El 25 de noviembre de 1973 fue publicado el quinto álbum en estudio de la emblemática banda inglesa de heavy metal
Black Sabbath
Sabbath Bloody Sabbath
Vertigo Records. 1973. Inglaterra
Pioneros del citado género, Black Sabbath se originó en Birmingham en el año 1968. Inicialmente bautizada bajo el nombre The Polka Tulk Band and Earth, no tardaría mucho en adoptar el nombre Black Sabbath, escribiendo con él una de las historias más encumbradas del rock británico, contribuyendo a la expansión de lo que fue bautizado como heavy metal.
Esa clara identidad musical se desarrolló entre 1970 y 1971 con tres super producciones: Black Sabbath y Paranoid, ambas de 1970, y Master of Reality de 1971. Por aquel tiempo Black Sabbath estaba conformada por la sección rítmica del bajista Geezer Butler y el baterista Bill Ward, la peculiar voz del “frontman” Ozzy Osbourne y el sempiterno guitarrista Tony Iommi.
Las cosas cambiarían un poco con la salida de Ozzy en 1979.
Sabbath Bloody Sabbath fue grabado en Morgan Studios de Londres en el mes de septiembre de 1973 bajo la audio ingeniería de Mike Butcher y la producción del grupo. Ocho temas desplegados a lo largo de 42 minutos y medio, con cuatro canciones por lado, conforman este hito discográfico.
El disco contó con la participación del teclista Rick Wakeman (Yes, Cat Stevens, David Bowie†), la dirección y arreglos de la sección de cuerdas (The Phantom Fiddlers) de Wil Malone (Verve, Todd Rundgren, Iron Maiden) y la colorida carátula en negro, rojo y amarillo que es nuestro contacto inicial y que es obra de Drew Struzan, reconocido ilustrador famoso por posters de filmes como «E.T. The Extra-Terrestrial», «Star Wars» y «Back To The Future».
El disco abre con el tema título que es, además, el único sencillo del álbum. El inicio está en las manos de Iommi con un sencillo riff que cede tiempo a la voz de Ozzy para cantarnos: “Has visto a través de ojos distorsionados / Sabes que tuviste que aprender / La ejecución de tu mente / Realmente tuviste que girar / Se corre la carrera, se lee el libro / El final comienza a aparecer / La verdad ha salido a la luz, las mentiras son viejas / Pero no quieres saber”
En esta oportunidad Iommi ejecuta un buen solo para cautivarnos. Debo mencionar que en lo lírico, el tema horror no parece ser tan explícito. Ward destila ligeramente aires afro-cubanos con el bongó.

“A National Acrobat” es la segunda pieza del disco. Iommi tiene mayor presencia y es más osado en esta oportunidad que en el tema anterior. Ozzy nos dice: “Soy el mundo que esconde el secreto universal de todos los tiempos / La destrucción de los espacios vacíos es mi único crimen»
Al final de este tema queda claro por que Iommi es punta de lanza como guitarrista del género y en las composiciones del cuarteto.
Acto seguido Black Sabbath inicia con un hermoso arpegio en las guitarras acústicas en el instrumental “Fluff”.
Al fondo escuchamos un piano que para nuestra sorpresa es Iommi quien también ejecuta sobre las teclas del clavecín, evocando un poco la música del siglo 16. Es una balada instrumental realmente inusual, de gran belleza.
Cierra la primera parte con una composición de seis minutos titulada “Sabbra Cadabra” que representa parte de ese sonido “heavy” y que hace buen contraste con el instrumental anterior.
La composición nos dice en parte: “Me siento tan bien, me siento tan bien / Amo a esa pequeña dama siempre en mi mente / Ella me da amor cada noche y día. Nunca la dejaré…”
Uno de los rasgos evidentes en este álbum es la pluralidad instrumental, lo que significa un paso adelante. Sintetizadores, Mellotron, timbal sinfónico, clavecín, flauta, gaita escocesa y hasta una suerte silbato nasal son parte del repertorio tímbrico del disco.
Abre la segunda parte “Killing Yourself To Live”, un rock mid-tempo con un sonido especial compuesto, como todo el repertorio, por el cuarteto y que en parte nos dice: “Cómo mira la gente y cómo mira la gente / Bueno, no creo que me importe / Pudres tu vida y ¿qué te dan? / Sólo te estás matando para vivir / ¡Matarse para vivir! ¡Matarse para vivir!”
Iommi va por todo lo alto

Luego nos dejan escuchar el sintetizador en “Who Are You?”. Nos dice el grupo en sus versos: “Sí, sé el secreto / Eso está dentro de tu mente / Crees que toda la gente / Quien te adora es ciega / Eres como el hermano mayor / Dándonos tu confianza / Y cuando hayas jugado lo suficiente / Simplemente arrojarás nuestras almas en el polvo…”
Acá hay un poco de ese lado oscuro de Sabbath que suele bien representar Ozzy sobre todo en los conciertos.
El tercer tema de esta segunda parte es “Looking For Today”, donde la flauta traversa añade otros colores pero además, desde el punto de vista lírico, el grupo ha escrito asimétricamente cinco estrofas de cuatro versos que al final canta reiteradamente Looking for Today… “Esta completo pero obsoleto / Todo el mañana se convirtió en ayer / Muy solicitado pero de segunda mano / Se ha escuchado incluso antes de tocar”
El disco culmina con “Spiral Architect”, tema en el cual escuchamos, una vez más, la guitarra arpegiada haciendo un extenso intro para luego escuchar a la sección de cuerdas.
Viajemos entonces en el tiempo para revivir este excelente álbum de la influyente banda inglesa Black Sabbath que ha hecho varios intentos en volver a reunirse sin llegar por ahora a buen término.
Leonardo Bigott
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