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Marc Bolan: una constante presencia

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Marc Bolan

El 16 de septiembre de 1977 el carismático cantante, guitarrista y compositor inglés tuvo un accidente fatal. Ese día comenzó su leyenda


El 16 de septiembre de 1977 el mundo del rock quedó en absoluto shock cuando se supo la inesperada y fatídica noticia que Marc Bolan, uno de los más carismáticos e influyentes personajes de los años 70, había fallecido en un accidente cuando se dirigía a su casa. Bolan era el copiloto, y su novia, la corista Gloria Jones, conducía un Austin Mini cuando perdió el control y luego de dar contra una baranda, terminaron incrustados contra un árbol. Marc murió al instante y Gloria sufrió diversas lesiones de consideración.

Ninguno llevaba puesto el cinturón de seguridad. Faltaban dos semanas para su cumpleaños número 30 y se encontraba en plena promoción de su nuevo disco Dandy in the Underworld.

Juan Carlos Ballesta

 

El mundo está lleno de insólitas paradojas. La del músico inglés Mark Feld, mejor conocido como Marc Bolan es, sin duda, una de las más desgraciadas. Por extraño que pueda parecer, Marc era un amante y coleccionista de carros y accesorios, pero no sabía manejar. Sufría de un intenso terror a morir prematuramente. A pesar de ese temor, los vehículos formaron parte de varias de sus canciones y por supuesto, de su vida.

Lo que buscaba afanosamente que no ocurriera tristemente pasó, sin que él manejara. El sitio del accidente, muy cercano a su casa, se convirtió rápidamente en un santuario y lugar de peregrinaje de fans que a lo largo de las décadas ofrendan flores y mensajes.

El sitio es conocido como Bolan’s Rock Shrine (El Santuario del Rockero Bolan), y es mantenido por una organización llamada T. Rex Action Group.

Bolan's Rock ShrineAquella fatal noche, Bolan y su novia regresaban a casa después de haber estado en un local nocturno. Nada hacía presagiar lo que deparaba el destino. 40 años después, sus canciones, su desparpajo y carisma, la libertad creativa, su especial forma de cantar, siguen presentes, habiendo influido en mayor o menor grado a decenas de grandes bandas y músicos como Johnny Marr y Morrissey de The Smiths, Bauhaus, Siouxsie, Placebo, Suede, The Bongos, Adam Ant, Duran Duran, Robert Palmer, The Replacements, Slash, Boy George, The Libertines, Violent Femmes, Billy Idol, Elton John, Devendra Banhart y muchos más.

Los inciertos inicios

Marc nació en el este de Londres, aunque pronto su familia se mudaría a Wimbledon, al sur. Su padre fue un judío de la rama ashkenazy de orígen ruso y polaco. Estando en el colegio descubrió la música de Gene Vincent, Eddie Cochram y Chuck Berry y quedó enganchado.

Allí conoció a Helen Shapiro, futura cantante que para entonces tenía 12 años. Formaron un primer grupo de skiffle, mientras Marc recibía oportunidad para aparecer como extra en la serie de TV, “Orlando”. Poco después oyó a Cliff Richards, el Elvis británico.

Antes de darse a conocer como Marc Bolan, tuvo otro nombre artístico con el cual hizo sus primeras grabaciones. Como Toby Tyler grabó sus dos primeros temas, entre ellos una versión de “Blowin’ in the Wind” de Bob Dylan, su héroe de entonces y que lo llevó a adoptar un nuevo nombre cuyo apellido Bolan era una contracción de Bob Dylan.

Esas grabaciones fueron ignoradas por el millonario David Kirch, a quien su manager Alan Warren se las había vendido con la intención de que, dada su influencia, las impulsara. Pasó lo contrario. Más de un año después, la madre de Bolan irrumpió en la oficina de Kirch reclamándole que no había hecho nada por su hijo.

En 1965, con su nuevo y definitivo nombre, Marc Bolan grabó su primer single, “The Wizard”, con obvias reminiscencias de Dylan y Donovan. Después de un tercer single sin mayor éxito, en 1966 Bolan se apareció con su guitarra en la casa del productor Simon Napier-Bell, quien rápidamente organizó una grabación.

