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Cinco décadas de la obra maestra Led Zeppelin II

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Led Zeppelin ii

Led Zeppelin

II

Atlantic. 1969. Inglaterra

 

En algún momento, aún en mi infancia, escuché la exhalación de un aliento seguida de un trío de notas, tal vez cuatro, de una guitarra distorsionada. A éstas se le unió un corpulento bajo y luego una voz estridente llena de vitalidad cantando unos versos entre los cuales estallarían pronto los tambores de una batería con una corpulencia como no había ni habrá jamás.

Era el inicio de “Whole Lotta Love”, la canción que abre el álbum Led Zeppelin II, uno de los más increíbles discos de rock de todos los tiempos. La voz de Robert Plant, la guitarra de Jimmy Page, el bajo de John Paul Jones y el baterista John Bonham, conformaron un extraordinario cuarteto que pronto se convertiría en una de las bandas de rock más distintivas del universo.

Ya su primera placa discográfica, Led Zeppelin I, era tema de conversación obligado en la prensa especializada. Tony Wilson, respetado crítico musical, diría en 1969 que “Yes y Led Zeppelin eran las dos bandas más proclives a tener éxito”. El tiempo le dio la razón.

Led Zeppelin II es un excelente disco de nueve canciones esencialmente de rock, con colores de blues, compuestas en su mayoría por Robert Plant y Jimmy Page con el resto de las piezas compuestas por los bluesistas Willie Dixon y Howlin’ Wolf.

Es también el álbum donde el grupo inicia su relación con el ingeniero de audio Eddie Kramer, pieza importante en el desarrollo del sonido de la banda. Led Zeppelin II llegó a ocupar el primer lugar en varias carteleras alrededor del mundo, recibiendo además certificación de platino por ventas que alcanzaban los 12 millones de álbumes. Incluso, hasta su portada diseñada por David Juniper fue nominada al Grammy como “Album Con El Mejor Empaque” en 1970. Es necesario expresar, además, que Led Zeppelin ocupa el cuarto lugar como el artista que más ventas de discos ha obtenido en la historia.

Nuestro álbum cumpleañero ciertamente es motivo de los más grandes elogios y uno bien pudiera pasar horas comentando todos los detalles que culminaron en este superlativo disco que inicia con “Whole Lotta Love”, donde el distintivo riff de la guitarra se hizo tan famoso como aquel de “La Quinta Sinfonía de Beethoven”.

Es a partir de entonces cuando todo empieza armarse como conté al inicio. Plant canta: “Tú necesitas calmarte, nena no estoy bromeando, te enviaré de regreso a la escuela…”, para más adelante decirle que “le dará todo un lote de amor”.

Hacia el minuto y medio destaca Bonham en la batería con un solo que incluye una serie de sonidos en un entorno lleno de espacios con diversas incidencias como la voz de Plant con eco y el uso del teremín. Tras el psicodélico trance escuchamos a Bonham alternando con Page hasta retornar al tema inicial con toda una fuerza que no nos da descanso.

Es una pieza de una intensidad única. Es la representación musical de hacer el amor. Hacia el final Plant queda solo para luego ser acompañado por el resto de la banda. “Agítate por mí nena, quiero ser tu hombre…” concluye diciendo Robert con la banda en “fade out”. La canción sería motivo de una disputa legal por derechos de autor entre Willie Dixon y Jimmy Page, lo que habría culminado con el eventual crédito compartido correspondiente al bluesman estadounidense.

Sigue el disco con la cadenciosa “What Is And Should Never Be” (Lo que es y lo que nunca debe ser). “Y si te digo mañana, toma mi mano y ven conmigo a un castillo al que te llevaré…” nos canta delicadamente Robert Plant. Page nos demuestra acá su gran influencia del blues en un solo que poco a poco va transformándose y en el cual se aprecia el uso del slide.

La canción se detiene en un instante y Page acentúa unos acordes que pronto acompañan a la voz de Plant.  Esa alternancia de pasajes sutiles con estallidos donde se combinan la sección rítmica con la guitarra de Page es uno de los rasgos distintivos del estilo de Led Zeppelin.

Culmina esta primera tríada con “Lemon Song”, la canción más extensa del disco con 6’21”. Inicia Page con un riff y Bonham marcando el ritmo junto a Jones. Robert  Plant nos canta: “he debido dejarte hace mucho tiempo, oh! sí, hace mucho tiempo, no estaría aquí, mis hijos, abajo en este piso matador… He debido escuchar mi otra voz…” “Cada vez que te dejo y me voy, querida, te pones triste…”.

Hacia el primer minuto y medio Page estalla con un solo para luego retornar a un menos agitado instante con algunas frases. Jones y Bonham destacan en este breve pasaje donde detrás de Plant escuchamos un Page espontáneo. En el último minuto y medio Plant y Page repiten frases hasta otro estallido al final.

La hermosa “Thank You” continua con el repertorio, cerrando el impactante lado A. Escuchamos a John Paul Jones en el órgano dando un interesante matiz. Plant nos dice: “Si el sol se niega a brillar, aún te estaré amando, con las montañas yendo al mar, aún habrá un tú y yo”. Jones hace un atractivo solo al órgano con el que culmina la pieza.

Luego, al dar vuelta al LP y comenzar el lado B, el cuarteto nos presenta “Heartbreaker” cuyo riff inicial es harto conocido. La pieza es una suerte de “heavy metal” antes del heavy metal. Robert cuenta: “Epa amigos,  ¿Ya saben la noticia? ¿Saben ya que Annie está de regreso en el pueblo? No llevará tiempo para darse cuenta como los compañeros gastan su dinero…”

En el punto medio Page queda literalmente solo fraseando en la guitarra hasta que el resto de la banda rompe el silencio y Page sigue soleando. La pieza se une a “Living Loving Maid (She’s Just A Woman)”, un tema más movido que los anteriores. “Contando historias sobe como solían ser las cosas, viviendo, amando, ella es tan solo una mujer con un mayordomo, una mucama y sirvientes…”

Una más madura “Ramble On” nos va acercando al final del disco. Son Page en la acústica y Robert en la voz. “Pero no es mi tiempo de partir…”, nos dice Robert Plant en este también movido y cálido tema. Bonham marca el ritmo con todo su peso haciendo una interesante figura. “Y llegó la hora, llegó la hora de cantar mi canción, iré alrededor del mundo y buscaré a mi chica, voy en camino, he sido así por diez años, tengo que encontrar a la reina de mis sueños.

El álbum continúa con una pieza de Page, Jones y Bonham pero el verdadero protagonista acá es Bonzo (John Bonham) quien despliega un discurso de percusión lleno de alteraciones, texturas y colores. En la versión del álbum en directo y banda sonora The Song Remains The Same, de 1976, el baterista usa las manos en lugar de los palillos.

El blues de Willie DixonBring it On Home” (Tráelo a casa) cierra el álbum. Escuchamos a Plant en la armónica acompañado de Jones en un modo lineal. Plant hace varios efectos con la voz y pasado el minuto y medio Page se apodera del tema con sus características frases hasta que todo vuelve a ser casi como el principio.

Si bien Led Zeppelin II fue seguido de una cadena de exitosos álbumes, las raíces de su sonido están en los dos primeros, siendo nuestro cumpleañero un disco de esos que no le sobra ni le falta nada. Desde Led Zeppelin III en 1970 hasta In Through The Outdoor en 1979, el cuarteto iría perfeccionando su estilo teniendo dos puntos de inflexión con Led Zeppelin IV (1971) y Houses of the Holy (1973).

Leonardo Bigott