Inicio Archivo discografico Atom Heart Mother: la experimentación psicodélica y sinfónica de Pink Floyd

Atom Heart Mother: la experimentación psicodélica y sinfónica de Pink Floyd

811
Atom Heart Mother

El 2 de octubre de 1970, la banda londinense publicó su increíble quinto álbum, reconocible como el de la portada de la vaca

Pink Floyd
Atom Heart Mother

Harvest / Capitol. 1970. Inglaterra

En marzo de 1970,  David Gilmour, Roger Waters, Nick Mason y Richard Wright (†) entraban a los estudios Abbey Road de Londres para grabar “el álbum de la vaca”, oficialmente titulado Madre de Corazón Atómico, disco que cautivó de inmediato a las audiencias afectas al grupo al posicionarse en el tope de las listas inglesas tras su publicación.

La obra consta de cinco composiciones de las cuales la primera ocupa todo el lado A del LP, con las cuatro restantes ocupando el lado B. Durante 52 minutos, la extinta, siempre fascinante y recordada agrupación inglesa continuaba sorprendiéndonos con sus experimentaciones sonoras.

El cuarteto comenzaría a dar forma a esta gema musical, editada en formato cuadrafónico en Alemania, Australia e Inglaterra, luego de colaborar con la banda sonora del controversial film de la contracultura, Zabriskie Point, de Michelangelo Antonioni de 1970.

Después de ofrecernos Ummagumma (1969), una de sus obras más revolucionarias, un año antes, Pink Floyd continuaba desarrollando su arriesgado concepto musical en Atom Heart Mother, placa discográfica que nos recibe única y exclusivamente con la imagen de una vaca Holstein- Friesian pastando en la campiña inglesa y que es el resultado del concepto artístico del famoso colectivo Hipgnosis.

La idea de una imagen sin textos que identificaran al grupo o nombre del álbum, sentaría acá un precedente que continuaría con los discos que siguieron durante el resto de los años 70, Meddle (1971), Obscured By Clouds (1972), Dark Side of The Moon (1973), Wish You Were Here (1975) y Animals (1977), con un punto final en el comercialmente exitoso The Wall de 1979.

Bajo la producción ejecutiva de Norman Smith y Pink Floyd, con Peter Brown y el erudito y legendario Alan Parsons  tras los controles de la consola de audio de Abbey Road Studios,  Atom Heart Mother cuenta además con el aditivo de un menos conocido Ron Geesin, músico inglés influyente en Roger Waters que fuera parte de una banda llamada The Original Downtown Syncopators (ODS), grupo que intentaba revivir el jazz dixeland durante aquellos días.

Ron también fue conocido por sus inusuales tratamientos sonoros. En 2013, Geesin publicó un libro titulado The Flaming Cow, relatando su experiencia con Pink Floyd, participando además en una performance de la suite que da titulo a nuestro disco de hoy junto a David Gilmour en 2008.

Nuestro festejado vinilo inicia con el tema título, una suite que está conformada por seis partes: “Father’s Shout”, “Breast Milky”, “Mother Foe”, “Funky Dung”, “Mind Your Throats Please” y “Remergence”.

Los primeros sonidos de la suite van emergiendo desde el fondo con la EMI Pops Orchestra. El grupo irrumpe tras el primer minuto y medio. Waters y Wright son protagonistas en los tres primeros minutos, mientras el inimitable Gilmour, con su sinuosa guitarra, va gradualmente tomando parte en esta extensa pieza.

Hacia el quinto minuto escuchamos las voces del John Alldis Choir interpretar una celestial melodía e inyectando cierto dramatismo lírico a este segmento de la suite, contrastando las voces masculinas y femeninas mientras el grupo da soporte a este fragmento.

PF queda solo hacia el punto medio de la suite con Gilmour dando pinceladas de blues y Wright marcando ciertos acordes al órgano. El catalítico dialogo nos va llevando hacia la segunda parte de la suite creando espacios con Alldis vocalizando pero sin articular palabra alguna. Es como escuchar Carmina Burana pero en blues, si me perdonan y permiten el osado comentario.