Esos temas no se editaron en su momento, emergiendo en el álbum The Beginning of Doves en 1974. Napier-Bell quiso que Bolan entrara a The Yardbirds, uno de sus grupos, pero finalmente, a comienzos de 1967, pasó a formar parte de John´s Children, grupo que estaba necesitado de un compositor.

En su breve paso aportó “Desdemona”, un éxito menor en 1967, así como otros temas en la onda psicodélica como “Midnight Night´s Scene”, “Sarah Crazy Child” y “Go-Go-Girl”. Esta última la rescatói para el primer disco de su nuevo proyecto, Tyranossaurus Rex, con el nombre de “Mustang Ford”.

Marc Bolan
Marc Bolan en 1964, en tiempos de su nombre Toby Tyler

La era de la psicodelia folk de Tyrannosaurus Rex

A comienzos de 1968, tras el colapso de John´s Children, Bolan consigue una fecha para tocar en el local Electric Garden y coloca un anuncio buscando músicos en el semanario Melody Maker. El mismo día arma un cuarteto pero la presentación resulta un desastre. Temeroso a un nuevo fracaso decide reducir la formación al mínimo, quedándose solo con el percusionista Steve Peregrin Took.

Con esa minimalista formación de dúo guitarra acústica-percusión, bajo la producción de Tony Visconti, publican su primer LP en julio de 1968 con el largo y psicodélico título de My People Were Fair and Had Sky in Their Hair… But Now They’re Content to Wear Stars on Their Brows, un puñado de cortas canciones con guitarra acústica y percusión. Ese mismo año, apenas 3 meses después, vuelven a la carga con Prophets, Seers & Sages: The Angels of the Ages, un trabajo más interesante que el debut.

Marc Bolan
Steve Peregrin Took y Marc Bolan en 1968

Un atractivo tercer trabajo, Unicorn (1969), con joyas como “Cat Black (The Wizard’s Hat)”, fue el último con Took, una etapa que se movió en las mismas aguas que Incredible String Band, pero con sonido más minimalista aún. Los primeros atisbos de cambios fueron con A Beard of Stars (1970), último con el nombre original y a su vez el primero con el nuevo y definitivo percusionista, Mickey Finn.

Aquí Bolan introduce la guitarra eléctrica, que en poco tiempo se convertiría en su sonido distintivo. Exquisitos temas como “By the Light of a Magical Moon” conservaban aún la magia de la psicodelia acústica y sin duda dejaron huella en Devendra Banhart.

Probablemente una de las mayores influencias de esa primera etapa fue June Child, la secretaria de Pink Floyd, quien había sido la novia de Syd Barrett. Bolan acudía a la oficina para coquetear con ella, y ambos se enamoraron. Aquella relación ayudó a Bolan en todos los sentidos.

Ella lo condujo a pisar tierra, entre muchas otras cosas. Siendo un fanático de “El Señor de los Anillos” su dislexia no lo había dejado leer los libros, así que June los leía en voz alta para él. En esa etapa de absoluta convivencia hippie, Bolan se adentró en el budismo, en la comida macrobiótica y otros asuntos de misticismo psicodélico. June se convirtió en su amante, su chofer, su mentor, musa inspiradora y en su esposa en 1970. Y luego en su manager, en su agente de booking, en asesora y muchas otras cosas.

Con el nombre de la agrupación recortado, aquel mismo año 1970, se publica el homónimo T.Rex, con un sonido ampliado. El single que cambió la historia fue “Ride a White Swan”, lanzado antes del disco y que la versión del LP norteamericana incluyó. En honor a este tema, en su velorio fue encargado un inmenso cisne blanco hecho de flores.

Marc BolanLos años de gloria glam con T.Rex

Para 1971, Marc Bolan había cambiado su estilo, no solo musical sino personal. Zapatos de plataforma, lentejuelas, plumaje, sombrero de copa y maquillaje fueron su nuevo sello, siendo probablemente el primero en asomar la era del glam-rock. Amigo de Bowie, el mismo manager y productor, los paralelismos se produjeron, y también la sana rivalidad. Bolan, sin embargo, engordó con los años.

El sexto y definitivo álbum en su carrera, Electric Warrior, fue lanzado en septiembre de 1971, convirtiéndose en su tour de force. T.Rex era por primera vez un cuarteto con la inclusión del bajista Steve Currie y el baterista Bill Legend, con invitados de gran peso como el saxofonista Ian McDonnald (ex King Crimson) y el teclista Rick Wakeman, para entonces recién incorporado al grupo Yes tras su paso por Strawbs, y muy activo colaborando con David Bowie, Cat Stevens y Elton John.

