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Rick Wakeman: 45 años de las historias del Rey Arturo y su corte

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Rick Wakeman

Finalizando marzo de 1975, el teclista inglés publicó su ambicioso tercer álbum conceptual, centrado en la rica historia británica

Rick Wakeman
The Myths And Legends Of King Arthur And The Knights Of The Round Table
A&M Records. 1975. Inglaterra

El ambicioso teclista, músico de capas y épicas historias, muy recordado por su participación en “Space Oddity” de David Bowie, el intro de piano en “Morning Has Broken” de Cat Stevens y sobre todo por su rol en la eximia agrupación Yes, llegaba a su tercer disco en solitario después de dos exitosos discos conceptuales: The Six Wives of Henry VIII en 1973 y Journey To The Centre Of The Earth en 1974, ambos gemas del progrock y parte de una de las discografías más abultadas del género, con más de ochenta títulos.

Myths And Legends of King Arthur And The Knights Of The Round Table forma parte de la etapa clásica del músico inglés. Lanzado al año siguiente de Journey To The Centre Of The Earth y antes del soundtrack de Lisztomania, nuestro celebrado álbum representa un hito del género y una de las más dilatadas ambiciones del rock progresivo.

Wakeman, a pesar de sus fieles seguidores, no logró capturar más la atención como en aquellos días, aunque en 2017 y 2018 editó dos buenos discos: Piano Portraits y  Piano Odyssey, ambos interpretaciones de memorables temas a lo largo de su carrera en formato de solo piano. Y para el próximo abril 2020 se espera el lanzamiento de su nuevo álbum The Red Planet.

La obra inicia con el narrador Terry Taplin diciendo: “Aquél que logre sacar la espada de su roca y yunque será el verdadero Rey de toda Britania”.

El texto es además parte del primer tema, “Arthur”. La clara inspiración en personajes de la épica y conocida leyenda, requirió, además del arsenal de teclados que representaba parte de la tecnología de punta para la época, los talentos del English Chamber Choir, la New World Orchestra, que incluía miembros de la London Symphony Orchestra, y el Nottingham Festival Vocal Group.

Su banda para entonces estaba conformada por Gary Pickford-Hopkins y Ashley Holt en las voces líder, las guitarras de Jeffrey Crampton, Roger Newell al bajo, Barney James en la batería y la percusión de John Hodgson.

Con Paul Tregurtha tras la consola de los Morgan Studios y una sencilla pero elocuente portada mostrando una espada clavada en un yunque, obra fotográfica de Bob Elsdale, comienza nuestro viaje hacia días de honor y gloria. La dirección de arte de Fabio Nicoll y Paul May, con ilustraciones de Bob Fowke y Dave Bowyer, redondea la gran obra conceptual

Rick Wakeman

El LP lo conforman siete composiciones basadas en personajes de la leyenda y sobre los cuales Wakeman investigó varios textos para así darle forma a su exitosa obra en tiempos donde el joven músico había sobrevivido a varios ataques al corazón.

Estas siete piezas que inician con el ya mencionado texto son además un tour d’force y pirotecnia teclista que se suma a la grandiosidad orquestal que apreciamos desde las primeras notas.

Rick nos envuelve con una riqueza sonora vasta y poco frecuente en el rock de la época.  El teclista inglés nos mantiene en vilo hasta poco más del segundo minuto cuando Holt y Pickford-Hopkins nos cantan: “Un día de año nuevo un grupo de caballeros rogó que alguien podía sacar la espada del yunque…”

La orquestación es grandilocuente y en el último minuto el coro es sencillamente espectacular, sobre todo después del solo de Wakeman.

Luego de un breve y mágico pasaje coral de 46 segundos llamado “Lady of the Lake”, Rick nos entrega “Guinevere”, con un intro de piano y una prolongada pausa que luego conecta con la hermosa melodía.

“Ámame mi Gulliver, quédate cerca de la corte mientras muere nuestro reino, y gritan los bravos caballeros, quédate a mi lado…”,  cuenta parte de la historia. El Moog, muy en boga por aquellos días, protagoniza parte de esta composición.

Cierra el lado A del LP con la más dramática “Sir Lancelot and the Black Knight”, que nos dice: “Lucha, lucha, lucha, Excalibur la espada de la razón, muchas batallas serán libradas, Lancelot alza al caballero para que ganes tu puesto en la corte del Rey Arturo”.

En la parte instrumental destacan los metales y por supuesto nuestro personaje de las capas. Los pasajes vocales y corales hacia el final dan mayor profundidad a la pieza.

Las tres piezas que conforman el lado B inician con “Merlin The Magician”, donde el corpulento coro da las primeras notas, antes del aire barroco que emana de las teclas de Wakeman, quien alterna piano y clavicordio antes de presentarnos los primeros versos con un cierto aire de nostalgia.

Es una de las más hermosas melodías del repertorio, a la que Wakeman le añade un interesante solo de Moog que apreciamos de izquierda a derecha en nuestros equipos de audio antes de retornar a la dulce melodía que se ve de pronto interrumpida por sonoridades que evocan cierto divertimento.

El tema retorna una vez más y nuevamente repite el dramático motivo que emana del Moog.

Sir Galahad” y “The Last Battle” culminan esta monumental obra discográfica que ronda unos doce millones de copias vendidas alrededor del mundo.

En casi seis minutos de duración Rick Wakeman nos dibuja con sus sonidos al mencionado personaje que es parte fundamental de la leyenda. “Llevados del festín del castillo a la Abadía del Este, tres caballeros orgullosamente se detienen…”

La música mantiene el hilo con motivos expuestos anteriormente. La pieza va transmutando de un modo misterioso con sonidos que forman un entramado muy atractivo que ya para el momento eran recursos que definían el estilo del “viejo gruñón” de los teclados.

La canción se diluye en la “Última Batalla”, que con nueve minutos es la composición más extensa del disco y donde inicialmente nos cuentan que: “Ya han pasado los días de Los Caballeros de la Mesa Redonda, galantes hombres suavemente sollozando, armadas valientes muriendo, pronto la última batalla será derrotada…”

Una seguidilla de exitosos discos continuarían el resto de la década para Rick Wakeman: la banda sonora de la película de Ken Russell Lisztomania de 1975, No Earthly Connection de 1976, Criminal Record y White Rock de 1977 y Rhapsodies de 1979, pero son The Six Wives Of Henry VIII,  Journey To The Centre Of The Earth y éste sus más solidos y recordados trabajos.

45 años después, “el Rey y su Corte” mantienen el gran atractivo de toda obra maestra cuyas ambiciones fueron alcanzadas.

Leonardo Bigott