sumándose la batería de Roger junto a bajo de Deacon, quienes después hacen que el ritmo de la canción retorne a su melodía inicial, en cuyas letras Freddie anima a su público para que acepten los designios del destino y que sigan hacia adelante “hasta el fin de los tiempos”.

El tema “Innuendo”, con letras escritas en gran parte por Roger Taylor, sería publicado como sencillo en enero de 1991 y supondría para Queen su tercer número uno en su Inglaterra natal.

Los anteriores habían sido “Bohemian Rhapsody” (A Night at the Opera, 1975) y “Under Pressure” en 1981; también sería interpretada en vivo durante el concierto efectuado en tributo a Freddie Mercury, el 20 de abril de 1992 en el Wembley Stadium de Londres, en donde el vocalista fue Robert Plant, quien le agregó partes de las letras de la canción “Kashmir” en la parte intermedia.

El segundo tema del disco, “I’m Going Slightly Mad”, se inicia con el sonido giratorio de unos teclados que resuenan a lo largo del tema y que son ejecutados por Freddie, quien interpreta unas letras que reflejan, de manera humorística, que el protagonista está metido en una situación de la cual no puede salir y que por lo tanto se está volviendo “ligeramente” loco.

La canción se encuentra adornada por una excelente interpretación del bajo por parte de Deacon, en tanto que Roger sigue un ritmo uniforme con la batería y las maracas, con Brian ejecutando un deslizante solo de guitarra con efecto slide, el cual se detiene con un breve interludio vocal, para después volver todo el grupo al ritmo inicial; y con el sonido de unas notas del bajo efectuadas por Deacon, se le da punto final a la canción.

Si bien la composición de “I’m Going Slightly Mad” se atribuyó a todo el grupo, es evidente que el principal instigador del tema fue Freddie Mercury, quien con la asistencia de su amigo Peter Straker,  nos trajo unas letras inspiradas en el estilo del dramaturgo y compositor inglés Noël Coward, especializado en el género literario de la sátira; Coward también había servido como fuente de inspiración para Mercury, cuando éste compuso el tema “Killer Queen” en 1974.

Apenas terminada “I’m Going Slightly Mad”, nos encontramos con un dinámico tema de nombre “Headlong”, cuyo comienzo está marcado por la rítmica batería de Taylor junto al bajo de Deacon, teniendo igualmente un fondo de piano interpretado por Brian, quien también va ejecutando un solo con su Red Special, entrando luego la voz de Freddie interpretando unas letras relacionadas con el hecho de hacer cosas de manera apresurada sin pensar en las consecuencias.

Headlong” incluye un excelente solo de guitarra por parte de Brian May, quien llevó la canción a las sesiones de Innuendo después de haber pensado grabarla como un tema solista en el disco que estaba preparando en ese momento.

Pero, después de escuchar a Freddie cantándola, decidió que sonaba mejor como una pieza de Queen. Posteriormente, Brian la incluiría en sus propios conciertos como solista.

Seguidamente escuchamos otro tema que Brian May llevó a las sesiones, denominado “I Can’t Live With You”, en donde se incluyen unos coros muy característicos en Queen y en cuyas letras el protagonista resalta los problemas que tiene junto a su pareja, pero expresa indecisión en cuanto a si debe abandonarla o no.

Al momento de grabar la canción, Brian decidió (en contra de los deseos de Roger Taylor) utilizar una batería programada, con unos teclados que suenan al fondo realizados por el productor David Richards, destacándose la gran interpretación vocal por parte de Freddie Mercury.

La instrumentación de “I Can’t Live With You” fue alterada en 1997, eliminándose los teclados y tanto Brian como Roger volvieron a grabar sus respectivos instrumentos, convirtiendo al tema en un potente hard rock que fue publicado en la recopilación “Queen Rocks”.

El álbum continúa con una introspectiva balada titulada “Don’t Try So Hard”, en la cual escuchamos por última vez la sublime voz de Freddie Mercury cantándonos en falsete en diversas partes de la canción, quien nos dice que a pesar de los problemas no hay que tomarse las cosas tan a pecho.