En este disco aparecen varios de los más apreciados, distintivos y versionados temas de Bolan, como “Mambo Sun”, “Life´s a Gas”, “Jeepster”, “Cosmic Dancer” y muy especialmente “Get it On”, rebautizada en Estados Unidos como “(Bang a Gong) Get it On”, por coincidencias con otra canción del mismo nombre. Electric Warrior es, sin duda, uno de los grandes discos de la historia del rock.

Fue seguido por The Slider (1972), otro fantástico álbum, que incluye otros dos clásicos: “Metal Guru” y “Telegram Sam” (éste versionado en gran forma por Bauhaus en 1980). Por primera vez un disco fue enteramente grabado fuera de Inglaterra, en el famoso Château d’Hérouville de Paris, Los Ángeles y Copenhaguen.

La fotografía de portada fue tomada por Ringo Starr, quien para entonces realizaba un documental sobre Bolan. De aquella cercanía hay momentos legendarios en estudio poco después.

Dos singles fundamentales, “Children of the Revolution” y “20th Century Boy”, no fueron incluidos en el octavo álbum, Tanx (1973), lo que probablemente influyó en que no se vendiera tan bien como los anteriores. En él despuntaron las nuevas influencias del soul, antes de que lo hicieran en Bowie.

Fue una etapa de frustración para Bolan, obsesionado por conquistar el mercado norteamericano, mientras June pensaba que le haría mal esa actitud ya que pensaba que no lo necesitaba y que algún día llegaría ese éxito. Esa frustración incitó conductas violentas y comenzó a alejar a la pareja. En octubre de 1973 June y Marc se separaron, pero nunca tuvieron el valor de divorciarse.

Los siguientes trabajos, Zinc Alloy and the Hidden Riders of Tomorrow (1974) y Bolan’s Zip Gun (1975), ya con la aparición de Gloria Jones en los coros y el clavinet, son probablemente los menos sólidos de su carrera. Bolan había contratado a Jones como corista y a pesar que seguía casado con June Child (que antes había sido la musa de Syd Barrett), su relación se hizo rápidamente visible.

La inesperada etapa final

Nada hacía prever que los siguientes dos discos de T.Rex, con los que Bolan volvió a la forma, serían los últimos.

Futuristic Dragon (1976) es, sin duda, el disco más denso, quizá influido por los conceptos de “Wall of sound” de Phil Spector. Lo más importante fue el retorno a su mejor sonido, con temazos como “Jupiter Liar”, “All Alone”, la potente “Calling All Destroyers” o la exquisita “Life´s An Elevator”.

Acompañado de una buena cantidad de músicos, Bolan grabó su doceavo y estupendo álbum, Dandy In The Underworld (1977), que se convirtió en su canto del cisne sin saberlo. El disco está, sin duda, entre lo mejor de su obra, milagrosamente surfeando la ola punk que aquel año dominó toda la escena británica, así como también la era del disco music. Incluso había recuperado su figura de los primeros años, adelgazando unos cuantos kilos.

El lanzamiento fue realizado precisamente en The Roxy, uno de los templos del punk en Londres. Un tour por Gran Bretaña tuvo como invitada a la pionera banda punk The Damned.

Aquel año Bolan condujo un show en Granada Television que durante seis entregas presentó a bandas nuevas y establecidas tocando sus canciones, con el cierre magistral con Bowie como invitado y ambos cantando “Heroes”.

La noche del 16 de septiembre ocurrió la desgracia, en la plenitud de su vida. Una pléyade de músicos y personalidades de la industria asistió a su funeral, incluyendo a Bowie, Visconti, Rod Stewart, Steve Harley y muchos más.

40 años han pasado y Bolan sigue con su boogie. Su música sigue manteniendo una vitalidad sorprendente, mientras sus canciones y distintiva imagen siguen apareciendo en películas. Es uno de esos legados, truncados antes de tiempo, que ha podido transponer su encanto a través de las décadas sin perder autenticidad ni vigencia y más bien potenciando el culto.

Marc Bolan
Elton John, Marc Bolan, Ringo Starr London
1973 en la fiesta despues del estreno de Born to Boogie

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