Inicio Reportajes Ian McDonald: adios al versátil cofundador de King Crimson y Foreigner

Ian McDonald: adios al versátil cofundador de King Crimson y Foreigner

Ian McDonald

Uno de los más talentosos y a la vez subestimados músicos ingleses parte de la raíz de King Crimson y Foreigner ha fallecido a los 75 años


No hay duda que King Crimson es una de las más trascendentes y influyentes agrupaciones en la historia del rock, y la piedra angular en el surgimiento del rock progresivo. A la fundación de la legendaria y camaleónica banda y a la creación de su histórico álbum debut contribuyó especialmente el multiinstrumentista Ian McDonald, quien el 9 de febrero de 2022 falleció a los 75 años de un cáncer de colon.

Juan Carlos Ballesta

Muchos son los músicos que han estado asociados a la figura del guitarrista y compositor Robert Fripp, el único miembro que ha permanecido en King Crimson desde su fundación. Aun sin quererlo, los múltiples cambios en la formación de la banda desde el mismo inicio, lo convirtieron en el motor, cerebro y epicentro de su funcionamiento desde muy pronto, gracias a sus ideas y a la insistencia en llevar adelante el ambicioso proyecto.

Desafortunadamente, cuando se citan a los más importantes músicos que han pasado por King Crimson, el inglés Ian McDonald no es de los más mencionados. Casi siempre otros grandes nombres como Greg Lake, Bill Bruford, John Wetton, Adrian Belew, Mel Collins, Tony Levin, David Cross e incluso Trey Gunn, son más referidos que McDonald.

La historia, sin embargo, indica que su rol en la primera encarnación de la banda y en el sonido desarrollado es fundamental y absolutamente necesario.

In the Court of the Crimson King (1969) es uno de los álbumes debut más impresionantes y vanguardistas que banda alguna haya acometido, en el cual McDonald tuvo un peso muy importante en cada uno de los cinco emblemáticos temas que lo conforman.

El enloquecido saxo de “21st Century Schizoid Man”, la pastoral flauta de “I Talk to the Wind”, el épico mellotron en “Epitaph” y “The Court of the Crimson King” y el minimalista vibráfono de “Moonchild”, fueron marcas indelebles del talento de Ian McDonald. Además, también tocó clavecín, clarinete, órgano y calliope.

En 1970, King Crimson, en medio del impacto que tuvo el debut, paradójicamente se desmoronó. Los primeros en abandonar fueron Ian McDonald y el baterista Michael Giles. A ellos siguió el vocalista y bajista Greg Lake, seducido por Keith Emerson para formar el supertrío Emerson, Lake & Palmer.

Fripp junto al letrista se vieron solos y aunque negociaron con Lake y Giles para que participaran en las grabaciones, no lo lograron con McDonald, quien probablemente haya cometido el gran error de su vida (en el trailer del inminente documental pide disculpas a Fripp) al retirarse abruptamente.

El segundo disco, sin embargo, vio la luz en 1970 con el nombre de In The Wake of Poseidon, con un sonido fantástico en la línea del debut

Aquel mismo año McDonald y Giles formaron un dúo de sonido cercano a King Crimson y grabaron un atractivo disco debut que se publicó en enero de 1971 que no tuvo continuidad.

Ese trabajo contiene maravillosos temas y demostraba que Ian McDonald era un músico integral

En una especie de momento de lucidez y tregua, McDonald participó en dos de los más brutales temas de Red (1974) tocando el saxo, “One Red Nightmare” y “Starless”, pero King Crimson se pondría en pausa al año siguiente y cualquier esperanza -si es que acaso se planteó- de volver a la banda quedó aparcada.

McDonald, quien se había mudado a Nueva York, ya tenía entre manos un nuevo proyecto: Foreigner.

En aquellos primeros años 70, tras su retiro de KC, Ian colaboró con algunos artistas. Suyo es el saxo en el superéxito de Marc Bolan y T.Rex, “Get it On (Bang a Gong)”.

Formó parte de la superbanda de jazz progresivo liderada por el pianista Keith Tippett en el único álbum Septober Energy (1971), producido por Robert Fripp. Produjo el álbum Canis Lupus (1973) del violinista de Curved Air, Darryl Way, así como Modern Masquerades (1975), de la banda norirlandesa Fruupp.

La segunda mitad de los años 70 mantuvo a McDonald muy activo junto a Foreigner, banda que fundó junto al guitarrista y líder compositor Mick Jones, el cantante Lou Gramm, el teclista Al Greenwood, el bajista Ed Gagliardi y el baterista Dennis Elliott.

Ese sexteto sin duda fue la mejor etapa de la banda, aunque seguiría cosechando éxitos en los 80 y 90.

El homónimo álbum debut de 1977 arrojó un éxito de grandes proporciones, “Cold as Ice”, disco que milagrosamente surfeó el fenómeno punk con un sonido a medio camino entre el hard rock, el prog y el AOR.

Los dos siguientes discos, Double Vision (1978) y Head Games (1979), fueron otros fantásticos e inspirados trabajos que contaron con el especial talento de Ian McDonald en guitarras, teclados, saxos y excelentes coros, de los que se desprendieron varios éxitos

Sin embargo, luego de Head Games, el grupo sufrió la pérdida de Greenwood e Ian McDonald, quienes se unían a Gagliardi, que había abandonado tras el segundo álbum.

En el caso de McDonald, sin duda, su espíritu inquieto en busca de nuevas sonoridades ya comenzaba a verse anclado a los deseos de Mick Jones de convertir a Foreigner en una banda cada vez más predecible, aunque su éxito no paró.

Desafortunadamente, Ian estuvo demasiado tiempo sin protagonismo. En los años 90 colaboró con Steve Hackett en la etapa que arrojó dos magníficos discos, Genesis Revisited (1997) y The Tokyo Tapes (1998), para cerrar el siglo con su único disco solista, Drivers Eyes (1999), en el que participaron, entre otros, Wetton, Hackett, Gramm, Gary Brooker y Peter Frampton.

Entonces, tras el renovado interés por el primer King Crimson luego de la edición del box set Epitaph, varios ex y futuros integrantes de KC (Ian Wallace, Peter Giles, Michael Giles, Mel Collins y Jakko Jakszyk) le dieron vida a 21st Schizoid Man, sin duda un tributo al Rey Carmesí desde las propias entrañas.

En 2009, McDonald contribuyó con la cantante Judy Dyble (que formó parte del embrión de King Crimson) y finalmente en 2017 produjo y mezcló el fantástico Bad Old World con la banda Honey West -con Ted Zurkowski como vocalista, el veterano baterista Steve Holley y su hijo Maxwell McDonald en el bajo de varias canciones- , en la que tocó una gran cantidad de instrumentos.

Desafortunadamente la salud de Ian fue en declive, hasta finalmente pasar a otro plano a los 75 años en Nueva York, donde seguía viviendo desde los años 70.