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La extasiante liturgia de Swans en Primavera Sound Madrid

Swans en Madrid 2023
Swans en Auditorio Primavera, Madrid. Foto: Daniel Vázquez

La banda dirigida por el cantante, guitarrista y compositor Michael Gira regresó a Madrid para dirigir un intenso ritual como no existe otro 

Swans
Auditorio Primavera (The Music Station), Madrid
Primavera Sound

(Junio 9, 2023)

Cuando Primavera Sound publicó el cartel de la edición 2023 replicado en Barcelona y Madrid, y el nombre de Swans aparecía en la segunda fecha, no lo podíamos creer.

¿Michael Gira y su tropa en el escenario de un macro festival?, fue nuestra primera pregunta. ¿Es Swans una banda para este tipo de ambientes?. La respuesta claramente es ¡no!

Pero, claro, no sabíamos en ese primer instante que la banda nacida hace 40 años en Nueva York estaba destinada a presentarse en el fantástico teatro de Príncipe Pio, bautizado circunstancialmente como Auditorio Primavera, formando parte de una triple jornada que incluyó a otros ilustres nombres como Laurie Anderson y John Cale.

Desde aquel anuncio comenzó la ansiedad de la legión de seguidores -me incluyo-, que como es lógico, profesan una adoración y un culto por una de las pocas bandas existentes en el planeta que con una propuesta laberíntica y exenta de concesiones, es capaz de congregar a varias generaciones, tal como lo comprobamos en este show.

Algunos de los asistentes no estaban en planes de nacer cuando Swans anunciaba su primer retiro en 1998, mucho menos aún en su primera y radical época como banda abanderada de la no-wave neoyorquina.




Swans ha vivido tres etapas distintas. La primera abarca los cuatro primeros discos, con dos baterías, y un sonido áspero e indómito: Filth (1983), Cop (1984), Holy Money (1986) y Greed (1986).

El monumental Children of God (1987) representó la transición, ya con la teclista y vocalista Jarboe como co-protagonista, mientras que The Burning World (1989) fue el único intento de editar con una discográfica importante.

La segunda etapa comenzó con el imprescindible White Light From the Mouth of Infinity (1991), siguió con su pareja de baile Love of Life (1992) y terminó con The Great Anhihilator (1994) y Soundtracks for the Blind (1996). El siglo 20 lo cerraban publicando una especie de epitafio en directo llamado Swans Are Dead (1998)

Gira y Jarboe siguieron sus caminos, el primero liderando una nueva banda, Angels of Light, y ella dedicándose a su carrera solista.

Y cuando nadie creía que Swans volvería, una nueva encarnación con Gira al frente sorprendió con My Father Will Guide Me Up a Rope to the Sky en 2010, al que han seguido The Seer (2012), To Be Kind (2014), The Glowing Man (2016), Leaving Meaning (2019) y el nuevo The Beggar (2023), del cual estrenaron varios temas en esta gira.

La prueba de que Swans no vive del pasado y que su compromiso es exclusivo con la creación constante, es que nada de lo realizado en los años 80 y 90 se asoma en los setlists del siglo 21. Ni siquiera de los discos anteriores a Leaving Meaning, que tiene presencia en este gira porque prácticamente no pudo ser presentado en directo ya que llegó la pandemia y todo se suspendió.

Si en los años 90, Gira apostó por un formato más parecido al de “canción” -obviamente siempre desde su posición irreductible- los discos recientes han expandido el vocabulario y la prioridad ha estado en los largos desarrollos instrumentales de carácter mántrico con gran presencia de las murallas sonoras. Temas de gran extensión han permitido a Swans adentrarse en terrenos experimentales cuyo objetivo es atraparnos en una inmensa telaraña de la que es imposible escapar, y una vez en ella, engullirnos.




Así, este concierto fue una auténtica liturgia en la que el Hechicero en Jefe del ritual, Michael Gira -a punto de cumplir 70 años- nos condujo como fieles feligreses hacia las tinieblas, un viaje que aceptamos con gusto la mayoría de los presentes como corderos de una secta, sin saber adonde nos dirigíamos.