El tema presenta una atmósfera e instrumentación que recuerda un poco al tema “Who Wants To Live Forever” de 1986; comenzando con unos delicados acordes de la guitarra de Brian, mientas que la hermosa voz de Freddie va cantando sobre un fondo de teclados los cuales se destacan a lo largo de la pieza.

Después de llegar al puente, la Red Special de Brian deja entrever la majestuosidad sonora del grupo, la cual va sonando con un efecto slide junto a unos teclados orquestales, para terminar lcon la voz de Freddie y los platillos de Roger.

La siguiente pieza del disco, “Ride The Wild Wind”, se inicia con el sonido de los platillos de Roger grabados en reversa, quien había grabado la pieza en una maqueta que luego llevó a las sesiones de “Innuendo”, siendo adaptada posteriormente por toda la banda y en cuyas letras (cantadas por Freddie con acompañamiento de Roger) se reflejan los sentimientos de emoción cuando se enfrentan los peligros que conllevan el vivir la vida con exceso de velocidad.

La instrumentación del tema muestra cierta semejanza con la efectuada por el grupo en su tema “Breakthru” de su álbum anterior, y el estilo espacial de los teclados nos remite un poco a la banda sonora de Flash Gordon publicada en 1980.

Ride The Wild Wind”, sería interpretada por Roger Taylor durante la gira de promoción de su disco Happiness?, entre julio de 1994 y enero de 1995.

Con unas letras que develan un mensaje de paz, esperanza y una abierta devoción hacia Dios, escuchamos a continuación “All God’s People”, en donde la banda explora los terrenos de la música góspel, al igual que lo habían hecho con “Somebody To Love” en 1976.

La canción se deriva de otra denominada “Africa By Night”, la cual había sido compuesta por Freddie Mercury y Mike Moran con la intención de incluirla en el álbum Barcelona, que Mercury grabó junto a la cantante de ópera Montserrat Caballé y que fue publicado en 1988.

Sin embargo, el tema fue dejado de lado y posteriormente desenterrado durante las sesiones de Innuendo, recibiendo el título de “All God’s People”, acreditándose la composición a Queen y Mike Moran, quien interpreta los teclados, en tanto que la mayoría de las voces allí escuchadas pertenecen a Freddie.

La canción incluye una breve incursión al blues durante su parte intermedia, mientras que buena parte de la batería y congas fueron programadas por el productor David Richards.




Si las circunstancias para el grupo hubieran sido diferentes en la época en que se grabó el álbum, la balada “These Are The Days Of Our Lives” sería vista como una canción nostálgica en donde su protagonista recuerda con cariño su pasado, pero teniendo la certeza que a pesar del paso del tiempo, su amor hacia los demás se mantiene igual.

Sin embargo, al tomar en cuenta lo que le estaba ocurriendo al cantante, tanto el autor de las letras (Roger Taylor) como Brian May, han reconocido que dicha canción significó para Freddie Mercury la despedida para todos sus seguidores.

These Are The Days Of Our Lives” comienza con el delicado sonido de unas congas (programadas por David Richards), con Freddie cantando sobre un fondo de teclados (interpretados por Roger y Freddie), siendo acompañados por los acordes de la guitarra de Brian y el distintivo sonido del bajo de Deacon; destacándose posteriormente Brian con un sublime solo de guitarra, para concluir la canción con Freddie susurrando “I still love you” (todavía los quiero), mientras las congas se van desvaneciendo.

Esta canción fue interpretada en vivo en el concierto efectuado en tributo a Freddie Mercury, en donde George Michael y Lisa Stansfield se encargaron de las voces. Posteriormente sería interpretada por Roger Taylor durante sus futuras presentaciones, tanto con The Cross como solista y luego junto a Queen con Paul Rodgers, y después con Adam Lambert.

En contraposición con el tema anterior, “Delilah” constituye totalmente un cambio de humor en el disco, ya que se trata de un tema alegre cuyo estilo no hubiese estado fuera de lugar durante los primeros tiempos de la banda.

Si bien pudiera pensarse que se trata de una simple canción de amor, resulta ser que se trata de un pequeño tributo por parte de Freddie a su gata, cuyo nombre le da el título a la canción.

