El francés, uno de los más reconocidos e influyentes creadores electrónicos de todos los tiempos, ofreció en Madrid un fantástico show multimedia recorriendo 50 años de música
Jean Michel Jarre
Concierto en Real Jardín Botánico Alfonso XIII, Universidad Complutense, Madrid
Noches del Botánico
(Julio 3, 2026)
Han pasado casi 50 años de la publicación de Oxygène, el 5 de diciembre de 1976, el disco de música electrónica más vendido en la historia de la industria discográfica francesa, y 45 de aquellos conciertos que lo convirtieron en el primer músico occidental en presentarse en China, y parece que el tiempo no pasara por Jean Michel Jarre, quien sigue sonando vital y físicamente entero.
A los 77 años, Jarre salta, baila, anima al público, baja y sube sin dificultad para caminar al frente del escenario, y sobre todo, irradia felicidad y ganas de seguir presentando sus fabulosos espectáculos al aire libre acompañados de lasers, luces y visuales fantásticas. Desde aquella famosa presentación en la Plaza de la Concordia en París, en 1979, con el material de Oxygène y Équinoxe, Jarre no ha parado, siempre inventando, creando espectáculos especiales, presentándose en lugares únicos y expandiendo su influencia.
Lo más relevante en Jarre es que nunca se quedó anclado a un momento tan exitoso como el de sus primeros dos discos a finales de los 70, sino que ya en los 80 comenzó a expandir su paleta sonora, moviéndose a medio camino entre la electrónica analógica cósmica, el synth pop y el techno, convirtiéndose en una de las mas grandes influencias de las generaciones que explotaron en los 90 y el siglo 21, entre ellos Moby, Air, Daft Punk, Gesaffelstein y otros muchos.
Solo hace falta asistir a uno de sus conciertos para comprobar cuán lejos ha llegado Jarre, manejando magistralmente los hilos, llevándonos de momentos hipnóticos a trances bailables, sin perder personalidad.
El repertorio escogido para la primera noche en el Botánico no difiere mucho de recientes presentaciones y fue un acertado recorrido por medio siglo de música y una docena de sus discos que van desde los mencionados Oxygène y Équinoxe a fines de los 70, Les Chants Magnétiques, Les Concerts En Chine, Zoolock, Rendez-Vous y Revolutions en los 80, hasta las recientes incursiones junto a diversos nombres de la electrónica, Electronica 1 – The Time Machine y Electronica 2 – The Heart Of Noise -ambos de 2016-, Oxygène 3 (2016), Equinoxe Infinity (2018) y Oxymore (2022), del que tocó cuatro temas.
Cinco minutos después de las 10 de la noche comenzó la cuenta atrás que dio paso a “Les Chants Magnétiques 1”, primera parte del exitoso tercer álbum publicado en 1981 con el nombre de Magnetic Fields para el mercado internacional. No hizo falta más para entrar en sintonía.
La triunfal “The Opening” contó con un público entusiasta cantando la melodía. Enseguida Jarre abordó por primera vez uno de sus discos recientes, Oxymore, primero con el fantástico ambient-techno “Sex in the Machine” y luego con el tema le da nombre.

Tras ellas se dirigió al público en plan divulgador explicando que la música electrónica no tiene nada ver con la música estadounidense: “no tiene nada ver con jazz, con blues, con rock. Comenzó aquí en Europa, en Alemania, en Francia, en Italia y en España tambien y tiene que ver mas con música clásica y el afán de innovar”. “Esto es como cocinar, cocinar frecuencias, armonías, imagenes… Los quiero invitar a mi cocina”, refiriéndose a su instrumental, con el cual “cocina” la música como una paella.
Y entonces comenzó el superclásico “Oxygène 2”, con su intro cósmica y magníficos arreglos “siglo 21”. Lo que en 1976 sonaba futurista, con influencia de Tangerine Dream y Klaus Schulze, en 2026 sigue sonando vanguardista con arreglos en plan IDM.

“Arpegiator”, un tema estrenado para los conciertos en China y que fue parte del soundtrack de la exitosa película “9 1/2 Weeks”, nos llevó directo a los 80. Jarre siguió recordándonos la absoluta vigencia de sus primera obras con “Équinoxe 7”, para entonces hacernos viajar a tiempos recientes con “The Arquitect”, un tema originalmente junto a Jeff Mills perteneciente a Electronica 2 – The Heart Of Noise, el segundo de los discos colaborativos publicados en 2016.
Y así nos mantuvo en ese vaivén temporal entre los 80 y el siglo 21, con la recordada “Zoolookologie” de 1984, “Zero Gravity” (junto a Tangerine Dream, del disco Electronica 1 – The Time Machine) y “Révolution Industrielle 2” de 1988.
Jarre habló sobre el show diseñado por el y su equipo, mencionó la IA y su uso racional, de las máquinas al servicio del hombre -“las máquinas no lloran” y nos fue llevando hacia terrenos techno, una especie de fiesta rave adulta con lasers y visuales, con temazos como el big beat “Herbalizer” de 2018, la tangerineniana “Oxygène (Part 19)”, del disco que celebraba los 40 años de su histórica irrupción, Oxygène 3 (2016) y el frenético “Exit” (la pieza que hizo en 2016 con el polémico Edward Snowden).


Otro viaje cósmico a los 70 ocurrió con “Équinoxe 4” -acompañado de las visuales con la reconocible ilustracion de portada- y “Oxygène 4 (Astral Projection Remix)”, entre las cuales sonó el techno “Brutalism”. El público tarareó la melodía de la pieza “la lá lá lá la, lálalalá”
El tramo final, con el público ubicado en la pista bastante eufórico, fue con “Epica” y “Stardust” (tema originalmente con Armand Van Buuren), temas techno que dejaron a todos en estado “high”.
El regreso se hacía inminente y antes agradecimientos al público madrileño, Jarre con dos reconocibles joyas de los 80, “Les Chants Magnétiques 2” y “Quatrième Rendez-Vous”, cerrando un inolvidable show con el que demostró su imprescindible contribución a la masificación de la música electrónica.
Juan Carlos Ballesta



