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Vangelis In Memoriam: el merecido homenaje de Adrian Van Woerkom

Vangelis

A un año de la lamentada partida del gran músico y compositor griego, el teclista venezolano le rinde un fabuloso homenaje 

Adrian Van Woerkom
Vangelis in Memoriam

Independiente. 2023. Venezuela

 
El reconocido teclista, compositor y productor venezolano Adrián Van Woerkom, posee una dilatada trayectoria musical que abarca obras para films y comerciales.

Además de ello, Adrián es un amante del progrock y es recordado como el teclista de la formidable agrupación venezolana de ese género llamada Backhand que, a la fecha, tiene un estupendo álbum llamado Through The Turbulance (2014).

Tras el fallecimiento de Vangelis el 17 de mayo de 2022, Adrián tuvo la idea de componerle un tema al recordado músico otrora miembro del cuarteto griego Aphrodite’s Child, junto a Demis Roussos† (bajo y voz), Loukas Sideras (batería) y Silver Koulouris (guitarra).

Adrián, estimulado por su gran sensibilidad artística y Vangelis, pronto llevó la idea a un concepto más elaborado al componer, no una sino catorce piezas, transformando así su idea en un hermoso álbum donde destaca un discurso coherente y cohesivo que revela la influencia de Vangelis pero sin caer en excesos ni buscar emular el estilo del griego.




En lugar de ello, Adrián deja fluir su obra con una sobrada naturalidad que en ocasiones nos deja escuchar rasgos de clasicismo y otras músicas con sutiles frases y acentos. Tal vez algunos de los lectores recuerden el superlativo solo que hiciera con su banda Backhand en el tributo a Vytas Brenner†, una clara muestra de su inmenso talento y capacidades.

El repertorio inicia con una breve pieza de casi dos minutos que lleva por titulo “Papathanasiou 1943-2022”. El tema bien pudiera ser una suerte de obertura que inicialmente nos deja escuchar lo que pareciera una mandolina, entre otras sonoridades, dándonos además algunos datos biográficos del griego con una música que a mis oídos muestra el lado fílmico del autor.

Me lleva a imaginar parcialmente el tema de la película Chariots of Fire (1981).

El repertorio continua con el tema “Lago” donde participan Ana Elba en el cello y Ludwig Paredes en el oboe y el corno inglés, instrumentos que nos acercan con dulzura y calidez no sólo al griego sino al intérprete que sabiamente nos mantiene en vilo con la dinámica de este tema.

La tercera pieza se titula “Allelujah” e incluye unas voces que ceden espacio a los teclados antes de retornar nuevamente. El sintetizador y el canto nos llevan a predios celestiales. Amplia en espacios, es una de las más hermosas melodías del álbum.




Seguidamente el teclista nos ofrece “Wonderen”, un tema de cuatro minutos donde Adrián acompaña a la soprano Florentina Adam y al oboísta Jorge Alcarra. La pieza es una hermosa melodía de la que el piano es también protagonista. Es, en lo personal, un tema de sonoridades nostálgicas.

Después escuchamos una dilatada y rítmica pieza llamada “Five By Four Tambor” que tiene como figura central al reconocido baterista Adolfo Herrera, compañero en Backhand quien interpreta varios instrumentos de percusión como el djembé, las maracas y el tamborín

El título pareciera aludir a la métrica de esta movida pieza.

“At The End” es una sublime canción  con teclado y voz de poco más de tres minutos. La encantadora voz en este tema es Leonor Jove (Música Expresiva, Los Vecinos De La Cuadra).

Acto seguido surge “Llanero”, una composición de gran intensidad donde encontramos un recurso que se repite en el estilo de Vangelis, y es la caída sutil a un remanso tras un estallido sonoro y profundos coros que surgen y se retraen a lo largo de varias de sus composiciones.




Seguidamente Adrián interpreta “Floating & Healing” y nos deja pensando en Beethoven.

Luego, Adrián nos ofrece la composición “Cacao Chuao (The Harvest)”, tema de temperamento alegre y ritualista donde el teclista acentúa ritmo y voces. El atractivo coro da rienda suelta a nuestra imaginación en este tema rico en percusión. 

La soprano Florentina Adam retorna para interpretar “Aire”, cuyo título sugiere  aquél de Bach llamado “Aire en una cuerda de Sol” pero aparentemente no guarda relación directa con este.

La dinámica da paso a “Hamleted Reflection”. La pieza de minuto y medio refleja un poco de world music con la interpretación del duduk (instrumento de viento armenio) que hace Ludwig Paredes en esta pequeña pieza evocadora de paisajes desérticos, dunas y manifestaciones tribales.




El set sigue con “Hamleyed Theme”, dramática composición en la que Adrián Van Woerkom invita a participar a Adriana Von Buren en el violín, a Ana Elba en el cello, y a Ludwig Paredes en el duduk.

“Etude No 1” evidencia parte de la influencia clásica de Adrián quien ,

En «Vangelis», Adrián Van Woerkom funde parte de la riqueza sonora que hemos experimentado hasta ahora con esta reverberante frase que pareciera elevarnos al cielo con el dilatado coro, otro de los elementos esenciales del lenguaje de Evángelos Odysséas Papathanassíou.

Este disco es, sin duda, una muestra inequívoca de admiración y de talento por parte de Adrian Van Woerkom que merece ser conocido por todos los seguidores del gran griego alrededor de todo el planeta.

Leonardo Bigott