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Mercury Rev en Madrid: una inmersión en su glorioso legado

Mercury Rev en Madrid 2026
Foto: Juan Carlos Ballesta

La banda neoyorquina liderada por Jonathan Donahue y Grasshopper regresó a España para celebrar los 25 años del emblemático All is Dream

Mercury Rev
Celebrating 25 years of All is Dream
Concierto en Sala Changó, Madrid

(Octubre 7, 2026)

Por más admirador que uno pueda ser de la obra de un grupo, no se debe nunca perder la objetividad. Mercury Rev atesora varios de los más maravillosos discos de nuestro tiempo, pero no es menos cierto que desde hace 20 años sus aportes no han tenido el mismo impacto y su inspiración ha sido irregular.

Quizá por ello, el concierto programado para la amplia Sala Wagon fue movido a la Sala Changó y aún así el aforo no se completó.

Respecto a la maravillosa presentación en el Teatro Lara en septiembre de 2018 (leer crónica) hay muchas diferencias. En aquel concierto celebraban los 20 años de Deserter’s Songs (1998), y lo hicieron en un formato íntimo acompañados del versátil guitarrista holandés JD Meijers y el teclista Jesse Chandler (de Midlake), despojados de las cuerdas y vientos que arroparon aquel disco, interpretando todos los temas que lo componen.

Esta vez celebraban los 25 años del siguiente disco, All is Dream (2001), pero extrañamente solo incluyeron cuatro canciones. Rara forma de recordarlo, siendo además uno de sus discos más amados. Más bien, pareció un repaso a la discografía desde 1998 a 2024.

Otra gran diferencia fue la banda que acompañó a los dos fundadores, Jonathan Donahue (voz y ocasional guitarra) y Sean “Grasshopper” Mackowiak, quienes está vez si incluyeron batería (Joe Magistro), con Jesse Chandler y Marian Genser en teclados. No estuvieron Meijers y el bajista Chris Heitzman, quien ha estado girando con la banda desde 2021.

La ausencia de bajo resto cierta profundidad e incidió en que la batería por momentos sonara demasiado fuerte, y con ello hacer que Mercury Rev sonara más “cañero”.

El comienzo con “The Funny Bird” de Deserter’s Songs fue la primera señal de que el setlist sería variado. Ubicados al borde del escenario la voz de Donahue -despojada del efecto utilizado en la versión original- apenas se escuchaba, tapada por la batería y los colchones de teclados.

Mercury Rev en Madrid 2026
Foto: Juan Carlos Ballesta

Aunque esa circunstancia podría ser achacada a dos aspectos técnicos (mala mezcla y/o nuestra ubicación en linea con los altavoces), lo cierto es que la voz de Donahue suena ahora más frágil y fantasmal. Su registro agudo que antaño a veces recordaba a Roger Hogdson suena ahora menos cristalino y un poco apagado. Avanzado el concierto nos movimos hacía atrás y la voz se escuchaba más, pero aún atrapada.

“Hercules” -la primera de cuatro de All is Dream– sonó menos intimista y más rítmica, con el saxo de Chandler y el piano eléctrico de Genser llevando el protagonismo en el tramo inicial. Si bien la pieza fue presentada de forma muy distinta a la original, tuvo encanto suficiente.

Mercury Rev en Madrid 2026
Foto: Juan Carlos Ballesta

Sin pausa, tocaron la corta “There’s Always Been A Bird In Me” de Born Horses (2024), un álbum en el que Donahue recita, despliega crónicas, en lugar de cantar. No resulta tan atractiva esta modalidad, aunque en directo sonó más dinámica.

“Lincoln’s Eyes” nos devolvió al disco central del tour, y en este caso la voz de Donahue pudo destacar mejor con una instrumentación fundamentalmente envolvente. Fue uno de los grandes momentos de la noche.

Jonathan agradeció en spanglish e introdujo “She Cracked”, la vitaminada versión del tema de The Modern Lovers, para enseguida conectar con “Dream of a Young Girl as a Flower” de Snowflake Midnight, que aquí se acercó a Neu! con un ritmo metronómico sobre el que teclados y guitarra construyeron una fantástica muralla sonora, que incluyó un guiño al final a “Transmission” de Joy Division y los braceos de Ian Curtis bailando

Cuando decidimos movernos hacia el balcón de la Sala Changó para tener otra perspectiva y además salir de dudas sobre la mezcla, comprobamos que la voz se escuchaba mejor aunque tampoco para echar cohetes, y la batería no era tan apabullante.

A partir de “Runaway Raindrop” el concierto cogió vuelo de manera sorprendente. Fue una versión extendida magnífica en la que Grasshopper armó una telaraña sonora de amplias proporciones, mientras Magistro iba también in crescendo. Al final hubo una especie de homenaje a Vangelis y Blade Runner con “Tears in Rain”.

Y de inmediato abordaron “Ancient Love”, otro tema que extendieron de manera brillante y en el cual la instrumentación sirvió a la voz cuando correspondía. El solo final que combinó piano eléctrico y órgano a lo Jon Lord, además de saxo, fue grandioso. Incluso hubo espacio para que Magistro también se luciera.

El cuarteto final fue apoteósico, centrado en los dos discos mas celebrados de Mercury Rev. El primero de los temas fue el emotivo “Tides of the Moon” de All is Dream, con una muralla de guitarra magistral y un piano eléctrico envuelto en reverberación, que fue seguido por el clásico de Deserter’s Songs, “Goddes on a Hiway”, con el cual subieron el listón con toda la sala cantando.

Los 16 minutos finales fueron gloriosos gracias a “Holes” y “The Dark is Rising”. Todo aquí estuvo inspirado. Las murallas y solos de Grasshopper, Chandler y Genser alternando el piano, las líneas de bajo y emulando el Theremin, Magistro con los mazos matizando muy bien, y Donahue en la voz.

Todos quedamos complacidos y el concierto terminó de manera natural.

Mercury Rev en Madrid 2026
Foto: Juan Carlos Ballesta

La sorprendente Sandy Bell: una digna apertura

La noche comenzó con una mayúscula sorpresa. La cantautora neoyorquina Sandy Bell sentada al piano, acompañada por el multiinstrumentista Jeff Lipstein (sintetizador, Mellotron en versión moderna, percusión, coros), nos ofrendó una media hora de canciones nocturnas, melancólicas -algunas más melódicas y dulces, otras más siniestras- con notable sensibilidad poética y aroma a escenas de David Lynch.

Aunque Sandy Bell puede no ser tan conocida, no es una recién llegada. Su primer disco llegó en 2014, después participó en el premiado disco The Bride (2016) de Bat For Lashes. Pero mucho antes, Bell había sido cómplice de Jeff Buckley, componiendo algunos temas en conjunto y acompañándolo en directo.

Su estilo recuerda a Kate Bush, Joan as Police Woman (ex novia de Buckley), algo a Haley Fohr (Circuit des Yeux)…

Bell comenzó frente al piano, repasando su más reciente disco, Entelechy (2023) con las exquisitas “Entelechy” y “Angel of The Dying Self”, y fue aduenándose de la audiencia y casi sin darnos cuenta nos había envuelto con temas como “Holy” -sobre la base de una austera caja rítmica-, subiendo intensidad con varios temas nuevos maravillosos, hasta terminar con una emotiva interpretación de “Bird on the Wire” de Leonard Cohen.

No todos pudieron disfrutarla porque como suele pasar, al artista abridor muchas veces no se le da importancia. Pero llegar temprano tiene su recompensa.

Juan Carlos Ballesta (texto y fotos)