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Olias of Sunhillow: el fantástico primer viaje imaginario de Jon Anderson

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Jon Anderson

El 26 de julio de 1976 fue publicado el álbum debut como solista del cantante de Yes, una exquisita obra que relata mundos imaginarios

Jon Anderson
Olias of Sunhillow

Atlantic. 1976. Inglaterra

La fantástica historia de una raza alienígena forzada a viajar hacia un nuevo mundo, tras la catástrofe volcánica que destruyó el suyo, es el resultado de la no menos fantástica imaginación del genial compositor y vocalista inglés Jon Anderson, cofundador de la legendaria banda de rock progresivo Yes a la que perteneció hasta 2008.

Su mística poesía, peculiar registro vocal y maravillosas ideas le han hecho, además de una de las voces más características del rock, un arquitecto celestial que ha compartido su talento con bandas como King Crimson y músicos como Kitaro, Mike Oldfield y Vangelis y, recientemente, con Roine Stolt, guitarrista de The Flower Kings, con quien ha grabado Invention of Knoweledge (2016).

Olias of Sunhillow (publicado el 24 de julio de 1976), nació de la inspiración de la portada del álbum Fragile (1972) de Yes. Un mundo fragmentado sobrevolado por una nave de aspecto inusual. En esta historia, nuestro primer encuentro es con la imagen del “Moorglade Mover” dibujada por David Fairbrother Roe, el mismo de Hair of the Dog (1975) de Nazareth.




En aquellos días de vinilo era fascinante ser parte de este viaje imaginario hojeando las hermosas páginas con ilustraciones que relataban toda la historia de este maravilloso y salvador viaje.

Esta historia es también el inicio como solista de este insigne músico que junto a Yes acababa de grabar Relayer (1974), álbum  tras el cual la banda decidió tomar una pausa para grabar proyectos solistas: Fish out of Water (1975) del bajista Chris Squire, Beginnnings (1976) del guitarrista Steve Howe, Ramschckled  (1976) del baterista Alan White y The story of I (1976) del teclista Patrick Moraz, aunque este último no volvió a tocar con la banda.

Jon Anderson

Jon Anderson

Jon Anderson

Jon AndersonUn profundo y telúrico sonido es nuestro primer encuentro con la música de Olias of Sunhillow.

Ocean song”, tan tenebroso y desgarrador como el terremoto de Caracas en 1967. El estruendoso sonido es matizado con diversas texturas que añaden un toque celestial como preámbulo al encuentro, “The meeting / Garden of Geda / Sound out the Galleon”.




Allí conocemos a nuestro redentor, Olias: “Allí está Olias para construir una nave / manteniendo toda la esperanza que debemos conservar / será construida para retar al universo…”

Tras la ceremonial iniciación impulsada por la destrucción y con todas las esperanzas de encontrar un mundo mejor, comienzan los preparativos del viaje. Este conceptual trabajo tuvo como único protagonista a Jon Anderson quien notoriamente influido por la música india y celta tocó todos los instrumentos (arpa, teclados, saz, guitarras, flauta, mandolina, bajo), escribió cada verso y compuso toda la música de esta increíble historia, apoyándose enteramente en los recursos que ofrecía la tecnología de la época, haciendo del estudio de grabación su aliado idóneo para el desarrollo de esta idea.

Así, llegamos a “Dance of Ranyart»/»Olias (To Build the Moorglade)”, nuestro segundo héroe que cabalga las llanuras de Tallowercross junto a Olias y Qoquaq, sastre del pueblo de Sunhillow.

En “Qoquaq en Transic / Naon / Transic Co”, Anderson vocaliza con especial belleza éste tribal segmento que evoca noches estrelladas. “Para mover nos deleitamos / Llama a su nombre, llama a su nombre…”

Finalmente parte el Moorglade Mover. Como si se tratara del Señor de los anillos, la historia relata la existencia de cuatro tribus devotas de las estrellas a las cuales le cantaban. Cada una de las tribus existía a través de la música, el ritmo y el tempo. Nagranium, profunda de piel oscura; Asatranius, monótona de líneas discordantes; Oractaniom, cascada de metal; Nordranius, tejedora de sonidos corporales. Anderson nos describe el inicio del viaje en uno de los más hermosos temas del álbum “Flight of the Moorglade” y la dramática “Solid space”, abriendo el lado A y cerrando el B.

“Toma mi vida / Cruza la senda / Guía y curva mis sueños”




Una vez más Anderson evoca sonoridades tribales en “Moon Ra / Chords / Song of Search” con un hermoso pasaje de guitarra precedido de versos como “…mientras esperamos el llamado para ascender a las estrellas / todos para entrar en tu corazón / para tu amor / para tu amor / para tu amor”

La guitarra deja un aire de nostalgia y al mismo tiempo la tercera parte de esta composición -“Song of Search”- nos pone a levitar. Este pasaje instrumental que se desarrolla hasta el final es tan dramático como esperanzador. La sensación espacial que crea Anderson es muy efectiva en lo emocional y psicológico.

To the runner”, el tema final del álbum, con pulsada característica relata “Pide a una flor que se arrodille / Ora por el corredor”

El álbum en su totalidad guarda cierto temperamento cinemático, e incluso transmite un estado de animación suspendida que sugiere una segunda parte. Al parecer, después de 40 años Jon sigue mezclando ingredientes que en algún momento darán origen a la continuación de esta fascinante historia.

Mientras tanto dejémonos llevar una vez más a través de la fantasía de este inigualable trabajo musical que sigue siendo altamente atractivo 40 años después, gracias a su exotismo y una lírica compleja que en cierto modo dibuja en Olias el alter-ego de Jon Anderson, quien también emplea su voz como un instrumento más vocalizando y usando palabras por su textura y sonido

“…do gariytansha too raytan

ganmattasha pa
muttomattomutto

radanattoraddanatto
stou to muttosha go teka
sha go teka
d e i…”

Leonardo Bigott


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