Inicio Reportajes Florian Schneider: muere el visionario cofundador de Kraftwerk

Florian Schneider: muere el visionario cofundador de Kraftwerk

153
Florian Schneider

Ha muerto a los 73 años el visionario músico alemán, corresponsable de fundar a la más importante agrupación electrónica de la historia.


Una pérdida inconmensurable para la música y la cultura de nuestro tiempo resulta el fallecimiento del alemán Florian Schneider, colíder del proyecto más influyente en la historia de la música electrónica. Su legado es inmenso.

Su fallecimiento el 30 de abril, oficialmente se hizo público una semana después.

Juan Carlos Ballesta

 

Muy pocas agrupaciones en la historia de la música han sido más influyentes y citadas que Kraftwerk. Su visionaria y desenfadada forma de concebir el hecho musical ha superado abiertamente la prueba del tiempo y permeado el sonido de decenas de bandas y artistas a través de varias décadas.

Mucha agua ha corrido en el universo de la música electrónica desde que dos inquietos jóvenes de Dusseldörf, Alemania, Florian Schneider y Ralf Hütter, decidieron unir esfuerzos en 1970.

50 años después, ese proyecto bautizado como “Central de energía” (Kraftwerk), claramente influido por su entorno, se mantiene aún a la vanguardia.

Los primeros pasos de Kraftwerk

El origen de Kraftwerk no difiere mucho de la mayoría de las bandas alemanas formadas por la primera generación de post-guerra.

Anclada en Dusseldörf, una de las principales ciudades industriales de Alemania, la injerencia que la actividad industrial y la cargada atmósfera tuvo sobre la fértil imaginación de sus fundadores fue fundamental y definitiva.

Schneider y Hutter realizan su primer intento a principios de 1970 con el proyecto Organisation, cuyo disco Tone Float presagiaba lo que vendría pocos meses después.

Ese mismo año rebautizan al grupo y nace Kraftwerk (Planta de Energía), bajo la fuerte influencia de su entorno urbano.

Los dos primeros discos, Kraftwerk 1 (1970) y Kraftwerk 2 (1971), fueron embrionarios compendios de sonoridades a base de flautas, batería y primitivos efectos electrónicos cuyas fuentes principales eran Stockhausen, el free jazz, el minimalismo y los sonidos industriales de corte repetitivo.

Durante esos primeros años, Schneider fue el único integrante constante, trabajando con otros músicos en directo mientras Hütter terminaba sus estudios. Entre ellos estaban el guitarrista Michael Rother y el baterista Klaus Dinger, quienes formaron Neu! en 1972.

Florian SchneiderPara entonces, el tercer integrante de su propuesta ya era el estudio de grabación Kling Klang, un reducto creado a su medida, tal cual había hecho Can, otra de las bandas alemanas emblemáticas de los años 70. Y para conducirlo estaba uno de los personajes claves de la historia del “krautrock”: Conny Planck.

El tercer disco, Ralf and Florian (1973), representó un paso en firme hacia el futuro. La batería acústica es sustituida por una caja electrónica de ritmos de fabricación casera.

Con el formato de dúo, la propuesta y puesta en escena de Kraftwerk se simplifica, logrando una estética más futurista gracias a las ideas de Emil Schultz, creador de la famosa imagen robótica popularizada años más tarde.

Sin embargo, es con Autobahn (1974) cuando el grupo logra trascender más allá de las audiencias alemanas, y por primera vez obtienen ventas de relativa importancia a ambos lados del Atlántico.

Durante la gira es incluido Wolfgang Flur como nuevo percusionista, y a partir de este momento el sonido de la agrupación toma un nuevo rumbo.

Florian SchneiderEl período cumbre de Kraftwerk

Con la disquera EMI comienza la etapa más exitosa, comercial y musicalmente hablando. Sumando un cuarto integrante, Karl Bartos, aparece Radioactivity (1975) su primer disco enteramente electrónico y con vocalizaciones en inglés

Fue seguido por el soberbio clásico Trans-Europe Express (1977) y un año más tarde por el fenomenal The Man Machine (1978), una trilogía de discos que definió el sonido de la música electrónica de las siguientes décadas,

Con ellos, Kraftwerk influyó a una miríada de artistas y bandas que van desde Human League, Gary Numan, David Bowie (quien en 1977, en su primer disco de la trilogía berlinesa, Low, le dedicó el tema «V-2 Schneider«), Depeche Mode, Soft Cell, Ultravox, hasta las nuevas agrupaciones electrónicas alemanas de los 90 como Mouse on Mars, Kreidler y To Rococo Rot, pasando por el techno de Detroit, buena parte de la música electrónica de los últimos años, e incluso el disco music de finales de los 70.

Florian Schneider
Kraftwerk en 1975: Wolfgang, alf y Karl y abajo Florian

Con la nueva década, en medio de una nueva realidad, el cuarteto editó uno de sus mejores discos, Computer World (1981) y ya para ese momento su música era una generalizada fuente de inspiración.

Poco después su ritmo creativo decrecería casi al mínimo, y su próximo intento Electric Café (1986) quedaría como el último testimonio de nuevo material hasta el nueva siglo. Su legado había sido construido y cimentado lo suficiente.

Cuando todavía en 1981 la masificación de las computadoras y las telecomunicaciones era un sueño, Kraftwerk predijo un mundo binario y lleno de PCs, grandes bases de datos compartidas y sexo virtual, adelantándose a los ingenieros de las principales compañías tecnológicas.

Florian SchneiderEn 2008, el visionario Florian Schneider decidió apartarse de Kraftwerk, el proyecto que fundó en 1970 junto a Ralf Hütter. Aunque el grupo se recompuso al mando de Hütter y en la última década ha seguido desarrollando un adictivo espectáculo 3D, la base de todo ya había sido construida en el período que va de 1974 a 1981.

Ningún otro grupo en la historia de la música popular, antes o desde entonces, ha estado más cerca del futuro.

Florian Schneider