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Return to Forever: el viaje a la eternidad de Chick Corea

Chick Corea Return to Forever

En septiembre de 1972 se produjo un fenómeno discográfico superlativo que representó no sólo la incursión de Chick Corea en el terreno de lo eléctrico sino además la  presentación del nombre de una de las bandas más veneradas del llamado jazz fusión

Chick Corea
Return to Forever

ECM. 1972. EE.UU.

 
Cuando Chick Corea falleció el 9 de febrero de 2021, el jazz perdía a uno de sus hijos más ilustres.

Más de 80 discos publicados a lo largo de una fructífera carrera que abarcó más de seis décadas e innumerables reconocimientos entre los cuales está más de una veintena de Grammy, son parte del legado de un genio creador que supo reinventarse entre lo acústico y eléctrico con igual maestría.

Tríos, cuartetos, quintetos, obras para piano solo e incluso un big band, fueron siempre la excusa perfecta para presentarnos una música espontánea, llena de sorpresas, una alta complejidad y sobre todo un nivel estratosférico que se paseó por el latín jazz, la fusión, levemente por el rock pero siempre como punta de lanza de una obra vanguardista representada por una legión de músicos meticulosamente escogidos para ejecutar una música de características sólo ejecutables por manos altamente prodigiosas.

Es ardua tarea seleccionar un puñado de discos representativos de lo antes expuesto pero no me queda duda alguna que Return to Forever -cuyo nombre apareció por primera vez como título de este álbum- se erige como la agrupación más elogiada por los entusiastas del jazz e incluso del rock.

Padre del jazz fusión y ex alumno de la banda de Miles Davis†, Corea es recordado por temas como “Spain”, “500 Miles High”, “La Fiesta” y “Armando’s Rhumba”, todos parte del repertorio “standard” del jazz.




Si debo recomendarte algunas de sus obras te sugiero Now He Sings, Now He Sobs (1968), The Leprechaun y My Spanish Heart (1976), The Mad Hatter y Secret Agent (1978), Touchstone (1982), Voyage (1985), The Chick Coreas Elektric Band (1986), Chick Corea Akoustic Band (1989), Portraits (2014), Chinese Butterfly (2017) y por supuesto la piedra fundacional que hoy nos ocupa.

Los días 2 y 3 del mes de febrero del año 1972, el bajista Stanley Clarke, el flautista/saxofonista Joe Farrell, el baterista/percusionista brasilero Airto Moreira y su consorte, la cantante Flora Purim, también brasilera, comandados por Chick Corea desde el icónico Fender Rhodes, entraban a los A&R Studios de Nueva York para grabar cuatro temas cargados de un alto nivel interpretativo.

Los temas fueron producidos por el alemán Manfred Eicher, fundador del prestigioso sello Edition of Contemporary Music (ECM) con el cual Corea grabaría varios álbumes, esta vez con Tony May tras la consola y con una sugestiva portada obra de Michael Manoogian.

El disco abre con el tema título, una combinación de frases y acordes al Fender Rhodes con la flauta de Farrell y la espectral voz de Purim girando en torno. A lo largo de sus 12:06, la voz de Flora intercambia frases con Joe, mientras Corea marca acordes hasta lograr un punto de equilibrio que le permite desplegar un solo luego de llegar a un instante casi silencioso.

El bajo de Clarke es pieza clave de la rítmica de este tema. El entramado instrumental vocal es altamente fascinante y en consecuencia gratificante. Purim se nos revela como una imagen endiablada hacia el final de este excelente inicio.




Seguidamente, un toque de dulzura en “Crystal Silence” con los acordes de Corea y el saxo soprano de Farrell improvisando sobre los ocasionales detalles de la  percusión (chimes) de Airto Moreira.

 

Cerrando esta primera parte del vinilo, Flora Purim crea un atractivo matiz con la interpretación de “What Game Shall We Play Today?” de Neville Potter con música de Chick.

“Mira entorno mi gente, si lo hacen ya verán que la vida toda es un paraíso ¿Qué jugaremos hoy? La flauta de Joe Farrell y las teclas de Corea combinan frases en este tema de aires tropicales.

El álbum cierra con una única pieza de dos partes en poco más de 23 minutos que llevan por título “Sometime Ago –  La Fiesta. Iniciando con el Rhodes, Clarke ha dejado el bajo eléctrico a un lado para improvisar en el contrabajo, dando así más cuerpo a esta pieza en la que cada músico se va presentando.

Dicho de otro modo, la pieza se va construyendo hasta tomar forma con la voz de Purim quien en parte nos dice: Hace algún tiempo tuve un sueño / Fue feliz, fue duradero, fue gratis / Y ahora en la vida, oh, no puedes ver / ¿Cómo podemos hacer ese sueño realidad?

Chick nos sorprende con aires flamencos tras un hermoso pasaje de piano eléctrico hacia el minuto 15. Farrell acompaña con el soprano haciendo un excelente solo en esta pieza compuesta por él, Corea y Clarke con letra de Neville Porter.

Pero, ¿por qué contar toda la historia?




Antes de retornar a aquellos días, debo recomendarte de los poco más de siete discos publicados por la excepcional banda que adoptó el nombre de este disco: Light As A Feather (1973), Romantic Warrior (1976)  Musicmagic (1977) y Live (1978).

Además del DVD del concierto en Montreux con el line-up más recordado: Lenny White (batería), Stanley Clarke (bajo), Al Di Meola (guitarra) y Chick en los teclados de 2008.

Leonardo Bigott


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