Tras 35 años de carrera, mas de 1500 conciertos en tres continentes, el respetado Enrique Ortiz de Landázuri Yzarduy, Bunbury, ha anunciado el cese de las presentaciones en directo
Es, sin duda, una bomba para los miles de fans. El aragonés Bunbury, quien desde los tiempos de Héroes del Silencio ha basado mucha de su popularidad en sus directos, ha anunciado que dejará de dar conciertos.
Esgrime razones de salud, algo que venía rondándole en la cabeza tras constatar que desde 2016 ya no era el mismo cada vez que emprendía una gira.
A los 54 años podría pensarse que es prematuro para un artista con tanta personalidad sobre los escenarios y con un directo tan potente y adictivo. Pero hay razones de peso.
Aunque no es nada frecuente que un artista decida dejar de dar conciertos en plenitud de sus facultades, hay casos emblemáticos como el de Andy Partridge -líder de XTC– quien en 1982 sufrió un colapso nervioso comenzando la gira de English Settlement y decidió no tocar más en vivo. Lo secundaron sus compañeros Colin Moulding y Dave Gregory y comenzó una fructífera e inolvidable etapa para la banda que arrojó discos de altísima calidad y sensibilidad.
Un caso muy relevante fue el de George Harrison, quien dejó de tocar en vivo en los años 80 y solo realizó esporádicas presentaciones a insistencia de su amigo Eric Clapton.
Pero hay más casos de músicos que generalmente por asuntos de salud se alejan de la presión que ejerce dar conciertos y sobre todo las giras. Algunos no se retiran del todo pero sí abandonan la alta exigencia de estar en una banda como The Rolling Stones, como ocurrió con Bill Wyman a comienzos de los 90.
Leonard Cohen solo regresó a tocar en directo por razones económicas, tras la bancarrota en que entró tras ser estafado por su manager. David Bowie dejó de presentarse tras sufrir un infarto a comienzos de los 2000 y murió sin volver a un escenario.

La voz de Bunbury se resiente
No cabe duda que el zaragozano es lo que pudiéramos denominar sin tapujos “un animal de escenario”. Su voz engolada -que no a todos gusta, hay que decirlo- ha sido sin embargo un potentísimo sello distintivo y a medida que ha ido pasando el tiempo ha convencido incluso a los más críticos.
Esa mezcla explosiva de Jim Morrison, David Bowie, Raphael y Sandro, será ahora exclusiva para los estudios de grabación, tal como reconoce en el comunicado difundido por su redes sociales.
Bunbury da detalles de sus malestares y dolencias: “Desde el momento que salgo de mi casa y comienzan viajes y shows, un compendio de síntomas y dolores me acompañan desde la mañana hasta el momento de subirme a un escenario. He escuchado diferentes nombres y diagnósticos. La realidad es que mi garganta se cierra e irrita. De manera que lo que normalmente era un placer y un deleite se ha convertido en una inmensa fuente de dolor y sufrimiento”.
La reciente gira por México ha corroborado los temores y sospechas. Por ello, continúa diciendo: “Los conciertos que quedan pendientes de aquí a septiembre de 2022 en Estados Unidos y España serán los últimos que realice”.
La decisión -reconoce- ha sido “muy meditada y consciente de abandonar mi actividad interpretativa, en los conciertos y tours”.
Bunbury comenzó 2022 con una exigente gira por México que lo llevó a Acapulco, Xalapa, Puebla, Oaxaca, Toluca, Ciudad de México, Monterrey, San Luis Potosí, Morelia, Guadalajara y Querétaro.
Tenía dos fechas en el Palacio de los Deportes de Ciudad de México, pero la segunda (12 de febrero) la tuvo que cancelar debido a una laringitis aguda.
A pesar del varapalo que supone dejar los directos, el músico no se retira ni mucho menos de la música. Es en esto donde se le nota más optimista y animado, con una palabras que dejan traslucir cierto alivio por haber tomado la decisión: “A partir de ahora, se abre ante mí un sinfín de posibilidades, en las que lo creativo, es decir, componer canciones, grabar discos, pintar y escribir libros de poesía, forman parte de mis objetivos. Tengo la edad para hacer este cambio importante en mi vida y el apoyo de mi familia y management”.
El tren creativo reciente ha sido notable, con dos discos en 2020 (Posible y Curso de levitación intensivo, ambos en nuestro resumen Los mejores 40 discos españoles de 2020) y el EP El Puerto en 2021.

A Bunbury todavía le queda una difícil prueba final en la que tiene que poner a prueba la frágil condición de su garganta durante el mes de mayo en el que tiene anunciadas 16 fechas en Estados Unidos, hasta el 6 de junio. Pasará por Chicago, Nueva York, Washington DC, Atlanta, Dallas, Houston, San Antonio, El Paso, Tucson, San Diego, Los Angeles, Reno, Sam Francisco, San José, Las Vegas y Anaheim
Si sus condiciones lo permiten después de semejante tour, en julio comenzará con los conciertos en España que, por supuesto, desde ya se antojan apoteósicos y sumamente emotivos. Visitará Murcia (28/7), Mallorca (30/7), Málaga (6/8), Alicante (20/8), Zaragoza (2 y 3 de septiembre en el Vive Latino), Granada (8/9), Madrid (10/9), Barcelona (15/9), terminando el 24 de septiembre en Valencia…
Estas últimas presentaciones se sumarían a los mas de 1.500 conciertos que Bunbury ha ofrecido a lo largo de 35 años de carrera en España, Europa, Latinoamérica, Estados Unidos y Japón y tal como reconoce en el comunicado: “me he subido a los mejores escenarios del mundo y algunos de los peores, he actuado delante de 25 personas y 250 mil y, en la mayoría de ellos, he tenido la fortuna de disfrutar de una época en la que no se veían ni mascaretas ni celulares. ¡Gracias sinceras!”
Y finaliza con “Ha sido un gran viaje. Gracias a todos”
Juan Carlos Ballesta
https://twitter.com/bunburyoficial/status/1498161933907681281?s=20&t=VHfyZ8cSm5YC7cfKmc6SIQ