Orquesta y grupo retornan al motivo inicial hacia el minuto quince con un órgano disonante y pequeños fragmentos que encajan perfectamente con ese concepto experimental tan distintivo de Pink Floyd. Vestigios de la psicodelia que ya quedaba atrás.

PF juguetea entorno a la orquesta, fusionando diversos elementos con un Richard Wright discretamente fraseando al órgano, dando paso a las sutiles líneas de David y los fills de Nick. En crescendo, grupo, coro y orquesta cierran con un glorioso final amén de la  sección de metales.

El 28 de abril de 1970, Pink Floyd, sin orquesta y coros, estreno una versión siete minutos más corta en la estación de TV KQED de San Francisco, California.

El segundo lado lo inicia “If”, un sencillo tema con uno de los más hermosos intros de guitarra acústica de Pink Floyd.

Escrita y cantada por Waters, escuchamos: “Si yo fuese un cisne, me habría ido, si fuese un tren, habría arribado tarde, y si fuese un caballero, hablaría contigo más frecuentemente, si estuviese durmiendo, pudiera soñar, si tuviese temor, podría esconderme…”

Gilmour con el slide y Wright dando soporte  con el órgano, añaden más profundidad a este tema que se torna más intimista con la entrada del piano.

Luego surge “Summer 68”, otra exquisita composición que abruptamente estalla, dándole un giro al repertorio con una más densa instrumentación.

La pieza está compuesta y cantada por Rick Wright, quien nos dice: “¿Quieres decir algo antes de irte? Tal vez quieras expresar exactamente lo que sientes, nos dijimos adiós antes de decirnos hola, poco me gustabas, no debería importarme en lo absoluto, nos conocimos tan solo hace seis horas, la música estaba demasiado alta, de tu cama gané un día pero perdí un año”

El repertorio sigue con un tema de Gilmour titulado “Fat Old Sun”, en el cual, con unas distantes campanas al fondo, nos narra el guitarrista: “Durante el ocaso del gordo y viejo sol, cantan los pájaros de la tarde veraniega, en la época de truenos, el sonido de la música está en mis oídos… distantes campanadas, césped recién podado, dulce olor, tomados de la mano cerca del río, voltéame y acuéstame”

Acá Gilmour nos pasea por ese cadencioso estilo que siempre matiza los momentos más osados de la banda y que suelen rozar un poco con el blues y el folk. El solo lo dice todo.

Nuestra celebrado Atom Heart Mother concluye con una suite menos extensa en “Alans Psychedelic Breakfast” (El desayuno psicodélico de Alan)”, composición del grupo con tres partes definidas como “Rise and Shine”, “Sunny Side Up” y “Morning Glory”.

Un goteo inicia el encuentro con la primera parte cuyo fragmento hablado está en la voz de Alan Styles, tras el cual poco a poco el grupo va ensamblando las piezas. El piano es instrumento fundamental junto a la guitarra eléctrica y el órgano.

La pieza retorna a la instancia sonora inicial hacia el cuarto minuto y luego Gilmour se nos aparece con un bello arpegio que nos va llevando más allá de la mitad de la suite. La voz hablada es más circunspecta.

Los cinco minutos finales nos permiten apreciar a la banda con Wright guiando el camino tras el piano, dejando además colar parte de la voz hablada. El órgano y la guitarra toman parte en este final donde Styles no solo contribuye como parlante sino con los variados efectos sonoros en diferentes instantes, incluyendo el goteo final.

Atom Heart Mother tendría como fantástico sucesor a Meddle. El cuarteto seguiría cosechando éxito tras éxito sin abandonar la experimentación sonora que siempre ha definido su estilo.

El expatriado Syd Barrett grababa por esos mismos días su segundo y último álbum Barrett, el sucesor de The Madcap Laughs, siempre otra historia que contar.

Celebramos en grande sumergiéndonos en ese gran cúmulo sonoro tan gratificante llamado Pink Floyd y, más específicamente, en Madre de Corazón Atómico.

Leonardo Bigott



¿Interesado en comprar éste u otro disco de Pink Floyd, o merchandising? Como un Afiliado de Amazon, recibimos una comisión  por compras realizadas. Gracias

España

Más productos de Pink Floyd en España

Estados Unidos

Mas productos de Pink Floyd en Estados Unidos