El concierto comenzó de la manera más retadora posible, y así se mantuvo por media hora. La larga introducción in crescendo unida con “The Beggar” funcionó como la apocalíptica primera parte de un trayecto que nos condujo a través de un túnel con el techo bajo y las paredes cerca.

Los que tenían que abandonar el teatro, lo hicieron, como en una película en la que no soportas los primeros minutos y supones no podrás aguantarla completa. Craso error, pero se entiende. Swans no es para cualquiera.

Gira sabe eso. Sabe que esos minutos iniciales funcionan como una máquina aplanadora, y a la vez hipnotizadora, que filtra a la audiencia para que se queden los realmente comprometidos con la intensa experiencia existencial.

Desde su silla, al frente del escenario, de la que rara vez se levantó, Gira (voz, guitarra acústica) daba órdenes a sus cómplices como quien organiza una misa negra o un ritual vudú.

Son ellos, los extraordinarios Kristof Hahn (lap steel, guitarras, coros), Larry Mullins (batería, percusión, teclados, coros), Dana Schechter (bajo, lap steel, teclados, coros), Christopher Pravdica (bajo, teclado) y Phil Puleo (batería, percusión)

Swans en Madrid 2023
Swans en Auditorio Primavera, Madrid. Foto: Daniel Vázquez
Swans en Madrid 2023
Swans en Auditorio Primavera, Madrid. Foto: Daniel Vázquez
Swans en Madrid 2023
Swans en Auditorio Primavera, Madrid. Foto: Daniel Vázquez
Swans en Madrid 2023
Swans en Auditorio Primavera, Madrid. Foto: Daniel Vázquez
Swans en Madrid 2023
Swans en Auditorio Primavera, Madrid. Foto: Daniel Vázquez

Con su mano izquierda indicaba a cada músico -especialmente al bajista y baterista- cuándo subir o bajar la intensidad, cuando darle mas fuerte al bombo, redoblar intensamente o ponchar los platillos con fuerza. Esta primera media hora fue devastadora.

Swans en Madrid 2023
Swans en Auditorio Primavera, Madrid. Foto: Daniel Vázquez
Swans en Madrid 2023
Swans en Auditorio Primavera, Madrid. Foto: Daniel Vázquez

Gira nos habla de poder, religión, sexo, muerte, incomunicación y de las contradicciones del ser humano actual, en su peculiar estilo nihilista, con su voz grave y áspera.

Musicalmente, podríamos ubicar a Swans en un terreno que emparenta el noise, el blues industrial, el folk noir, el hardcore punk, el dark ambient, el doom metal, el minimalismo y la música drone. Todo ello desemboca en una de las propuestas menos convencionales y más retadoras del universo musical contemporáneo, a la vez que única, distintiva y muy influyente.

La nueva vida de Gira desde su hogar en Nuevo México pareciera que ha infuido aun más en su necesidad de reflejar con su música el oceano de angustias que orbitan sobre la humanidad.

Con pausas mínimas y momentos en los que parte del público aplaudía pensando que terminaba un tema -y Gira pedía no aplaudir porque aún no acababa- el concierto transcurrió casi como un continuum.




The Hanging Man” fue uno de los momentos en los que el ritmo de batería -como si de una fábrica se tratase- cobró mayor protagonismo y un aura de locura colectiva ya se había apoderado del teatro.

A ella siguieron la retorcida balada “Ebbing” -lo más parecido al Swans de los 90-, la claustrofóbica “The Memorious”, la melancólica “No More of This”, el misterioso blues “Cathedrals of Heaven”, la envolvente “Leaving Meaning”, para finalizar la ceremonia con la tensa y angustiosa “Birthing”.

No fue fácil salir del trance. Y quizá seguiremos por mucho tiempo sumergidos en la insania de una tarde -si, una tarde con forma de noche tormentosa- de las que no se olvidan.

Juan Carlos Ballesta