Delilah” se derivó de una maqueta presentada por Freddie al comienzo de las sesiones de grabación, encargándose éste de los teclados y programación de la batería, recibiendo posteriormente la colaboración de Deacon en el bajo y la guitarra con efecto slide por parte de Brian, quien también utilizó un efecto con “talk box” para emular los maullidos de la gata.

El disco sigue con un guiño al heavy metal titulado “The Hitman” en donde Brian descarga un fuerte riff con su guitarra acompañado por la batería de Roger, siendo un tema que se encuentra en la misma onda que “Gimme The Prize” o “Princess Of The Universe» de 1986; con Freddie cantando de manera agresiva señalando que va a “matar por amor”, mientras que Deacon va siguiendo el ritmo con el bajo e interviniendo con los teclados en el puente.

La canción termina siendo un ejemplo de cómo los cuatro músicos sonaban cuando se encontraban improvisando juntos en el estudio de grabación.

El penúltimo tema del disco está constituido por “Bijou”, una atmosférica pieza construida por Freddie Mercury y Brian May, utilizando este último unos acordes sobregrabados con su Red Special, la cual suena sobre un fondo de teclados interpretados por Freddie, quien al momento de cantar, sigue la melodía de la guitarra diciéndole a un ser amado que permanecerán juntos para siempre; interviniendo de nuevo la guitarra de Brian siguiendo la melodía vocal de Freddie.

Brian May llegó a manifestar que al momento de componer su solo, obtuvo cierta inspiración por parte de Jeff Beck con su tema “Where Were You” incluida en el álbum Jeff Beck’s Guitar Shop, publicado en octubre de 1989.

Bijou” sería interpretada en vivo por Brian, durante sus presentaciones realizadas por Queen junto a Paul Rodgers entre septiembre y noviembre de 2008, con la voz de Freddie saliendo por los altavoces.

El álbum concluye de manera magistral con la pieza “The Show Must Go On”, la cual comienza con una secuencia de teclados y tambores creados por Deacon y Taylor, dejando la impresión de estar escuchando a una orquesta sinfónica, para después transformarse en un épico hard rock en donde no faltan las descargas de Brian con su guitarra junto a un emotivo intermedio.

Fue precisamente el guitarrista quien escribió el grueso de las letras, referidas a un actor que se encuentra en la fase final de su carrera pero que desea seguir trabajando hasta el final; siendo un referente preciso de la situación por la que estaba pasando Freddie para aquél momento, quien interpreta la canción de manera sublime y deja en claro su determinación a no ceder ante nada.

Concluye el tema con la voz sobregrabada de Brian, repitiendo el título hasta irse desvaneciendo en fade-out.

The Show Must Go On”, fue interpretada en vivo por la banda en el concierto realizado en honor a Freddie Mercury, en donde Elton John se encargó de la voz y Tony Iommi (de Black Sabbath) interpretó la guitarra rítmica.

Elton John volvió a cantar el tema junto a Queen, durante una presentación efectuada en Paris el 17 de enero de 1997, siendo ésta la última vez que el bajista John Deacon apareció junto a la banda.

Brian incorporó “The Show Must Go On” en sus presentaciones efectuadas durante 1998; luego la canción formaría parte del repertorio en las actuaciones de Queen junto a Paul Rodgers, y después con Adam Lambert.

Al igual que en discos anteriores, la portada fue diseñada por Queen y Richard Gray, tomando como referencia las ilustraciones del caricaturista francés J.J. Grandville (1803-1847), las cuales también serían utilizadas en los sencillos extraídos del álbum. A pesar de las circunstancias, Innuendo es un disco que transmite bastante optimismo y un mensaje esperanzador para los seguidores del grupo, en el sentido que no hay que rendirse ante las adversidades.

Para efectuar esta reseña, consulté los libros “Queen – Complete Works” de Georg Purvis, “Queen – In Their Own Words” de Mick St. Michael; y las entrevistas incluidas en el vídeo “Queen – Days Of Our Lives”.

Rafael Coutinho